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04 de septiembre 2009. - Padrino, caraqueña egresada de la Universidad Santa María, sentencia: “Hay muchísimos funcionarios policiales y militares sin ser imputados” Y agrega, convencida: “Estas responsabilidades no pueden quedar impunes”
Tiene 37 años de edad; “casi 38”, afirma, como una travesura. Esta caraqueña llamada Aramita Padrino es abogada egresada de la Universidad Santa María, con un postgrado en derechos humanos de la Universidad Central de Venezuela.
Por más que quiso, y a pesar de haber obtenido un excelente promedio en el bachillerato (17 puntos), no pudo lograr su sueño inicial: estudiar historia en la UCV...
El nombre de Aramita Padrino está vinculado, nacional e internacionalmente, con la lucha contra la impunidad. Como abogada y como militante de izquierda, ha asumido lo que en la llamada Cuarta República eran las causas perdidas: las masacres de Cantaura, Yumare y La Victoria. También decidió hacer frente a las investigaciones sobre el golpe de Estado del 11 de abril de 2002.
“A partir del golpe, un grupo de abogados coincidimos y nos organizamos para prestar apoyo a las víctimas del 11 de abril. Eso lo hice por conciencia. Esos casos no nos han generado beneficios económicos. Los defendimos con mucho gusto, por un compromiso político y con nuestro país”, asevera.
