El Presidente no es la revolución, los venezolanos somos la revolución
Señores chavistas...ojo...Chávez ya cayó en ese error
Flavio Granados F. - www.aporrea.org
08/11/02 - http://www.aporrea.org//a939.html

Con preocupación he seguido los acontecimientos de esta semana de noviembre, en ésta hemos visto como un sector del chavismo ha arremetido contra ese grupo irracional que constantemente violando toda ley y argumento razonado sigue efectuando acciones para crear "caos" y establecer una "crisis" en Venezuela.

Sin consideración de todas las razones válidas que tenga, rabia por la impunidad, molestia por ser atacado constantemente, impotencia ante tanta mentira, etc., un grupo de chavistas el día lunes, con o sin infiltrados, sirvió de chispa para hacer contacto con la mecha muy bien colocada por el sector golpista de la oposición, esta ignición terminó nuevamente en las siguientes consecuencias virtuales:

- Nuevamente los medios mostraron a los chavistas como grupos violentos, armados e irracionales;

- El sector imparcial, no ligado al conflicto, indeciso ante lo que está pasando, se alejó un poco más de la realidad y por tanto tiende a apartarse del verdadero propósito del gobierno, por no decir de la revolución.

- Aquel sector radical manejado por la propaganda fascista acumuló más odio y encontró fuente para alimentar impulsos antidemocráticos.

- Algunos líderes de la revolución se vieron cuestionados, incluso por la propia gente de la revolución

- El peor de todos: personajes como, por ejemplo, Leopoldo López terminaron como héroes ante la opinión pública "orientada" después de estos sucesos.

También dejó consecuencias reales:

- Decenas de personas heridas

- Nuevamente el pueblo fue pisoteado y siguió comprobando que sus razones están justificadas

- Por los sucesos posteriores y testimonios está claro que no se puede contar con instituciones como la PM (el sector peñista, ojo recordar que existe un grupo decente en rebelión), parte de la iglesia, CNE, TSJ, fiscalía y otras; éstas están infectadas de golpistas.

Si esto se queda allí, diríamos que estamos en las mismas condiciones anteriores a esta semana, porque el porcentaje chavista (mayoría) seguirá siendo chavista de todas todas.

Pero posterior a estos sucesos comienzan a escucharse y leerse críticas al Presidente y líderes del proceso que aunque válidas están fuera de contexto, tal vez el mejor reflejo de éstas es el artículo En Voz Alta publicado por aporrea; repito la mayoría de estas críticas tienen una buena base porque coinciden con los hechos, pero hay que profundizar en el contexto histórico que vivimos y estamos viviendo para recoger nuestras frustraciones (también las tengo) y entender que ese no es el camino a las soluciones adecuadas. Si piensan que no es así, entonces repasemos:

Hace unos dos años y con el país relativamente en calma (pero con los golpistas agazapados esperando el momento para sacar el zarpazo, en guardia desde antes de las elecciones del 98) el Presidente sabiéndose apoyado por la verdad y la mayoría de los venezolanos comenzó a responder las conchitas de mango que ciertos sectores de la oposición, aparentemente inofensivos, le dejaban en el ámbito de la opinión pública, entrevistas con Nitu, Mingo (¿todavía trabajan en....?) éste el otro, respuestas a El Nazional, al Universal, a algunos partidos (los verdaderos escuálidos), etc., todas estas intervenciones fueron manejadas hábilmente por el sector golpista junto con un ataque informativo lleno de mentiras para ir creando una realidad virtual y poco a poco el Presidente Chávez, fue aumentado el tono de su respuesta y acción en el calor del debate nacional, por supuesto una persona mientras más actúa y habla tiene un rango más amplio para cometer errores, es decir terminó cayendo en el juego de la oposición, hasta el punto de crear un boomerang, muy bien manejado por la oposición, que finalizó con los hechos del 11-A.

Las secuelas las vemos hoy todavía, un sector de la población embobadamente cautivado por la propaganda fascista y otro sector "democrático" que cree que tiene a dios agarrado por las barbas y cree que puede hacer lo que le dé la gana. Afortunadamente según lo que veo y siento en la calle esos sectores son minoría, todavía.

Ahora, esas mismas conchitas de mango se le colocan al sector chavista, ya no al Presidente, quién gracias a dios aprendió la lección; y algunos están cayendo en éstas. No somos nosotros los que debemos desesperarnos, aunque observamos muchos hechos que nos obligan a actuar, tenemos que detener nuestra acción y pensar bien hacia donde debemos enfocar nuestras fuerzas.

Algunos de los razonamientos que podemos hacer, (complementados con otros que sí se dedican a meditar seguramente conseguirán):

- Tenemos una Constitución que nos dice que hacer y somos los primeros que debemos respetarla.

- Según esa Constitución, existen atribuciones que el Presidente no puede tomar para sí, existen otros poderes que son quienes tienen que crear y aplicar leyes, son a esos poderes a los que en forma organizada tenemos que presionar, ¡atención!, sin atropellar, sin violencia.

- ¿A que sector le interesa que se cree caos, crisis y violencia? Ojo, ya no solamente se escucha la palabra "crisis" en boca de la oposición, algunos dirigentes o voceros del chavismo comienzan a usarla erróneamente; nuestra serenidad y acción positiva es lo que menos desea el sector opositor, ellos quieren (suplican) que le caigamos a palo, por eso todavía están en la plaza Altamira.

- Para crear violencia y batalla se necesitan dos sectores en contienda, si la evitamos y estamos atentos estos hechos nunca sucederán.

- Los hechos demuestran que existen muchos de nosotros desorganizados e incomunicados, vamos a ahondar en estos aspectos y esa será nuestra mayor fuerza.

- A quien en nuestro lado esté hablando de salidas fáciles se le debe llamar a tranquilizarse, esa sería nuestra perdición.

- El sector opositor se alimenta y sobrevive gracias a los medios de comunicación, entonces empecemos a crear mecanismos válidos para contrarrestarlos.

- El Presidente ya habló bastante, nosotros debemos comenzar a sustituirlo en el discurso, que él se dedique a gobernar, existen muchas acciones positivas que el gobierno está realizando y otras negativas que está rectificando, dejemos que trabaje, tomemos la bandera de la revolución y que la mayoría sea su voz (el Presidente no es la revolución, los venezolanos somos la revolución, aunque no lo crean hasta la oposición lo es, o llegará a ser).

Como he dicho en otras oportunidades, ésta no es una carrera de velocidad, ésta es una carrera de fondo y apenas está comenzando, por tanto ajustemos el ritmo y paso para este tipo de carrera, los que se desboquen se cansarán y tendrán que quedarse a mitad del camino. Sigamos organizándonos y busquemos soluciones adecuadas para los problemas que se nos presentan ahora y seguramente se presentarán en el futuro.

Ing. Flavio Granados F. (flagra)
grafla@cantv.net
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