Las guerras del imperio y la escasez de alimentos
Germán Hernández - www.aporrea.org
13/05/08 - http://www.aporrea.org/tiburon/a56902.html

Recientemente el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-monn, dio una conferencia de prensa en la capital de Suiza, para señalar que esta organización creará un grupo de trabajo internacional a fin de ejecutar un plan de acción mundial, que enfrente la emergencia creada por la falta de alimentos, la cual constituye un desafío global sin precedentes.

Según lo expuesto en la conferencia de prensa, el desabastecimiento se origina debido a la demanda de productos agrícolas, los elevados precios del petróleo, cambio climático, mantenimiento de subsidio de los países ricos que distorsionan el mercado y el desarrollo de biocombustibles.

Pero esa no es toda la verdad del cuento. Estas causas tienen sus causas y me disculpan las redundancias. Estudiosos del tema han agregado interesantes análisis como las invasiones y guerras promovidas y dirigidas por EEUU con el consentimiento y protección de la ONU, que fue creada y fundada, como ya es sabido, por el propio imperio.

Todos los males se los quieren achacar al petróleo como tal, pero no se toman la molestia de referir detalles puntuales como el hecho de que los Estados Unidos atacan a los países productores de petróleo, para mantener el control y el abastecimiento del oro negro, desencadenando precisamente ese incremento del cual hablan las Naciones Unidas. Tal es el caso de Irak.

Además de eso, ese aumento a decir de los expertos, es el que acelera los proyectos de elaboración de los biocombustibles, con las consecuencias que ello acarrea respecto del desabastecimiento alimentario, pero eso ni por delicadeza lo comentan, pese a la necesidad de sensibilizar la población en torno del caso.

Y es que los EEUU se han constituido en el causante de la mayoría de los males que actualmente padece al mundo. Los estudiosos también han dado cuenta de que esos desórdenes climáticos que afectan las plantaciones y cultivos son ocasionados por la contaminación ambiental que ellos mayormente producen, con el agravante de que no quieren reflexionar. Para empezar, rechazan el protocolo de Kyoto.

Se creen los “amos del mundo”, pero se han convertido en una plaga que atenta contra la humanidad. Lo peor y peligroso es que así como no escatiman en apuntar sus cañones y misiles hacia los países productores de petróleo, sin pensar en la vida de inocentes, que podría importarles apoderarse de la cosecha mundial de alimentos para la elaboración de combustible, desestimando que acentuaría la muerte por hambre en el mundo.

Incluso, conociendo a los gringos, sino les tiembla el pulso para atacar con bombas y arrasar con fuego poblaciones enteras con todo y la condena mundial que de cierta forma hay al respecto, que reparo podrían tener matar a los niños pobres del planeta, quitándoles la comida. Ninguno.

Ahora bien, no quiero culminar sin antes hacer esta observación, un tanto distante del tema central: cuando el gobierno norteamericano anunció el racionamiento de la venta de arroz por persona a sus ciudadanos, pensé que los medios de comunicación no se iban a dar abasto para cubrir ese acontecimiento tal como hacen aquí, cuando los empresarios paralizan empresas y generan una escasez artificial para desestabilizar al Gobierno revolucionario y encima de eso achacar los males al proyecto socialista.

Arrancan y siguen con el mismo tema de siempre. La culpa es de Chávez, Chávez y más Chávez, el régimen, el dictador, el autoritario, el caudillo, el eterno, el tirano, bueno quedan hasta con laringitis crónica.

Quizás ya estarán utilizando el arroz ligado con el maíz para que rinda la elaboración de biocombustibles y esta sea una posible causa del racionamiento al pueblo norteamericano.

Pero una cosa si les digo, tenemos un presidente y líder de la revolución bolivariana como Hugo Rafael Chávez Frías, que desde que llegó al poder no ha hecho más que decirle la verdad al mundo y sobre todo al imperio norteamericano, que ha manejado el planeta a su antojo, de acuerdo a sus propios intereses, utilizando como conejillas de india a los países subdesarrollados, que son las que actualmente padecen con mas rigor el hambre y la miseria.

Desde ya les digo que ellos serán los responsables del desabastecimiento del planeta. Ojalá los países agrícolas del orbe no caigan en este juego perverso sin antes pensar en el alimento de sus pueblos.

manchogh@hotmail.com
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