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Por supuesto que en Colombia, los del patio, deben apostar por los suyos, por sus atletas, eso pasaría en cualquier parte. Pasa en Colombia, en Armenia y Pereira, donde se desarrolla la décimo quinta edición de los Juegos Deportivos Bolivarianos. El público recibió una matriz de opinión en donde el equipo venezolano era el principal enemigo. No importa ante quién se presenten. Si Venezuela pierde, es bueno para Colombia, y eso hace que los colombianos pongan el dinero en la mesa a favor de cualquier otro equipo, de cualquier otro atleta, pero no el de Venezuela. Ciertamente el asunto pasa de la raya. Hay gotas que rebosan el vaso. Como en el baloncesto, donde los venezolanos fueron apabullados no solamente por sus enemigos, sino por los árbitros quienes pitaban a favor del equipo que jugaba contra Venezuela. Como en el voleibol, donde el público apoyó a Perú por la de oro en la rama femenina. Como en la gimnasia donde "es mejor que gane un ecuatoriano", como dijo María Josefina Restrepo, una aficionada colombiana. Los colombianos trataron por todos los medios, y lo lograron, eliminar 4 divisiones en el tae kwon do. Trataron de eliminar algunas pruebas en el atletismo, pero no pudieron. Pero hicieron algo que les favoreció. El hecho de hacer que Ecuador inscribiera a una heptatleta en salto alto, para llenar el quórum reglamentario de 4 países y poder llevarse el oro y el bronce. Quizás Venezuela no gane estos juegos, tal vez. Pero quedaran en la conciencia de los dirigentes colombianos el hecho de ganar -o no- unos eventos deportivos con la mayor cantidad de diabluras realizadas por un país. Ganar limpio es lo importante para algunos. Ganar es la consigna de todos. Ganar como sea es la consigna de los dirigentes colombianos. Noticia leida aproximadamente 2307 veces. Contador actualizado cada 3 minutos |