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Managua, 19 jun (PL) La intransigencia del presidente, Enrique Bolaños, mantiene en vilo a los nicaragüenses que esperaban hoy que la comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) lograra restablecer el diálogo nacional. Para los observadores la tozudez del mandatario tiene al punto del fracaso los intentos de la OEA por llevar al gobierno a la mesa de conversaciones con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC). El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, recibió el apoyo del líder del Frente, Daniel Ortega y del secretario general del PLC, Noel Ramírez, quienes expresaron su disposición a escuchar las inquietudes de Bolaños y buscar una solución a la crisis. Todo apunta a que Insulza regresará este domingo a Washington al fracasar en su primera misión mediadora, mientras Nicaragua continuará con un vacío de poder. La víspera el jefe del poder Ejecutivo, cuando se esperaba se reintegraría a las conversaciones en la Universidad Católica, lanzó una nueva cortina de humo al proponer la realización de un referendo para que el pueblo apruebe o no las reformas parciales a la Constitución. Ese cambio de última hora motivó que el secretario general del Frente, respondiera que "entonces lo ideal para superar todas las divergencias" sería adelantar para noviembre próximo las elecciones nacionales. Para los observadores la solución a la problemática nacional regresó a cero, dejando grandes interrogantes como ¿colapsó el diálogo?, ¿habrá elecciones anticipadas? o ¿se acerca el fin de la administración de Bolaños?. El ex presidente comentó que adelantando los comicios, también se le podría preguntar a los electores qué tipo de sistema quieren, el poder del pueblo o el presidencial. De esta forma estaríamos reformando todo, incluso someteríamos a referéndum el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, agregó. Sería, dijo, una salida pacífica para resolver de una vez este conflicto que perjudica a la nación. Por su parte, el secretario general del PLC, Noel Ramírez, puntualizó que la solución a las divergencias las "ve en el diálogo", con el cardenal Miguel Obando y Bravo como garante. Sobre la validez de las modificaciones a la Carta Magna, sandinistas y liberales coinciden en que se hicieron apegadas a la Ley y "no tienen retroceso". Luis Barbosa, dirigente de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), expresó a Prensa Latina que el gobierno quiere aprovechar la crisis "de incapacidad" para tratar de perpetuar el poder de la oligarquía en estrecha relación servilista con Estados Unidos. Subrayó que pretender cambiar las reglas constitucionales para continuar la explotación que desde 1990, con los llamados gobiernos democráticos, han elevado los índices de miseria y hambre en la nación más pobre de Centroamérica. pgh/rga Noticia leida aproximadamente 968 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
La fuente original de este documento es:
Prensa Latina (http://www.prensalatina.com.mx/Article.asp?ID=%7BC81491F4-C29E-4F41-BC8E-6034DF5753FF%7D&language=ES) |