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Washington, 21 Nov. ABN.- La contratación de personal civil para realizar interrogatorios en las cárceles iraquíes, por la vía de la tortura, ha convertido a diversas empresas de Estados Unidos en promotoras de la llamada guerra del terror, reportó Inter Press Service (IPS). De acuerdo con una información divulgada por esta agencia de noticias, los defensores de los derechos humanos han mostrado su desacuerdo con la referida práctica de empleo. Las versiones de prensa dan cuenta de que, durante el pasado verano, docenas de personas se concentraron en el pueblo de El Paso, en el meridional estado de Texas, para de allí partir hacia las prisiones ubicadas en Irak, donde desempeñan funciones de interrogadores. Sólo por firmar el contrato, estas personas obtuvieron una remuneración estimada en dos mil dólares por parte de una compañía que rápidamente se ha convertido en una empleadora clave en el mundo de la inteligencia: la Lockheed Martin. Tras una semana de orientación y procedimientos médicos, el grupo seleccionado voló a Tampa, estado de Florida, con destino a las cárceles de Abu Ghraib, Camp Cropper y Camp Whitehorse, ésta última localizada cerca de la ciudad iraquí de Nasariya. Conocidos en la comunidad de inteligencia como Los 97 Ecos, estas personas trabajan personalmente con los militares encargados de conseguir información de parte de los apresados. Según la información, los interrogadores utilizan 17 técnicas durante sus funciones, las cuales van desde la llamada amor de camaradas hasta la severa atemorización que consiste en lanzar violentamente al suelo a los detenidos. Las víctimas de estas medidas son decenas de miles de hombres y mujeres recluidos en cárceles militares dirigidas por Estados Unidos. Los aprehendidos están bajo sospecha de mantener vínculos con el terrorismo. La agencia IPS señaló que para conseguir este tipo de empleo, los interesados deben llamar o dejar un mensaje electrónico al teniente coronel retirado Marc Michaelis, quien vive en Ellicott, en el estado de Maryland, a una hora de la capital estadounidense. El militar retirado es el principal punto de contacto de los aspirantes a interrogadores con la empresa Lockheed Martin, que se erigió como una de las mayores reclutadoras de torturadores privados. Solamente en junio, difundieron avisos buscando 11 nuevos interrogadores para Irak y en julio la compañía requirió otros 23 para Afganistán. Además, en la web también son publicados anuncios en los que se ofrecen salarios entre 70 mil y 90 mil dólares, una bonificación de dos mil dólares por firmar el contrato, mil dólares a mitad de la misión y dos mil dólares más al completar el período de contratación que abarca casi siempre seis meses. Noticia leida aproximadamente 697 veces. Contador actualizado cada 3 minutos |