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“Aunque Honduras no forma parte de Unasur, nuestros Gobiernos desean manifestar profunda solidaridad con la democracia hondureña. No apoyamos ninguna ruptura del orden institucional del Estado de Derecho que comprometa la estabilidad de la República centroamericana”, aseveró Bachelet.
Desde el palacio de Gobierno, Bachelet indicó que ha dialogado con numerosos presidentes de la Unasur, y con el titular del Grupo de Río, cuya presidencia pro témpore la ejerce el mexicano Felipe Calderón, y todos coinciden en condenar el hecho.
“Lo ocurrido en Honduras representa un gravísimo retroceso hacia prácticas que en la región se habían logrado desterrar”, enfatizó.
Igualmente, resaltó que también conversó con el presidente Zelaya, a quien le transmitió el apoyo decidido y enérgico, tanto del Gobierno de Chile como de todos los Gobiernos de Unasur.
