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Washington, 16 Sep. ABN.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, encuentra chivos expiatorios "para lavar su desvergüenza" sobre la tragedia de Katrina, afirma este viernes un comentario que publica el diario californiano La Opinión. Bush comienza a buscar un plan de contingencia que pueda revertir su deplorable respuesta al huracán Katrina, señala el rotativo, en momentos en que el oficialismo en el Congreso se opone a la creación de una comisión investigadora independiente, recuerda Prensa Latina. "Un equipo de estilistas políticos se encuentra en el mismísimo aposento de la oficina oval para recomponer la fachada sepulcral del presidente Bush y para contrarrestar las críticas de sus oponentes", agrega. Bajo el titulo de El chivo expiatorio, el comentario asegura que el secretario de Seguridad Interna, Michael Chertoff, es omnipresente. "Se lo ve por todas partes, pero hace poco o nada para alivianar la desesperación de la gente afectada", precisa. Asegura que a Michael Brown, quien fue director general de la Oficina Federal de Emergencias (Fema, en inglés), se le comisionó cargar con todas las culpas del presidente Bush. Añade que muchos medios de comunicación evidenciaron que Brown no tenía ninguna capacidad para sobrellevar el liderazgo de una oficina de emergencia. Al respecto, precisa que antes de convertirse en jefe de Fema, fue comisario de una organización de caballos de raza, por lo que sabía más de equinos que de humanos. Argumenta el diario que Brown no tenía un currículo para ser nombrado en Fema pero su amistad con el gobernante lo llevó a ese importante cargo. En ese sentido, subraya que el mismo presidente Bush es uno de los más críticos a este tipo de nombramientos en otros países. "Si él estuviera en América Latina, los movimientos sociales ya le hubieran doblegado el pescuezo", acentúa. Indica el rotativo que lo triste de Michael Brown, aparte de su ineptitud, es que la gente conoce su historia a medias. La agencia que presidía ya tenía las manos atadas antes del presagio del huracán Katrina. Bush le quitó su autonomía y la localizó como una agencia dependiente de la oficina de Seguridad Interna. En todo caso, subraya, Chertoff también debería haber estado en el paredón de los acusados por inepto. No obstante, es el presidente Bush quien toma las decisiones finales dentro del Departamento de Seguridad Interna. “Aquí, poco o nada se realiza sin su previa autorización”, plantea La Opinión. Puntualiza el artículo que cuando se le requirió de su liderazgo, Bush optó por alargar sus vacaciones en su rancho de Texas. Hace un paralelo con el 11 de septiembre de 2001 y precisa que ese día fatídico “el Presidente prefirió asistir a una reunión de niños en una escuela pública. No supo responder de inmediato a pesar de que sus guardaespaldas le habían informado del ataque". En esta oportunidad, en vez de viajar inmediatamente a los lugares de la tragedia en New Orleans, Bush prefirió hacer una visita política en California. El cotidiano acusa al Mandatario de parpadear sobre cómo responder a Katrina. "Se durmió y dejó que mucha gente muriera a causa de los vientos huracanados", indica. Concluye el comentario que Estados Unidos "se merece un liderazgo ecuánime y más congruente del que ofrece el actual régimen". Noticia leida aproximadamente 2079 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
La fuente original de este documento es:
Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) (http://www.abn.info.ve) |