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El pasado 3 de diciembre escribimos una nota donde exponíamos nuestras
ideas sobre algunos hechos que incidieron en la derrota que la oposición nos infligió en el referendo. Desde nuestro punto de vista, uno de los elementos que influyó en la victoria de la oposición fue el descontento en densos sectores de la oposición por la ineficiencia gubernamental en el control de la inflación, la especulación y el acaparamiento. Dijimos que para muchos resultaba un contrasentido el pretender reducir la jornada de trabajo en cuatro horas, al mismo tiempo que se permitía que la población empleara largas horas en una cola o en la búsqueda de alimentos que como por arte de magia desaparecen del mercado. Expusimos también que la cada vez más desacertada política comunicacional del gobierno fue elemento clave en la derrota. A esto, dijimos, se suma el escaso seguimiento que se hace a unos planes y misiones que perecieran querer “hacer aguas” ante la mirada indiferente de burócratas incompetentes. Nos comprometimos también a profundizar en el análisis, dado que el espacio del que disponíamos no nos permitía exponer todas nuestras ideas. Con esta nota pretendemos culminar con ese trabajo que abordamos pocas horas después de haberse consumado la derrota. Intentaremos pues abordar ahora los errores de estrategia que a nuestra manera de ver influenciaron en la primera derrota de proceso revolucionario venezolano. RCTV – PSUV y Referendo La campaña de la oposición para obligar al gobierno nacional a dar marcha atrás en su decisión de no renovar la concesión a RCTV fue bestial. En ella por primera vez coincidieron abiertamente sectores de la oligarquía internacional dando paso en lo interno a un movimiento de calle que ya evidenciaba un reagrupamiento de las fuerzas de la reacción. No bien había culminado esa batalla cuando nos “montamos” en la creación del PSUV. Sin lugar a dudas, la construcción del partido de la revolución era una tarea pendiente y necesaria, pero teníamos que tener en claro que ello generaría malestar e inconformidad en importantes cuadros. No era conveniente en medio de una batalla interna lanzarse a una lucha contra un enemigo que indudablemente aún tenía fuerzas suficientes como para hacernos el daño que nos hizo. Como si fuera poco no se encendieron las alarmas ante la poca afluencia de pueblo a las asambleas convocadas por los diferentes batallones y se restó importancia a que muchos de los integrantes de aquella engrasada maquinaria que nos condujo a victoria, tras victoria en diez procesos electorales quedaran relegados, cuando no fuera, de la campaña electoral. Ello influyó, sin lugar a dudas en el adverso resultado. Triunfalismo y exceso de confianza En más de una oportunidad el presidente Chávez llamó al pueblo no ser víctima del triunfalismo, pero su accionar no fue precisamente ejemplo de ello. De los treinta días que duró la campaña, el comandante paso diez fuera del país. Treinta días para dar a conocer las bondades de una reforma y al mismo tiempo organizar “batasos”, “granbatasos” y toda esa estructura con la que se reemplazó un sistema que había demostrado ser eficiente y el cual el pueblo no terminó de asimilar, fue a nuestro juicio no sólo un error táctico sino un exceso de confianza que terminó por pasarnos factura. Cuidado con continuar con los errores. Afirmar que los cuatro millones y medio de ciudadanos que votaron por el NO son los mismos que votaron contra Chávez en las elecciones presidenciales, es la consecuencia de un análisis cargado de simplismo. Eso es equivalente a afirmar que en el chavismo hubo alta abstención y que la oposición salió a votar en masa. Conveniente es que evaluemos cuantos millones de esas personas que votaron por el NO venían haciéndolo consecuentemente por el chavismo. Por otro lado, no es llamándolos traidores y revolucionarios de pacotilla como vamos a recuperar su confianza. En estos procesos hay militantes, simpatizantes y amigos, y todos los votos tienen el mismo valor. Afirmar que queremos en nuestro proceso sólo revolucionarios patria o muerte, es negar la posibilidad de que los simpatizantes y amigos avancen en la toma de conciencia. Flaco favor le hacemos al a revolución con esas posiciones. Articulo leido aproximadamente 694 veces
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