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9 Feb. 2010 - Al menos 200 casas fueron destruidas y cientos de personas han quedado damnificadas en las regiones peruanas de Cusco (sureste) Huánuco (selva central) y Tumbes (norte, a consecuencias de las lluvias caídas sobre la nación suramericana el pasado fin de semana.
Durante el día lunes, brigadas de trabajadores del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), del ministerio de Transporte, llevaron a cabo labores para llevar ayuda a los damnificados, encausar los ríos y rehabilitar los tramos de carreteras destruidas por los deslizamientos.
El jefe del Indeci en Cusco, Luis Ballón, señaló que en la localidad de Zurite "un deslizamiento de piedras y lodo del cerro Yauricancha llegó hasta la Plaza de Armas, dejando bajo el barro a unas 200 viviendas".
Sin embargo, Ballón valoró que la población pudo escapar a tiempo de la avalancha.
Por otro lado, el alcalde de Zurite, Feliciano Pacocha, señaló que "unas mil personas quedaron sin hogar y ya han sido reubicadas temporalmente en otros lugares".
Además, dijo que dos centros educativos, la parroquia, la plaza y la municipalidad quedaron dañados.
Entretanto, en la provincia de Leoncio Prado, región Huánuco, el desborde del río Huallaga afectó a varias viviendas y destruyó cultivos, informó el secretario técnico del Indeci en la zona, René Calderón.
Asimismo, en la región norteña de Tumbes, se registró una intensa lluvia por espacio de 21 horas, informó el jefe de Defensa Civil de la región, Manuel Boggie.
El funcionario además indicó que varias vías se encuentran en mal estado por el desborde del río, por lo que se necesita maquinarias y combustible.
La semana pasada, las lluvias que vienen cayendo en el Cusco causó el bloqueo de la vía férrea entre Machu Picchu y Cusco.
Unos tres mil 500 turistas quedaron aislados en la ciudadela y en la localidad de Aguas Calientes, cercana al complejo arqueológico.
Durante cuatro días, 40 pilotos de las fuerzas armadas, policiales y privados en 12 helicópteros, seis de ellos de Estados Unidos, lograron evacuar a los turistas y trasladarlos a la localidad de Ollantaytambo, luego a Cusco en autobús.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por su sigla en inglés) informó que Machu Picchu no se había visto afectada, aunque los accesos al lugar sí resultaron dañados.
