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Buenos Aires- Aunque aseguró que en nada influyó la crítica de los principales organismos de derechos humanos a la decisión del Gobierno de impedir la realización de protestas en la Plaza de Mayo, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, anunció que mañana se permitirá llegar hasta el frente a la Casa Rosada a los manifestantes que repudiarán la visita de George W. Bush a la Argentina. “Volvemos a apostar a la concordancia”, destacó el funcionario, quien aclaró de todos modos que las autoridades no dialogarán con los piqueteros hasta que no dejen de cortar calles y puentes y se “unifiquen con personería”. Las organizaciones piqueteras insistieron en pedir la apertura de una instancia de diálogo, pero ratificaron todas sus demandas y dejaron en claro que protestar en Plaza de Mayo “es un derecho” de “todo el pueblo argentino” . Fernández no lo presentó así, pero lo que anunció ayer fue la decisión del Gobierno de dar marcha atrás en la política que hace apenas dos semanas decidió implementar frente a la protesta social. “Se ha tomado la decisión de permitir que se haga esa manifestación, pero en el marco del mejor ordenamiento que se pueda para que no se trastrueque la vida y el funcionamiento de esa zona de la ciudad”, explicó el ministro del Interior, en referencia a la marcha en repudio de la presencia de Bush en la Cumbre de las Américas que se hará en noviembre en Mar del Plata. Noticia leida aproximadamente 1055 veces. Contador actualizado cada 3 minutos |