José Martí en la acción, el pensamiento y el recuerdo

La edad de oro, una de las obras escritas por el cubano José Martí, permitió a muchos estudiantes de países en nuestra América, reconocerlo como un bolivariano de acción y pensamiento. Colombia, Ecuador, Venezuela, Panamá, Bolivia y Perú, son naciones donde Martí ha sido difundido y estudiado con pasión. En Cuba, la patria del Apóstol, es recordado en acciones y pensamientos especialmente desde el 26 de julio de 1953 cuando se reinició la revolución martiana con el asalto del cuartel Moncada.

A través de la obra y la vida de José Martí los pueblos que no se conocían empezaron a relacionarse y a fomentar la amistad. Antes del triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959, varias organizaciones sociales, partidos políticos de izquierda e instituciones culturales promovían el acercamiento de los pueblos de nuestra América. Las acciones, los pensamientos y el recuerdo de Simón Bolívar, Manuelita Sáenz, Antonio José de Sucre, Francisco de Miranda, Antonio Nariño, José de San Martín, Bernardo O’Higgins, José Gervasio Artigas, unían a estudiantes, historiadores y políticos que comprendieron la importancia de la unidad regional.

En el artículo titulado: “Tres héroes”, publicado en el primer número de la revista La edad de oro, expresó José Martí la emoción que sintió al visitar la capital venezolana: “Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino como se iba adonde estaba la estatua de Bolívar. Y cuentan que el viajero, solo con los árboles altos y olorosos de la plaza, lloraba frente a la estatua, que parecía que se movía, como un padre cuando se le acerca un hijo. El viajero hizo bien, porque todos los americanos deben querer a Bolívar como a un padre. A Bolívar, y a todos los que pelearon como él porque la América fuese del hombre americano”.

Cubanos, dominicanos, puertorriqueños, guatemaltecos, nicaraguenses, salvadoreños, chilenos, uruguayos y paraguayos también recuerdan en estos días el 115 aniversario de la muerte heroica de José Martí en Dos Ríos, cerca al municipio de Jiguaní, en el oriente cubano, el 19 de mayo de 1895. Tenía 42 años de edad y un aporte inmenso a la causa independentista de su patria, así como un amor intenso por los países de nuestra América y por la humanidad entera.

José Martí era un internacionalista del siglo XIX. Su ejemplo acompañó a los cubanos durante el siglo XX y su pensamiento es básico para el lanzamiento del socialismo del siglo XXI que es apoyado por las naciones que integran la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). El patriota cubano insistió en la importancia que hombres y mujeres debían otorgar a la cultural y la educación. “Ser cultos para ser libres”, era uno de sus mensajes.

Cuba ha realizado una revolución martiana hacia el socialismo. La acción, el pensamiento y el recuerdo martianos, han sido las bases de un pueblo en cambio constante y permanente. Cuando los imperialistas y sus voceros en América y Europa forman “plataformas para el cambio y la democracia en Cuba”, demuestran su ignorancia ó su mala fe. Una combinación de las dos. Ignoran o pretenden desconocer sucesos de la historia cubana como la lucha de los cimarrones, esclavos que huían de la opresión colonial y formaban sus palenques para vivir libres.

Los contrabandistas, corsarios y piratas de la época colonial se parecen a los gobernantes de la Unión Europea y Estados Unidos en este siglo XXI. Hablan de libertad y civilización. Su libertad significa libertinaje, robo y saqueo. Su civilización equivale a enviar tropas a países de Asia y África para asesinar inocentes. Su proyecto de libre comercio está acompañado de bases militares en territorio colombiano para amenazar a Ecuador, Venezuela y Bolivia. Razón tenía José Martí hace 125 años cuando vivió en Estados Unidos y advirtió que los grandes empresarios monopolistas de ese país, así como los gobernantes y políticos vinculados a esos intereses, tenían puestos sus ojos sobre Cuba y toda nuestra América para beneficiarse de su riqueza.

Así como José Martí vivió en el monstruo (Estados Unidos) y conoció las actitudes imperialistas, en este 2010, año en que recordamos el 115 aniversario de su muerte en combate, varios trabajadores de origen boliviano, brasileño, colombiano, ecuatoriano, hondureño, mexicano, nicaraguense, panameño, peruano y venezolano, que viven en el estado de Arizona, Unión Americana, son víctimas de la Ley SB1070 y de la persecución de Jan Brewer, gobernadora racista.

Los bolivarianos y martianos en todos los continentes sumamos nuestras voces de protesta contra la ley racista SB1070 y exigimos también a las autoridades de Estados Unidos, una vez más, que cesen el bloqueo criminal contra Cuba y que sean liberados nuestros Cinco hermanos cubanos, prisioneros desde 1998. Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y René González Shewerert, son cinco patriotas, combatientes, internacionalistas que han ofrecido un sacrificio enorme a favor de la justicia, por la soberanía de su patria y por la paz en América.

José Martí decía que los pueblos americanos deberíamos querer a Simón Bolívar, como a un padre. Los pueblos de todo el mundo deberíamos conocer y estudiar a José Martí, apreciarlo como hermano y compañero que ofreció un testimonio heroico por su país y el mundo. Repetimos con él: “Patria es humanidad”. ¡Venceremos!

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