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Según lo establecido en la Constitución de la República y la Ley Electoral vigentes, el mandato de esas entidades diseminadas por las 15 provincias del país se extenderá por dos años y medio, con el objetivo de representar a los habitantes de la isla en los órganos de Gobierno.
Durante las sesiones constitutivas, los delegados a las asambleas municipales harán un juramento de cara a sus responsabilidades ante el electorado, y se designarán el presidente y el vicepresidente de cada órgano por voto secreto.
Más de ocho millones de cubanos -el 94 por ciento del padrón electoral- acudieron a las urnas para escoger a sus representantes, en un proceso marcado por la realización de casi 51 mil reuniones vecinales en todo el país, de las cuales salieron en septiembre los candidatos a concejales.
Los comicios municipales tuvieron una asistencia masiva, pese al impacto en el oriente de la isla caribeña del huracán Sandy, que obligó a dilatar el proceso en los territorios donde fue necesaria una segunda y hasta tercera vuelta.
Con la constitución de las asambleas en los 168 municipios cubanos se cierra la primera fase de los comicios generales convocados por el Consejo de Estado a principios de julio último, para dar lugar a los sufragios provinciales y de diputados al Parlamento.
De acuerdo con la ley Electoral, hasta 50 por ciento de los concejales recién electos por voto libre, igual y secreto formarán parte de las asambleas provinciales del Poder Popular y del Parlamento, que en la actual legislatura ronda los 600 miembros, pertenecientes a diferentes sectores de la sociedad.
