La comica tragedia de la oposición venezolana -no votes-
En noviembre de 2010, se celebraran elecciones legislativas en los Estados Unidos. Frente a un panorama de profunda crisis económica y con una población desencantada frente a los cantos de sirena de recuperar el sueño americano que anunció el triunfo de Barack Obama, los creativos estadounidenses han echado mano una vez más de su industria cultural para conquistar voluntades. La campaña pública, no partidista, puesta en marcha por medios audiovisuales en internet, muestra un largo video que reúne a grandes figuras del cine norteamericano en una campaña de mensajes a contra sentido. En rápida sucesión de toma cerrada, los rostros más visibles del cine gringo llaman a no votar exponiendo razones diversas que generan malestar, para luego, contradiciendo el discurso anti-voto, exponer el verdadero mensaje: votar es importante y además, fácil. Se trata de una campaña de estimulo al sufragio.
Lejos de juzgar las causas que animan la campaña gringa frente a las elecciones legislativas para estimular el voto, entre la que se podría exponer el grave deterioro económico y social que viven millones de estadounidenses y que ha llevado a Arianna Huffington a declarar que EEUU está en peligro de convertirse en un país del Tercer Mundo, interesa observar los paralelismos entre las legislativas de aquel país y las próximas elecciones parlamentarias que se celebrarán en Venezuela el venidero 26 de septiembre. Resulta sorprendente que, al reproducir el mismo patrón mediático que sus colegas yanquis, ahora con fines antichavistas, la imaginación de los publicistas opositores venezolanos se ha puesto en huelga, de modo, casi definitivo.
Los “creativos” de oposición han demostrado carecer de toda tentativa de imaginación y prefieren entregarse cómoda y plácidamente a un sueño americano que la crisis financiera ha colocado en jaque. Demuestran sin pudor que, a menos que reproduzcan a pies juntillas y con autorización debida un formato televisivo, reciben financiamiento externo para su accionar político. De lo contrario, no deseamos imaginar el monto de la demanda de la que podrían ser objeto conforme a las rigurosas y detestables leyes de propiedad intelectual que concibe el imperio estadounidense. Ellos son blancos… y se entienden… queda claro para moros y cristianos que la oposición venezolana debe cumplir fielmente la cartilla que le dicta la enlatada política estadounidense.
La campaña está diseñada para captar el voto joven o de aquellos nuevos electores. Básicamente dirigida para un segmento de la población que se inicia en acto de votar. Allí desea cifrar parte de sus esperanzas el apetito opositor sobre la base de una analogía mediática. Obviamente, en la analogía que pulula en la mente de los asesores de la campaña opositora no se entiende el tema de la juventud, ni las amplias diferencias históricas, sociales y culturales que separan a la adormecida e hipnotizada juventud estadounidense respecto de la combativa y pujante juventud venezolana. Ha sido una década de experiencias, de confrontaciones en el mejor sentido amplio de la vida, de un aprendizaje social y colectivo en el que los jóvenes venezolanos de los más diversos estratos sociales han colocado sus experiencias personales frente al juicio de la dinámica social. Encuentros, intercambios, viajes, procesos de formación, luchas en el terreno de las ideas y en el campo del acontecer social. Ensayos, errores, dialéctica, vida, simplemente, vida… es todo lo que la oposición, con sus sueños de Discovery kids, y Wild on, cree que puede vender para nuestras juventudes. Malas analogías, malas praxeologías. Obviamente, habrá quien caiga. Los dispositivos culturales del liberalismo se han encargado de crear aspiraciones de consumo que imitan estilos de vidas extrañas para convertirles en sujetos funcionales de un amplio sistema de valores que no les pertenece, pero que se resumen en términos más generales, en libertad, democracia y mercado. ¡Sálvate como puedas! La cuestión se torna un tanto más lamentable cuando se internaliza que la brújula de la oposición se dislocó en varios aspectos. Incapaces de generar sentidos propios, guiones de su puño y letra y un proyecto de país genuinamente anclado con el amplio y profundo sentir nacional, tienen como único punto cardinal, las experiencias, opciones y visiones que ofrece el Norte.
Un elemento curioso lo representan los actores de la pantalla chica local. En el caso de la campaña pública y no partidista made in USA, intervienen además de otras personalidades, figuras de la Gran pantalla como Leonardo Dicaprio, Sarah Silverman, Jonah Hill, Forest Whitaker, Tobey Maguire, Jennifer Aniston, Kevin Bacon, Ashton Kutcher, Natalie Portman y Jamie Foxx entre otros. En el reciclado “venezolano”, Laureano Foxx Márquez, Ericka Portman de la Vega, Coquito Dicaprio, y Guillermo Dávila Kutcher forman parte del elenco entre otras grandes estrellas caídas de la televisión criolla. Imposibilitados de acceder a los pasillos Hollywoodenses no les ha quedado otra opción que imitar los formatos mediáticos de sus estancias mayameras. Cuando los actores colocan su rostro en causas que les son ajenas parecen transmutar en marionetas.
Probablemente, varios de los “talentos criollos” fueron objeto de una manipulación mediática inspirada por la simplicidad acostumbrada con que ejecutan sus realizaciones. Otros, las más activistas figuras de la TV, apelaron a su popularidad mediática, que no es lo mismo que decir popular. No es la primera vez que caen en la trampa. Ya fueron usados en el período pre-golpista por los laboratorios de la guerra, ampliamente manipulados por los dueños de los medios en la disputa por la ley Resorte, así como en casi todas las contiendas electorales como herramientas mediáticas del oposicionismo. El resultado ha sido constante, para ellos y sus patrones, la comedia ha devenido en tragedia.
Para deleite de sus lectores, Abrilinsurgente.org, ha decidido colocar tres (03) videos referentes a esta nota editorial. El primero, es la cómica versión criolla. El segundo, una versión subtitulada al español, que no reproduce fielmente el texto de la versión gringa, y por ultimo, la versión gringa no subtitulada. Se recomienda ver en este orden. Juzgue usted, por sus propios medios.
1) Video criollo: http://www.youtube.com/watch?v=GB9pQ0IiEMw
2) Versión estadounidence con subtítulos : http://www.youtube.com/watch?v=WIbi_sAF1f0
3) Versión estadounidence sin subtítulos: http://www.youtube.com/watch?v=d8y1e-z1JA0