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Las principales dudas sobre la autenticidad de los partidos tradicionales de
izquierda o socialistas fueron reiteradamente articuladas durante la IV Republica. Todos los intentos de establecer una alternativa teorizante, practica y organizativa, siempre fue un rotundo fracaso y esto no es cuento, es historia, los grupos de dirigentes de las inmunerables organizaciones de la vieja o la llamada nueva izquierda, o los llamados socialistas, nunca jamás consiguieron unirse, por numerosas razones, entre ellas, estratégicas, tácticas, pero principalmente porque la mayoría resultó un gran equipo de traidores. Hoy con el triunfo del Comandante Hugo Rafael Chávez y con su proposición de construir el Partido Socialista Unido de Venezuela, pareciese que las cosas fuesen a tomar camino sobre una base diferente, al menos eso es lo que se ve en los que creemos en este nuevo proceso. El nuevo partido socialista unido reúne al pueblo y a todos los socialistas, inclusive a muchos disidentes, el partido atrae a comunistas, sindicalistas, cristianos, estudiantes, profesionales, intelectuales y hasta militares y no es de una manera casual, sino de un modelo de necesidad social. Es ineludible, la incorporación de las masas marginadas a la vida civilizada no podrá hacerse nunca por el camino de la componenda. Recordemos que ese ha sido el modo, el sendero prometido y tantas veces traicionado desde hace cinco siglos. Hace falta de verdad una revolución total, profunda, empeñada en un vuelco radical en las estructuras. El trabajo es por un cambio en todos los órdenes de la existencia. Por otra parte, el punto de partida entre nosotros tiene que ser la solidaridad y unidad con los oprimidos y explotados, hay que preparar una organización para el combate, la corrupción, la anarquía, la adulación, el “jalabolismo” y lo mas delicado como es la ineptitud o el desconocimiento de lo que en verdad queremos hacer y que se llama socialismo, hay que radicarlo, exterminarlo, eso no es política, no puede ser que si nos esgoñetamos hablando como “socialistas” de la dignidad humana, del entendimiento y la comprensión, hoy encontremos a ciertos conductores mediáticos del Gobierno, que se determinan voceros oficiales, caer en el terreno de la denigración, tal y como lo hacen nuestros aberrados adversarios, que lo hagan ellos, eso no debe sorprendernos, porque esos se incineran en su propio horno, ¿Pero nosotros?, eso si me produce indignación política. Ese ha sido uno de los canceres de las terribles dictaduras. Ni empirismo, ni dogmatismo, ni jalabolismo, ni aventura, ni traición, los que estamos leales al proceso socialista bolivariano, tenemos que tener una posición unionista que haga confluir en una sola línea la fuerza revolucionaria con la clarividencia de los maestros: Jesucristo, Bolívar y Marx. Tenemos que levantar una obra de envergadura, de ahí que nuestro verdadero objetivo en este caso sea el de destacar y elevar una base política que sirva de apoyo, sostén y protección a nuestro líder. Espero que este escueto resumen contribuya a una crítica constructiva y a estimular el estudio y el trabajo organizativo que tenemos por delante, lo demás es pura paja, el problema de nuestra revolución social, es la necesidad de utilizar las palancas del poder para hacer la transformación revolucionaria de la sociedad y no mantener las viejas y carcomidas estructuras contra la que toda la vida hemos luchado, para ello se necesitan cuadros, dirigentes, preparados y conocedores de lo que es la lealtad y la dignidad para con la causa. vrodriguez297@hotmail.com Articulo leido aproximadamente 747 veces
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