|
Para Globovisión no hubo en Venezuela y el mundo, un suceso de más
importancia, el pasado 25 de octubre, que el atajaperros que se armó en Pedagógico de Caracas; cuando el ahora derechista Pompeyo Márquez y John Goicochea intentaron exponer sus “brillantes” ideas sobre la reforma constitucional. Esa afirmación se sustenta en el hecho de que el cuarenta ý cinco por ciento del tiempo del noticiero de ese día, estuvo dedicado a mostrarnos imágenes de la actitud agresiva de los chavistas y de los insultos que estos profirieron contra su amado John. Cómo de costumbre, Ravel y sus periodistas decidieron sobre qué deberían enterarse, con detalles, los venezolanos que ven su canal y sobre que no deberían estar muy bien informados. Para ellos, por ejemplo, no tuvo ningún sentido dedicar tiempo a informar sobre la visita del Ministro de Energía de Argelia a nuestro país, o sobre el ascenso de los precios del petróleo hasta los 90 dólares. ¿Para qué? si al pobre Jhon le habían dado un par de cachetadas. Desde la lógica que impera en Globovisión y desde su concepción sobre lo que es información veraz y oportuna, no podía dársele mayor importancia a la posible reunión en Chile de los presidentes Chávez y Calderón o a las declaraciones del Presidente de la OEA; si a pompeyito lo calificaron de fascista. Para qué perder tiempo informando sobre el anuncio del acta fundacional del Banco del Sur, si el máximo líder de la juventud venezolana (léase jhoncito) no lo dejaron hablar en el Pedagógico. Desde su punto de vista, amigo lector, es muy probable que esa posición de Ravel y sus empleados no sea ética, pero no puede negar que por lo menos es consistente y perfectamente alineada a sus pretensiones, intenciones e intereses. Lamentable, en todo caso, es la actitud de quienes estando del lado de la revolución le hacen el juego a la derecha más reaccionaria, dándole cobertura mediática y relevancia a unos personajes sin moral, sin cerebro y sin amor por la patria. Resulta ridículo que Globovisión nos de la pauta y nos diga cual es el personaje que debe aparecer en las pantallas de televisión, sobre quien debe opinarse en los periódicos y en los programas de radio e incluso a quien debe recibir y escucharse en la Asamblea Nacional. A Dios gracias los líderes de esa alocada oposición son de la talla del filósofo maracucho, de Enrique Mendoza, de cabeza de motor, de Corina Machado, de las chicas de Primero Justicia y de John Goicochea, pues con tantos errores de nuestra parte ya deberían habernos causado un daño de significativa importancia. Aprendamos de nuestro máximo líder. ¿Qué hizo él cuando el pataruco de manuelito lo retó a debatir durante la campaña electoral? Todos vimos como le dio al adeco el trato y la importancia que se merecía. No podía un líder de la estatura política y moral de Chávez perder tiempo y energías en un imbécil como Rosales. Estaba claro el Presidente en quien es el verdadero enemigo y quienes sus cipayos. Ya es hora de que aprendamos y dejemos de distraernos con los payasitos del circo. Prestémosle atención al verdadero enemigo que no es otro que el imperio norteamericano y su servil oligarquía criolla. Cuando dejemos la promoción de Goicochea en manos de Globovisión y no nos preocupemos por si marcha, se va de vacaciones, si convoca a un foro o si le dan una cachetada; éste tomará el mismo camino al olvido que una vez tomaron Martha Colomina, Salas Feo, Pablo Medina, Franchesqui y otros. Articulo leido aproximadamente 1498 veces
|