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Nota de aporrea: Miremos el ejemplo de Argentina. Por no haber partido revolucionario que aglutine a las masas radicalizadas, se ha pasado de una situación pre-revolucionaria despues del Argentinazo, a un reacomodo de las fuerzas burguesas y su fortalecimiento con las elecciones. Se necesita un partido revolucionario democrático, donde ser militante sea más que cargar un carnet del partido, donde la militancia esté en constante discusión para decidir las lineas del partido y donde los cargos sean revocables de manera inmediata por la militancia. Es necesario crear un gran antipoder internacional contra el capitalismo, no un poder como el de él, ya que se puede confundir como una imagen en un espejo. Este antipoder debe ir en contra del poder de los otros, el del capital o poder sobre. Su poder divide lo subjetivo de lo objetivo el nuestro es “poder hacer lo cual es una capacidad social”.
Este hacer debe ser global donde ya que pensar solo en lo nacional implica un empobrecimiento material e intelectual, lo que hacemos a diario, nuestra practica cotidiana es una interacción con gente de todo el mundo. Pero no es allí donde está el problema, ya que allí no mejora nuestra vida como colectivo. Como todo conocemos, el capitalismo ni mejora la vida individual (en general) ni como colectivo y representa un peligro fatal para la humanidad, por la destrucción de los recursos naturales y la posible destrucción del planeta mismo. La cuestión está en construir una nueva forma de poder, Poder Hacer (Poder popular) diferente y alternativo basado en valores de la clase. En la construcción de relaciones no basadas en el capital, juega un papel importantísimo la solidaridad, el amor y la humildad. Estas nuevas relaciones deben estar basadas en estas tres principales raíces. Es difícil, pero no imposible lograrlo. Existen ejemplos actuales e históricos de intentos de construir estas nuevas relaciones sociales. Entre estas nuevas formas, están las asambleas de barrios, asambleas populares, los movimientos sociales como los Sin Tierras, los piqueteros argentinos, etc. Esto a lo mejor suena micro pero entendemos que todo cambio social que se produzca debe estar basado en la experiencias cotidianas y las practicas diarias del ser humano. La tarea está en articular todos estos movimientos emancipadores, autónomos, y rebeldes, y crear el tan nombrado antipoder. Los movimientos sociales son toda una alternativa al partido. Este es una maquina hecha para la toma del poder y del estado. El partido es un estado dentro del estado, pero no es allí donde está el problema, si no cuando conocemos que el “Estado y su existencia implican ciertas formas de relación, cierta jerarquía, cierta jerarquización incluso del descontento, y una forma de integración en el mundo de las relaciones sociales capitalistas”. En Venezuela Tomamos el poder con Chávez pero su gobierno no dependerá de si mismo, sino de la fuerza de las luchas sociales y del modo en que las luchas sociales tengan su génesis en la cotidianidad y en la existencia. Si orientamos todo hacía el estado sería la desaparición de los movimientos sociales. Por ultimo, muchos de los gobiernos terminan esclavizándose al poder del capital, ojala eso no suceda en Venezuela. Carlos Eduardo S - Movimiento Revolucionario Solidaridad El Tocuyo puebloalzao@hotmail.com Articulo leido aproximadamente 1328 veces
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