Precisamente empapado por la lluvia, Chávez recordó que el imperio norteamericano está desesperado por sacarlo de la presidencia de Venezuela, por lo cual la contienda electoral no es entre él y los múltiples candidatos de la oposición, a quienes calificó de “marruñecos”, sino con el poder imperial del gobierno de Estados Unidos. “Mientras tanto tenemos que trabajar muy duro todos estos días de octubre hasta el 3 de diciembre, porque estamos enfrentando al imperio norteamericano, no a los marruñecos que son candidatos; ésos son unos pobres marruñecos”. “El gigante pueblo de Venezuela despertó”-dijo, al recordar que en años anteriores, durante la llamada democracia representativa, los venezolanos eran un pueblo infeliz que soportaba muchas injusticias de un estado que los ignoraba. Auguró que la nación será un país feliz con el trabajo de todos, especialmente de los jóvenes y las nuevas generaciones y prometió seguir respondiendo al amor que recibe y vivir para trabajar por este pueblo. Juró públicamente no descansar hasta lograr el sueño de Bolívar de entregar la mayor suma de felicidad posible a los venezolanos. “Les juro camaradas, les juro compatriotas, que si en estos últimos años he trabajado sin descanso para darle felicidad al pueblo, a partir del 2 de febrero del 2007, cuando comience la nueva fase de la Revolución, trabajaré tres veces más (…) con más intensidad, con más amor”. Noticia leida aproximadamente 3061 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
La fuente original de este documento es:
Venezolana de Televisión (http://www.vtv.gov.ve) |