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Finalmente quedó resuelto el caso del asesinato de tres soldados y una muchacha. Pedro Sifontes confesó que él, en complicidad con Tayro Aristiguieta, Luis Chacín y Gregory Umanés, fueron los homicidas. Los cuatro forman parte del equipo de los militares de Altamira. Es un caso ejemplar de cómo los medios de comunicación disparan primero y averiguan después. Durante días y días, en la primera página de los diarios y abriendo los noticieros de televisión acusaban al chavismo de ese monstruoso acto. Ahora está bien claro que fueron esos mismos desertores de la Plaza Francia matándose entre sí y destapando el mundo sórdido, de crímenes y torturas que allí reina, en complicidad con el pargócrata Leopoldo López. Lo mismo están haciendo ahora esos hampones dueños de medios con la muerte de Numar Ricardo Herrera el primero de mayo. Siempre igual: acusar en primera página y luego informar cuál fue la verdad escondido en alguna página interior. Hablando del asesinato de Numar Ricardo Herrera, el hecho se produjo estando a muy pocos metros el alcalde de Chacao, Leopoldo López. Habría que preguntarle a este nalgotraficante porqué no intervino, si él carga nada menos que tres pistolas. Tampoco hicieron nada sus numerosos y apuestos “guardaespaldas”, que lleva en número no inferior a una docena. Por lo visto sólo se encargan de guardarle la espalda, o la parte donde la espalda pierde su respetable nombre, a Leopoldín. Otro tema que los medios sacaron de su agenda son las bombas contra las misiones de España y Colombia, así como contra el Caracas Teleport, sede de la mesa de negociación y acuerdos (RIP). La razón: fueron los militares de Altamira. Desde que cantó el coronelito y echaron a correr “valientemente” hacia el exilio otros autores materiales de los atentados, la prensa guarda hermetismo absoluto. De nuevo la misma estrategia de acusar al chavismo sin la menor prueba, para después silenciar el asunto. Mingo daba risa en la mañana del lunes. Se picó porque Lucas Rincón lo llamó gordo. Hasta se paró de la silla y se quitó la chaqueta, para modelar su figura. Parecía Marianella Salazar con unos kilitos menos. La verdad es que de tanto empolvarse la nariz este muchacho perdió hasta el sentido del ridículo. “¿Verdad que no estoy gordito?” Preguntaba a camarógrafos y productoras. En fin, que fundió a punta de polvo blanco el poquito cerebro con que nació. Por cierto, este sujeto estaba orgullosísimo porque 712 personas, apenas 712 personas, firmaron una ridícula carta dándole 30 días al ministro de Interior y Justicia para que resuelva el problema de la inseguridad. Tres semanas incitando a la gente a ir a firmar esa misiva para recabar 712 firmas. A lo mejor se las “validan” los embusteros de Súmate. Los abogaditos Cipriano Heredia Angulo alias Cipiculito, y Gustavo Linares Benzo defienden el adefesio que armaron con las planillas de El Firmazo. Estos hijitos de papá son tan ineptos que se les olvidó, en el caso de la planilla para pedir referendo revocatorio a Chávez, incluir cuándo empezó el período presidencial y a partir de cuándo se puede solicitar la revocación de su mandato. Otro error grosero, de bulto, propio de abogaduchos que confunden litigar con dejar sobres en las gavetas de los jueces, fue poner que los firmantes convocaban al referendo, cuando el único que puede convocar es el Consejo nacional Electoral. Las roscas agroindustriales repartieron real, aunque no demasiado, a los capos de Fedeagro. Este organismo empresarial del campo tradicionalmente mantuvo un fuerte enfrentamiento con roscas y mafias tipo Polar, Mavesa, Alfonzo Rivas y otros grupos de mal vivir, que pagaban a precio de gallina flaca las cosechas de quienes realmente trabajaban. Ahora no, a punta de billetes compraron a toda la directiva para que hablen maravillas de la comercialización tradicional, la misma que arruinó a los agricultores, y critiquen a Mercal con el argumento de que es la cubanización de la economía. Si serán ladrones... Ruth de Krivoy, antigua empleada con derechos del prófugo José Álvarez Stelling, tiene un negocio redondo en complicidad con su antiguo amo. Ahora dicta charlas a pequeños grupos de ejecutivos bancarios, en las cuales formula los más siniestros vaticinios sobre la economía venezolana, sobre todo en relación con el precio futuro del dólar. El antiguo capo del Banco Consolidado juega a la depreciación del bolívar para readquirir a precios viles parte de sus antiguos bienes. Para ello se sirve de su ex, que se presta para esas canalladas. Hablando del CNE, los diversos grupos en que se fragmenta la oposición están matándose entre sí para meter un miembro principal en ese organismo. Al final, parece que será Henry Ramos Allup y su Acción Democrática los que consigan nombrar a ese rector, pues los otros son todavía más brutos y menos hábiles en política. Vergüenza ajena dio Corina Machado, la embustera mayor de Sumate, en el sainete que ayer montaron en el Ateneo de Caracas, feudo de la familia de Miguel Henrique Otero de Peña. Según ella y sus cómplices, las firmas son una maravilla y las planillas están bien redactadas, aunque no cumplen los criterios emitidos por el TSJ, como señalaron los abogados opositores Jorge Olavarría y Gerardito Blyde. Eso sí, la señora ésa, que de alguna forma hay que llamarla, lo único que no hace es mostrar las firmas para que pueda verificarse si de verdad no son forjadas. Esa negativa explica porque Chávez llamó embusteros a los sujetos de Súmate. Esos falsificadores de firmas nunca mostrarán las planillas, pues prefieren esconderlas y que el país sospeche que son unos mentirosos a mostrarlas y que todo el mundo confirme que efectivamente son unos mentirosos. Las roscas avícolas van a quebrar. Lamentablemente, en el proceso desaparecerán también bastantes productores que no entienden el proceso de la nueva comercialización. Los rosqueros están jugando a crear desabastecimiento de pollo y huevos, lo que forzó al gobierno a traerlos de Brasil y venderlos por mecanismos alternos, como Mercal. Ya no hay marcha atrás y los especuladores y acaparadores están sentenciados inapelablemente. Igual riesgo corren el hampa de los molinos de trigo, el sector que más robó con Recadi después del automotriz y los laboratorios farmacéuticos. Están desabasteciendo de harina el mercado, por lo que se traerá de Europa, donde se producen enormes excedentes de trigo y por eso viven tumbando puertas a ver si alguien se los compra. Conesas operaciones se acabó el mito de que sólo se puede traer trigo desde Chicago a través de Cargill o Bunge & Born. El bobo de Rafael Alfonzo puede perder hasta los ocho millones de dólares que se robó en recadi. A Manuel Rosales, pargócrata del Zulia, le intervinieron su cuerpo de sicarios, que operaba con el pomposo nombre de “policía empresarial”. Allí se ocultaban asesinos a sueldo, que trabajaban para ganaderos y empresarios urbanos. Rosales, pieza clave del Opus Gay, fue uno de los delincuentes que firmaron el acta constitutiva de la dictadura patronal de Carmona Estanga. Articulo leido aproximadamente 2391 veces
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