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Gran malestar ha causado a la inmensa mayoría de los venezolanos el ofensivo show presentado por un ¿cómico? en la residencia del Sr. Embajador de los Estados Unidos con motivo de la celebración del “día de la libertad de expresión”; show que como es evidente tuvo toda la intención de ridiculizar al presidente Hugo Chávez Frías. Lamentablemente algunos, minúsculas minorías, han disfrutado esta ignominia, pues siempre apoyan de manera furibunda cualquier acción que perjudique a nuestro país, máxime si proviene del norte del Río Grande. No logran entender que desde el norte los miran como oprobiosos latinos aunque se nacionalicen, tengan descendencia y se radiquen allá, pues no llevan la sangre de sus antepasados, los del “destino manifiesto”; quizás por ello les asignan el “trabajo sucio”, ese trabajo que nadie quiere hacer.
Debo admitir que por varias veces observé el video del referido show y no logré identificar en el evento al Sr. Embajador; sin embargo, había una persona, que ayudó a protagonizar la comedia y se le parecía mucho físicamente pero, desde luego, deseché la idea de su presencia en el bochorno pues entiendo que esa persona, parecida al distinguido diplomático, mal podía ser el representante en nuestro país del honorable pueblo de los Estados Unidos descendientes de la gran estirpe de hombres propulsores de la Democracia y la Libertad como Abraham Lincoln, Thomas Jefferson o George Washington, razones que me llevaron a concluir que el personaje en cuestión no era mas que uno de esos rabiosos cubanos mayameros que tratan por cualquier medio de derrocar a Fidel Castro, incluyendo actos terroristas, secuestros, asesinatos y hasta la invasión de su propio país por fuerzas extranjeras; todo ello con la finalidad de retrotraer a Cuba al bajo nivel de burdel de América que ostentó hace décadas atrás y que les permitió amasar fabulosas fortunas que durante ese tiempo les garantizó su pleno disfrute y el de sus descendientes, y como siempre, todo ello a costa del noble pueblo cubano. Entendiendo que en la actualidad el estado de Venezuela, al igual que el estado cubano, lucha a favor de las grandes mayorías que fueron subsumidas en la mas terrible pobreza, los rabiosos cubanos mayameros, en complicidad con sus similares de nuestro país, extienden sus esfuerzos también contra la tierra de Bolívar, buscando entre otras vilezas, situaciones que pudieren llevarnos a la ruptura de relaciones diplomáticas con el coloso del norte; ambos grupos están obsesionados por volver al poder, pareciera que sus destinos están atados a las riquezas que pudieren sacar de estas poblaciones. Afortunadamente el presidente Chávez no cayó en las burdas provocaciones y ni siquiera en su programa “Aló Presidente” le concedió la mas mínima atención a la ofensa recibida. Es paradójico que mientras la “flor y nata” de nuestro jet set caraqueño asiste a estas burdas comedias, nuestro pueblo humilde, ese que algunos medios y “gente de bien” denominan lumpen, hace cola y abarrota el teatro Municipal para ver la excelente obra “El Animador”. Y es que nuestro pueblo ahora puede darse baños de cultura pues el Teatro Municipal así como el Teresa Carreño y otros recintos culturales les son perfectamente accesibles pues desarrollan eventos de calidad que son gratis o a precios solidarios. Ahora nuestro pueblo puede desintoxicarse culturalmente de tanta frivolidad, consumismo, violencia, sexo y veneno con los que en todo momento le bombardean los medios de comunicación social comerciales en su constante lucha por el codiciado rating. Tal vez, el jet set ahora, para no relacionarse con el populacho, prefiere refugiarse en eventos privados, aunque sean de muy baja realea. El Sr. Embajador, luego de los desafueros ocurridos en su residencia diplomática y, en respuesta a una protesta presentada por la organización privada “Foro Constitución y Paz” presentó sus públicas disculpas expresando entre otras cosas que “....en Venezuela existe actualmente plena democracia y libertad....”. Entendemos que el mundo diplomático tiene sus mecanismos oficiales para enmendar los errores que puedan cometer sus personalidades; sin embargo, a pesar de lo poco convincente de los argumentos esgrimidos por el Sr. Embajador, creemos que por ahora, no nos queda mas remedio que darle el beneficio de la duda y aceptar las “disculpas”, aunque tengamos la sospecha de que este evento forma parte de un extenso plan que busca, en principio, crear graves distanciamientos entre ambos gobiernos. En todo caso, tenemos la esperanza de que el pueblo de los Estados Unidos despierte pronto pues unos malos hijos de esas tierras, convertidos en sus representantes, están llevando el terror y la muerte al mundo entero, recibiendo a cambio el odio de la mayoría de los pueblos del orbe, y la opción de ataques terroristas en su propio suelo como lamentablemente ocurrió el 11 de Septiembre del 2001 con la destrucción de las torres gemelas y la muerte de personas inocentes. En la actualidad la sociedad norteamericana se encuentra en alerta naranja por temor a ataques terroristas en su territorio; mientras tanto, nosotros en Venezuela, luego del espaldarazo de las Autoridades del Norte al efímero gobierno del señor Carmona, así como su actitud “neutral” ante el sabotaje petrolero al cual fuimos sometidos en Diciembre y Enero a pesar de la afectación que ese sabotaje significó para esa nación y, luego de este episodio ocurrido en la residencia del Sr. Embajador, no nos queda nada mas sensato que mantenernos en alerta roja y hacer votos porque no se concrete ninguna de esas espantosas amenazas. Caracas,23 de Mayo de 2003. Luis E. Cabrera Aguirre Contralmirante Articulo leido aproximadamente 1619 veces
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