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El director del Departamento de Tecnologías de la Información de la petrolera estatal iraní, Mohammad Reza Golshani, responsabilizó a Israel de este ataque, lanzado a través de servidores chinos, y afirmó que los informáticos persas lograron “repelerlo”, por lo que la conexión telefónica con las plataformas y el acceso a Internet fueron restablecidos.
La semana pasada, varios ciberataques contra las compañías de comunicación iraníes ocasionaron problemas de conexión a Internet en todo el territorio del país persa.
La República Islámica denunció en reiteradas ocasiones ataques informáticos contra los servidores de sus organismos públicos e instalaciones nucleares. Una de las “armas” cibernéticas utilizadas contra Irán fue el gusano Stuxnet que en julio de 2010 causó importantes daños a la infraestructura nuclear iraní.
Los expertos sostienen que Stuxnet se creó para penetrar en los sistemas de control industrial SCADA de las instalaciones nucleares iraníes y alterar el funcionamiento de las centrifugadoras para enriquecer uranio.
Según fuentes gubernamentales del diario The Washington Post, detrás de la creación de Stuxnet y otros software maliciosos antiiraníes están la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la CIA estadounidenses junto con el Ejército israelí que pretenden con ataques informáticos contra Teherán frenar el desarrollo de su programa nuclear.
Moshe Ya’alon, viceprimer ministro y titular de Asuntos Estratégicos de Israel, declaró a su vez que estos ataques son lanzados por los enemigos de Irán.
Por su parte, Teherán anunció la creación de un “ciberejército” para “prevenir ataques a instalaciones de mayor importancia”.
Israel, EEUU y otros países occidentales acusan a la República Islámica de desarrollar arma nuclear bajo la cobertura de un programa civil de energía atómica. Teherán rechaza estas acusaciones y afirma que su programa está orientado exclusivamente a satisfacer la demanda energética del país.
