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Estos días han sido
realmente preocupantes para muchos Venezolanos, gracias a Antonio
Gramsci he logrado descubrir el camino que estaba para mí, perdido.
Realmente el caso del socialismo y esta nueva cultura que se pretende adaptar al Venezolano, esa forma de convivir entre todos, más humana, más justa, las herramientas no tenemos que inventarlas, están ahí, frente a nuestros ojos. Tenemos nuestra Constitución, existen las leyes, nuestro pensamiento para actuar.
No basta la ley por si sola, se debe adaptar a nuestra vida práctica, no sólo en la parte intelectual sino en la parte moral. Convertir estas verdades en acciones coordinadas de gran valor moral e intelectual.
Extraordinaria frase, que debemos analizar profundamente, esto significa socializar la educación y cultura, hacer de todos los Venezolanos los hechos políticos y sociales, crecer en conjunto como una gran familia, mejorar nuestra manera de captar nuestra realidad político social. Se debe enseñar a pensar y de una manera coherente. Construir y formar esos Educadores que nos enseñarán los métodos para pensar más acertadamente, sin imposiciones, sin adoctrinamiento. No se busca controlar por medio del pensamiento, lo que se quiere es tener elementos básicos para ser más eficientes con el pensamiento y en nuestra vida práctica.
Ahora en Venezuela se está activando de una manera eficiente una nueva ofensiva diseñada para destruir la Revolución, en dos frentes: los diarios como El Nacional, El Universal para decir dos de los más efectivos en la tarea de desinformar. En realidad es un equipo de Medios Impresos trabajando con una dirección general, los creadores de matrices de opinión diseñadas por estos grandes Medios. Los demás periódicos se encargarán de repetir estas matrices políticas, bombardear a la provincia con las mismas matrices, dando una idea de verdad. “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad” Los canales como Globovisión forman parte de una estructura comunicacional que se está haciendo más segura y fuerte, aplica los mismos elementos que siempre ha utilizado, crear zozobra, angustia, meter miedo, desinformar efectivamente. Mientras tanto El Estado no pega una en comunicación, son malos con ganas, el canal Tves le falta mucho para estar a la altura de la televisión Venezolana. Cada vez que prendo el televisor y hago un paneo por su programación, me acuerdo de Renny Ottolina, no por la calidad sino por lo que no se debe hacer en Tv. Tves no tiene nivel comunicacional para enfrentar unos medios poderosos, con todo su veneno y tecnología preparada para actuar. Mientras la oposición está preparada, con tecnólogos de la comunicación pagados por el gobierno de EEUU, ellos hacen un estudio psicológico del Venezolano, su cultura, desmontan su emoción y sensibilidad con la idea de controlar nuestras emociones. Aplicaron métodos prohibidos y lo siguen haciendo, de propaganda subliminal, generando miedo y odio, estos elementos fueron inoculados con suficiente tiempo durante el Referendo, más los elementos de última generación en comunicación, es decir, imágenes fijas con un mensaje de odio y caos, otras imágenes fijas de temor, incitando un odio a un grupo en particular, todo lo que huela a socialismo. Estas imágenes se transmitían en milésimas de segundo, pasaron de un nivel inconsciente a un nivel consciente. Todas estas cargas de odio y miedo pueden ser nuevamente actualizadas y ampliadas, ¿mientras tanto, qué hace el Estado para ponerse a nivel y controlar a semejante enemigo? Nada, porque el canal Tves debe ser reformulado, se le debe aplicar las tres R, no está cumpliendo la función para la que fue creado, o está quedando corto en la función. Tves debe mejorar, la idea es buena, pero siempre se comparará con el canal dos, RCTV, la gente lo hará inconscientemente y verá un abismo entre ellos, ¿cuál es ese abismo? Que RCTV está coordinado por profesionales de una alta calidad, y eso se tiene que reconocer, para poder avanzar. El canal Tves no le da ni por los talones a RCTV, le falta mucho para generar una televisión que atrape al ciudadano, pero con calidad, que lo enseñe y eduque con nuevos valores. Una televisión socialista, con los valores de humanismo y solidaridad. Sin contagiarse con la anti-televisión del canal dos, con sus valores nefastos del consumismo, la vulgaridad. No basta sustituir a RCTV por Tves, falta la creación, la magia, la invención, los programas de gran factura realizados por los mejores de la televisión. ¿Dónde están? Articulo leido aproximadamente 685 veces
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