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¿Conoce usted las medidas que el Presidente Chávez y el gobierno bolivariano están tomando para evitar que vuelva a ocurrir
, por negligencia o por falta de celeridad,
un paro tecnológico que afecte a nuestro país, similar al que afectó a
PDVSA y a la industria petrolera venezolana en 2002? ¿Conoce usted las
acciones que monopolios trasnsnacionales extranjeros están ejecutando
en estos momentos en contra de estas medidas, con la complicidad de
algunos funcionarios públicos? ¿Sabe usted que, en estos momentos, se
está efectuando una votación que, de ser manipulada por una conocida
transnacional, podría afectar la soberanía informática de nuestro país?
El Presidente Chávez firmó en 2004 el Decreto 3.390, ordenando que la Administración Pública migrara sus sistemas informáticos a Software Libre y Estándares Abiertos. Es una medida que, para algunos, puede parecer fastidiosa, pero de cuyo éxito depende la independencia tecnológica de los sistemas informáticos del país: que los venezolanos no seamos simples usuarios de computadoras y programas que nos venden desde el extranjero, sino que sepamos cómo modificarlos, adaptarlos a nuestras necesidades, mejorarlos y compartirlos con otros pueblos que también los necesiten. ¡De tal forma que nadie pueda volver a parar nuestras industrias de nuevo! Son muchas las razones por las que algunos apuestan a que el Decreto 3.390 fracase (hay muchos contratos y comisiones multimillonarias en juego), y son muchas las estrategias que se usan para hacerlo. La estrategia Microsoft: Hacerse pasar por "Software Libre" Microsoft, la conocida empresa que vende millones de copias de Windows y Office todos los años, genera una plusvalía tan inmensa que, en sólo dos décadas, creó a dos de los diez hombres con más dinero en el mundo. ¡Las ganancias que un sólo hombre (Bill Gates) ha obtenido negándole al mundo los conocimientos detrás de Windows y sus derivados, es mucho mayor que las reservas internacionales de Venezuela, un país petrolero con 26 millones de habitantes! A pesar de sus multimillonarias ganancias, Microsoft se constituyó en la principal enemiga del Decreto 3.390. El año pasado, la trasnacional consiguió el apoyo de un conocido diputado "chavista" y del director del organismo gubernamental para las Tecnologías de Información, para intentar aprobar la "Ley de Infogobierno", en la cual básicamente cambiaban la definición de "Software Libre" para ajustarla según lo requería Microsoft, y permitirle seguir vendiendo su software al Estado, esta vez de una forma masiva. La estrategia de Microsoft no fue atacar al Software Libre, sino intentar cambiar su concepto para engañar a los ingenuos y lograr que las aplicaciones propietarias de Microsoft pudieran ser adquiridas por el Estado. En otras palabras, la estrategia de Microsoft fue parecida a decir: "cambiemos la definición de socialismo, para que todo lo capitalista pueda hacerse pasar por socialista". Parecido a la frase de cierto ex director del CNTI, que dijo en una entrevista: "las tecnologías libres incluyen todas las tecnologías: incluye las tecnologías libres y las no libres" [4] De no haber sido por la fuerte protesta de funcionarios públicos revolucionarios y de muchos miembros de las comunidades de Software Libre, muy probablemente esta ley hubiera sido aprobada, con consecuencias funestas para la soberanía del país. OpenXML: En 2007 la estrategia se repite Un año después, la transnacional del software regresa con el mismo modus operandi:
Nuevamente, nuestro gobierno bolivariano, anti-imperialista, pro-socialista y anti-neoliberal, se ve en tremenda contradicción ideológica cuando algunos de sus funcionarios deciden votar y apoyar a Microsoft, ejemplo cumbre del neoliberalismo monopólico trasnacional, con el fin de que sus estándares propietarios se conviertan en estándares "abiertos". Una vez hecho eso, muchos funcionarios públicos se sentirán "autorizados" a comprar miles de licencias del software propietario Microsoft Office 2007, con el fin de poder seguir abriendo y manipulando estos archivos durante los próximos años, con una alta probabilidad de que los datos de la nación no sean perennes. Aunque a algunos les parezca un asunto meramente técnico y de poco interés para los sectores populares y la población en general, el hecho es que este es un asunto político. No se trata de atacar a Microsoft porque nos caiga mal, porque sea una transnacional extranjera o porque sea el mayor monopolio informático del mundo. Se trata de que dicha empresa intenta engañar a millones de venezolanos, afectando nuestra soberanía tecnológica y nuestro derecho a almacenar los datos de todos los venezolanos en formatos que puedan ser manipulados sin depender de productos propietarios extranjeros. Las votaciones finales aparentemente se realizarán el 2 de septiembre. Si usted trabaja en un ente del Estado, ¿conoce la posición que la Dirección de Informática de su ente llevará ante Fondonorma? Si usted trabaja o estudia en una universidad autónoma, ¿conoce cual será el pronunciamiento de la misma? Exijamos saberlo. Referencias: [1] http://www.jesuslara.com.ve [2] http://www.openxml.info/ [3] http://www.noooxml.org/ [4] http://lubrio.blogspot.com Articulo leido aproximadamente 2979 veces
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