No a la Europa de los bancos, sí a la resistencia contra el desmantelamiento social en España

Declaración personal de Christine Buchholz, grupo parlamentario de DIE LINKE. (La Izquierda), según el artículo 31 del reglamento del Bundestag Alemán

No a la Europa de los bancos, sí a la resistencia contra el desmantelamiento social en España

Hoy voto “no” a las ayudas financieras para los bancos españoles y europeos por considerar que no puede recompensarse a quienes son los responsables de la crisis. Durante años los bancos españoles han obtenido ganancias millonarias con la especulación inmobiliaria. Ahora, los gobiernos europeos convierten la deuda privada de los bancos en deuda pública para que sean las y los trabajadores quienes aporten el dinero que los bancos perdieron en el casino de la especulación.

Es insostenible que la sociedad en su conjunto tenga que asumir las pérdidas de la especulación mientras se permite a los bancos que continúen con sus negocios como hasta ahora. Es necesario desposeer a los bancos y a los mercados financieros de su poder. Antes de que pueda considerarse la posibilidad de sanear los bancos con dinero público éstos tienen que ser colectivizados y puestos bajo el control democrático.

Ni un solo céntimo de los 100 mil millones de euros facilitados redundará en provecho de la población española. 400.000 familias tuvieron que abandonar sus hogares porque no podían pagar sus hipotecas a los bancos. Se salva a los bancos pero no a las familias. En vez de ello, el paquete de medidas de rescate para los bancos agrede los logros sociales de los trabajadores españoles al exigir reformas laborales y fiscales, privatizaciones, liberalizaciones y un aumento del precio de la electricidad. El gobierno español ha aprobado cuatro paquetes de recortes en medio año. Ha recortado miles de millones en el ámbito de la educación y la sanidad, ha despedido a personal docente, ha aumentado las tasas académicas en más de 66%. Ahora quiere, entre otras cosas, privatizar el ferrocarril, aeropuertos y puertos y aumentar drásticamente el IVA.

La última reforma laboral abarató el despido e incrementó la edad de jubilación a 67 años. Los y las trabajadores están siendo obligados a asumir las consecuencias de tales medidas. Una tercera parte de los adultos y la mitad de los jóvenes están en el paro y 11 de los 45 millones de habitantes con los que cuenta el país viven en la pobreza. Tal como ocurre en Grecia, el número de suicidios por problemas económicos aumenta cada vez más.

En el año 2011 los y las activistas del 15-M, inspirados por los sucesos en Egipto, ocuparon las plazas en 70 ciudades.

Y también aumenta la resistencia a los recortes. En la segunda huelga general en marzo participaron más de 10 millones de trabajadores y trabajadoras. El 22 de mayo se produjo la primera huelga general de la historia en todo el sector de la educación, en la que participaron desde las guarderías hasta las universidades. Ahora son los mineros quienes están en huelga general indefinida protestando por la intención del gobierno de suprimir las subvenciones al carbón ya acordadas y despedir a miles de mineros.

Los y las trabajadores en Alemania pagan las ayudas financieras para los bancos españoles. Es el dinero de sus impuestos que engrosa el paquete de rescate para el sector bancario. Voto “no” porque estoy en contra de que los dirigentes en Europa pongan a los y las trabajadores los unos contra los otros.

Mi “no” en el Bundestag es un “sí” a la resistencia. Apoyo la resistencia de los sindicatos en España frente al programa de empobrecimiento del gobierno español y de la troika. Es la solidaridad con la resistencia la que puede romper la dictadura de los recortes de la clase dirigente.

¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

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