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En una nota de Aporrea titulada “Ahora viene el ataque por los costados”
se recogen unas declaraciones del camarada Diosdado Cabello en las que afirma que "existe un sector de contrarrevolucionarios en las filas del proceso que no salieron a votar el 2D y ahora se ponen una boina roja". Estamos obligados en primera instancia a aclarar que salimos a votar, que votamos por el SÍ y que trabajamos arduamente en la campaña a favor de la reforma constitucional. Hacemos la aclaratoria porque algunos pudiesen pensar que por lo que plantearemos a continuación estaríamos dándonos por aludidos con las palabras de Diosdado. Al concepto de revolución le es intrínseco una carga de violencia que resulta de las pasiones que se desatan entre quienes se niegan a perder poder y privilegios y aquellos que se plantean subvertir el orden existente. En Venezuela, sin embargo, Hugo Chávez impulsa una revolución pacífica y democrática. Esto significa que es imprescindible contar con el respaldo y el voto popular para garantizar la continuidad del gobierno revolucionario. Ahora, necesario es entender que el voto representa un respaldo a una propuesta y a un liderazgo determinado en un momento determinado. No un convenio de apoyo irrestricto y permanente. Es responsabilidad de los líderes el dar a conocer el proyecto para lograr el respaldo consciente, así como diseñar las estrategias destinadas a garantizar su puesta en práctica. Es, sin lugar a dudas, una declaración infeliz aquella que califica de traidores a quienes han venido respaldando el proceso revolucionario y ahora se abstuvieron de votar. Asignarles a ellos la responsabilidad de la derrota con afirmaciones como esa, es una ligereza que deja de lado el análisis de los errores cometidos por el gobierno y la clase dirigente. El compromiso y el grado de conciencia en las filas revolucionarias dependen de sí se es militante, simpatizante o amigo; pero todos, en el juego electoral, son necesarios. Es muy difícil ganar unas elecciones sólo con la militancia. De hecho los indiferentes deben ser siempre un sector objetivo del proceso revolucionario. ¿Cómo es entonces que el camarada Diosdado da unas declaraciones en las que prácticamente hecha del proceso a aquellos que no salieron a votar? ¿Habrá evaluado que la oposición podría sacarle ventaja al calificativo que él usó contra ellos? Convencidos estamos de que las verdaderas causas de la derrota están en nosotros mismos y de que la tarea más importante que tenemos es rescatar la confianza y elevar el nivel de conciencia de aquellos que por mucho tiempo nos respaldaron y ahora no lo hicieron. No podemos calificar de sabio, de revolucionario y de patriota al pueblo cuando nos respalda y de contrarrevolucionario y traidor cuando no lo hace. arellanoa@pdvsa.com Articulo leido aproximadamente 2439 veces
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