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Lástima que el Rey de España no se encontraba en Venezuela para que cuando el líder de Periodistas por la Verdad, Marcos Hernández, estuviera hablando ayer en Globovisión, el Borbón con su cara de bolsa le dijera “¿por qué no te callas?"
No se sabe realmente qué motivó a Marcos Hernández a llamar a Globovisión para defender a Gustavo Azócar en desmedro de una compatriota revolucionaria como Iris Varela, vilmente ultrajada en su dignidad femenina por un panfleto que buscaba simplemente tildarla de loca con aquello de que quedó afectada tras perder a su hijo en 1992. No sólo se conformó Azócar con mentir para desprestigiar a Varela, sino que al sugerir que la muerte de su hijo conllevaba problemas congénitos, buscaba atacar hasta la genética de la parlamentaria y de toda su ascendencia. Su intención evidente era indicar que Iris lleva en su sangre algún daño que transmitió a su inocente hijo y que, a juicio de Azócar, sería una suerte de marca del diablo o letra escarlata que hacía a la parlamentaria odiar visceralmente a los opositores, tal y como lo señala en su libro. No soy madre, pero soy un padre que, junto a su esposa, sufrió la pérdida de dos hijos por embarazos no completados, y leer las porquerías de Azócar, además de ver a Iris Varela defendiendo el honor de su angelito, movió lo más profundo de mis sentimientos y, seguramente, lo más profundo del corazón de madres y padres que sí han podido ser, como de hecho hoy en día, gracias a Dios, también lo soy de unos morochitos. Qué dolor se percibió en esta mujer que no tiene pelos en la lengua para hablar, pero ayer se le apreció con voz quebrada. Pero si Azócar se comportó como un monstruo al valerse del dolor de una madre para desprestigiarla, Marcos Hernández no escapa de haber incurrido en la misma actitud de Azócar al salir a condenar la actitud de Varela tan ligeramente como lo hizo, y lo que es peor, en Globovisión, donde fue a por lana y salió trasquilado. Qué horror, qué cosas dice Duarte, dirán muchos disfraces que conozco y dicen ser revolucionarios. Que digan lo que quieran y que, de una vez, quienes no sientan que puedan echar para adelante con este proceso, se quiten la careta, pero eso sí, es preferible quedarse callados que salir a hacer el ridículo buscando acomodarse con la derecha, con la oligarquía, a ver si se pueden salvar. Bien dice Mario Silva, si la derecha llegara a apoderarse de este país, no va a dejar revolucionario vivo, menos a los traidores. Marcos, no te conozco personalmente pero como periodista sé de ti y no puedo juzgarte a la ligera aunque me digan que lo que buscas siempre es protagonismo y no das lugar en tu organización a otros periodistas revolucionarios. Pero eso no me consta, y así como no me consta, tú haz debido verificar primero los hechos protagonizados por Iris Varela, antes de salir a juzgar la valiente actitud que asumió ante el boca abierta de Gustavo Azócar. Marcos es muy fácil salir a decir que existen los organismos jurisdiccionales para dirimir este tipo de hechos como lo ocurrido con Iris Varela; sí, es muy fácil ponerle a los medios de comunicación privados, a la oposición, a la derecha, la alfombra roja para que denuncien que en Venezuela no hay libertad de expresión y que la justicia supuestamente persigue a periodistas “dignos”. Marcos ¿eres padre? ¿Qué harías si un seudo periodista ataca a tus hijos o tu familia tan suciamente como lo hizo Azócar? ¿Qué harías si este periodista escribe un libro con un capítulo especial en el que se dedica a difamar la dignidad de tu familia? Ah sí, te apareces en un tribunal, comienzas un proceso judicial de meses, donde te vas a desgastar entre audiencia y audiencia y, a la vez, le darás a Globovisión -donde hace meses les regalaron unas gorrita- todos los argumentos necesarios para atacar el proceso revolucionario. No estamos justificando resolver todo con cachetadas o golpes, pero cada persona tiene un límite y cuando algunos, como Azócar, se enfrascan por meses en tentar la ruptura de ese límite, una buena trompada no puede ser condenable, menos por los revolucionarios. Son años que lleva Iris Varela siendo atacada por Azócar, entre otros, pero en la mayoría de los seres humanos el límite se toca cuando el agresor ataca a la familia, a los hijos. Realmente lo que hiciste al llamar a Globovisión fue acomodarte a los intereses de la oligarquía, le diste elementos al imperio para atacar la revolución, hiciste el ridículo y hasta la inexperta colega que te entrevistó hizo leña contigo. A veces es mejor callar, entonces Marcos ¿por qué no te callaste hermano? Estás a tiempo y si realmente estás seriamente en este proceso, si realmente lo de ayer fue un simple error, puedes rectificar, en caso contrario cede el liderazgo de Periodistas por la Verdad ha gente valiosa que ronda esa organización. Articulo leido aproximadamente 1951 veces
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