Estimados amigos de Aporrea,Estaba hoy con varios compañeros bolivarianos yendo a jugar baloncesto después de pasar toda la mañana estudiando, ya que nuestro liceo abrió desde el martes pasado. Pero cuando pasamos por la Plaza Madariaga, vimos una concentración. En efecto, estaba allí la Miss Venezuela así como otras mamacitas que salen en las telenovelas de los canales de televisión (disculpen si no doy sus nombres, pero es que hace tanto que no pasan esas novelas que ya me olvidé de como se llaman).
Estuvimos fascinados y embelesados bailando al ritmo que marcaban las actrices de los canales, completamente absortos y fuera de este mundo. Cuando caímos en cuenta, ¡terror y pánico!, estábamos en una gran autopista. De repente, la voz de las dulces muchachas se desvaneció y pudimos darnos cuenta de que nuestro líder era un empresario de esos que vivían felices en sus oficinas de Miami, pero que Chávez hizo que bajaran a las calles a protestar junto al ciudadano común, a ese que consideraban chusma. El tipo hablaba como borracho, por cierto. "Oye mamita", le pregunté a una catirota rebuena que estaba al lado mío, vestida de arriba a abajo con puras banderas y con un pito en la boca. "¿Quién es ese tipo?"
"¿Queeeeeeeeeeee? ¿ah, pero me estás hablando a miii?", me preguntó la muchacha temblorosa, con un acento sifrino muy extraño, mientras se acurrucaba a su amiguita... no sé si le tenía miedo a mi compadre por su camiseta toda sudada, o a mi por mi evidente origen barloventeño. "Claro que sí, mi reina", le respondí de una forma muy caballerosa. "Ay, por Dios", dijo ya un poco más confiada y mirándome de arriba a abajo, "¿tú no conoces al Sr. Cisneros? Pareces infiltrado, con esa pinta de chavista".
Justo cuando estaba a punto de responderle que yo sí soy chavista y que eso no tiene nada de malo, el amigo mío me tapó la boca y me sacó arrastrado del lugar. Caminamos como un kilómetro para salir de donde estábamos, frente a la tarima cerquita del hotel Meliá, y allí finalmente me soltó. "Si eres bolsa, me trajiste a una marcha de escuálidos, no jo...!", me dijo.
-¿Que yo qué? ¿Si tu fuiste el que quiso bucearse a la Miss Venezuela? -le dije.
-Sí, pero tú eres más viejo que yo y debes saber más sobre manipulaciones, ¡total, tú eres el del círculo bolivariano! -me respondió.
-Oye, ¡yo creí que íbamos a Sábado Sensacional! -repliqué.
-¿Un viernes?
-Bueno, con eso de la flexibilización del "paro" uno nunca sabe. A lo mejor para ellos estar en paro activo significa hacer las cosas el día que no es. Tú sabes, ir a la iglesia los martes, celebrar la navidad en febrero, etcétera.
En fin, salimos vivos de una concentración carmonista hecha en una autopista de 6 canales por un lado y de 4 canales por el otro. Sin embargo, no nos fue tan difícil salir ya que la gente no estaba tan apiñada como en nuestras marchas en la Av. Bolívar... estos escuálidos tienen miedo de acercarse mucho entre sí. A 3 metros por canal, y calculando que la concentración se extendió por kilómetro y medio (estamos exagerando) a tres personas por metro cuadrado, calculamos que los carmoníacos reunieron a lo sumo 130 mil personas, ni la sexta parte de los que vinieron a la Av. Bolívar el 23 de enero. Son bastante sin duda, pero son pocos si tomamos en cuenta que usaron a sus modelos, actores y actrices bellísimas para atraer gente en todos los puntos de concentración de la marcha. Y que esto estuvo precedido por una campaña de comerciales las 24 horas durante dos días.
Hay algo que no se puede negar: fue el "Sábado Sensacional" más grande de la historia. Y no tuvimos que pagar ni un bolívar por entrada.
Y lo mejor de todo: me llamó mi primo, quien es guardaespalda de un funcionario que está en la mesa de Negociación, y me dijo que los del gobierno se anotaron una con los cancilleres del grupo de amigos: los sentaron, les pusieron un televisor y les dieron un control remoto, y los pusieron a ver todos los canales. Mi primo me dijo algo como: "no joda chamo, hubieras visto la cara de ellos cuando se pusieron a cambiar canales. Cuando llegaron a Meridiano Televisión preguntaron '¿y este canal qué es?', y alguien les explicó que ese es un canal que transmite deportes las 24 horas. Pero hasta ellos pasaban la marchita... partieron la pantalla, a la derecha tenían la marcha y a la izquierda pasaban un programa de carros viejos. Todos se morían de la risa."
Luego me contó que los del gobierno les preguntaron si es normal en sus respectivos países que 5 canales de televisión publiciten y transmitan durante seis horas una marcha insurreccional contra el gobierno, con mensajes como "Nosotros sí somos golpistas, vamos a exterminar a la dictadura" y cosas así, en horario supuestamente infantil. Los tipos estaban asombrados y se miraban entre sí. No hallaban qué decir. "¡Y esto es todos los días, las 24 horas! Y fíjense en las cuñas".
Los cancilleres estaban asombrados y muertos de la risa. Por un lado, un montón de gente que afirmaba que estaban en una dictadura. "¿Pero cómo, si las dictaduras lo primero que hacen es censurar los medios de comunicación, apresar a los líderes de los sindicatos y no permitir marchas?", preguntó alguien. Al final los cancilleres se llevaron una excelente impresión de la tolerancia de nuestro gobierno, amén de que les explicaron bien lo de los procesos administrativos.
Pero luego me llamó un pana de Aporrea a decirme todo molesto que la tarima que montaron en la autopista estaría allí viernes, sábado y domingo porque los bolsas del gobierno les dieron permiso por tres días para estar allí. No entiendo a estos de Aporrea... les dicen gobierneros, pero se la pasan criticando todo el día al gobierno. Pero esta vez sí compartí su molestia... ¿por qué el gobierno tiene que complacer a la oposición y dejarlos estar tres días en una autopista? ¿Y los camiones, por donde van a pasar? Por la Cota mil no pueden, por la Río de Janeiro tampoco.
Bueno, el pana de Aporrea se rió cuandole conté lo de esta tarde, pero me advirtió que esté mosca con el Firmazo, que no me vayan a poner a Roxana Díaz al frente y luego termine firmando pa' sacar a Chávez. Total, con el cuento ese de que es "obligante" están vacilándose a algunos incautos, diciéndoles que "obligante" significa que todos tienen que firmar.
¿Cuándo entenderán que no volverán?
(Relato ficticio basado en acontecimientos reales ocurridos el viernes 31 en Caracas; en efecto, sí se usó a celebridades para atraer gente a los puntos de concentración de la marcha opositora; sí hubo una buena asistencia a la marcha de este viernes, pero esta no llegó a compararse con la marcha del 23 de enero; sí se les mostró a los cancilleres del "Grupo de Amigos" la programación de los canales el día de hoy, y las impresiones obtenidas los llevó a pedir a los medios tomar una actitud que permita llevar la paz al país).