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Como Colectivo trabajadores en Revolución (CTR), factor de avanzada que hace vida al interior de la Unión Nacional de Trabajadores. La etapa que se inaugura con la contundente victoria electoral del pasado tres de diciembre del 2006, representa el inicio de un nuevo ciclo político-histórico, de la Revolución Bolivariana, que apunta a mayores definiciones de carácter socialista.
Aun cuando desde hace dos años aproximadamente, el presidente Chávez máximo líder de la Revolución, anunció la orientación socialista de nuestro proceso, al que por su naturaleza inédita denominó “Socialismo del siglo XXI”, el mismo solo ha comenzado gradualmente a adquirir definiciones en esa dirección, con ritmos y tiempos políticos diferentes, en unos momentos más intensos que otros, fundamentalmente por la tremenda oposición de la Contrarrevolución interna y por la política del cerco y aislamiento que ha intentado imponer el imperio Norteamericano, ambas fallidas pero que han impedido un mayor aceleramiento de la marcha hacia el socialismo, lo que también ha quedado en evidencia es la receptividad y avidez del pueblo Venezolano con respecto a la propuesta socialista, por la que votó abrumadoramente en diciembre del 2006, la misma ha ganado un terreno importante en la conciencia de la población y de los trabajadores, que hay que profundizar urgentemente en su sentido radical. Ahora bien, el panorama que comienza a vislumbrarse marca el necesario abordamiento de tareas Revolucionarias para esta nueva etapa, una de ella es la Transformación del Estado Burgués de esencia reaccionaría y excluyente, mediante la participación popular y de los trabajadores. El desmontaje de esta estructura corrompida e ineficiente, incapaz de dar respuestas a las necesidades de la población, es tarea compleja porque no se trata sólo de crear un cuerpo de normas (nuevas leyes), o del rediseño organizacional de las instituciones, es más que eso, es la erradicación y ruptura de viejas prácticas, procedimientos y costumbres entronizadas, que requieren un monumental esfuerzo colectivo para su superación que tiene fundamentalmente componentes ideológicos, culturales y educativos, por lo que en nuestra opinión estos procesos de transformación deben asumirse radicalmente como eventos integrales con mucho de irreverencia y con cierto espíritu “subversivo” que trastoque la tradición cultural burguesa del Estado, para crear las bases del nuevo Estado Revolucionario. Otra tarea de significación política e histórica, es la lucha por la preeminencia del poder originario, porque aun cuando la esencia de nuestro proceso es democrático participativo, debemos consolidarlo como tal, sobre todo por las deformaciones que a través de diferentes mecanismos se han venido generando, reproduciendo así los viejos esquemas de dominación política del poder “formal”, mediante el surgimiento e instauración de “nuevas castas o clases políticas”, que se han gestado desde los partidos de la Revolución e instituciones del Estado. Manejando dichos grupos sumas de dinero multimillonarias, ostentando groseros privilegios, echando por tierra con esto, todo el contenido ideológico y axiológico de la Revolución. Estas “castas” intentan confiscarle al pueblo su papel protagónico, pretendiendo desviar, mediatizar y corromper el potencial Revolucionario de nuestro proceso. Por eso el poder originario que se gesta en las calles y en las fábricas, que cada vez alcanza mayor grado de madurez en términos de la comprensión de su compromiso histórico, debe sin “reformismos pero sin tremendismos” enfocarse en las relevantes tareas de articulación y elevación del sentido cualitativo de sus luchas, que sin duda deben tener un contenido de clase, el poder originario debe ganar mas espacios, donde se ejercite y consolide el nuevo modelo democrático participativo que propugne nuevas practicas, nuevas maneras de relacionarnos, una nueva moral, esta no es tarea de unos días o de unos pocos meses, es una transformación cultural, es el surgimiento de la conciencia socialista del pueblo Venezolano. La otra tarea inaplazable es la de impulsar la creación de la teoría de la Revolución Venezolana. Vale decir que en la actualidad, se vienen realizando algunas discusiones importantes en este sentido, como son los casos del PSUV o el de los consejos de fabrica o trabajadores, los cuales consideramos deben ser tratados sin las frivolidades y manipulaciones del poder formal, y con un sentido revolucionario y de clase. A nuestro entender dicha discusión, no sólo debe ser asumida con una metodología consustancial con una relación entre iguales, es decir horizontal, auténticamente democrática, sino que debe estar también signada por una profunda honestidad intelectual sin más a priori que la Revolución y los intereses colectivos. Así mismo se debe generar el debate que sin caer en la “escolástica,” tenga desarrollo teórico, e incluso con algunos elementos de la academia, para evitar que el mismo adquiera un sentido “coyunturalista”, pragmático o subalterno, que desvié su impacto y trascendencia. En el mismo deben tener cabida todos los sectores populares, especialmente los trabajadores y sus intelectuales orgánicos. Aspectos importantes a debatir son por ejemplo: la definición del carácter de la Revolución Venezolana y su vínculo con la Revolución mundial. ¿Cuál es el sujeto político e histórico de nuestro proceso? La definición del nuevo Estado Venezolano. Estos temas son objeto de debate, para emprenderlos ahora, no para más tarde, ni nos puede reemplazar en su definiciones, ninguna genialidad filosófica individual, pues todo ésto representa una construcción colectiva que debemos asumir sin complejos y sin ningún género de dudas: “Para que exista socialismo, el sujeto histórico debe crear una hegemonía basada en fundamentos ideológicos y axiológicos que superen el estadio anterior”. Son temas de la conciencia y de la praxis Revolucionaria, de la Revolución en la cotidianidad. Son tiempos de liderazgos colectivos para surgimiento de una nueva subjetividad y con ella el advenimiento del socialismo del siglo XXI. Articulo leido aproximadamente 652 veces
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