|
El Firmazo demuestra cómo llevan nariceado al opositor de a pie, al ciudadano que de buena fe y por las razones que sea adversa el proceso de cambios. Resulta que estaba previsto y publicitado que la planilla a firmar número 9 sería una declaración de apoyo a los medios de comunicación. Pero “alguien” decidió, sin avisarle al público, convertirla en una solicitud de reforma de los artículos 57 y 58 de la constitución. Así, “democráticamente”, la gente firmó sin saber qué firmaba o, más exactamente, suscribió algo diferente a lo que le habían dicho.
Los capos de la Coordinadora DemoKKKrática a cada rato aumentan aún más las ridículas cifras de firmantes en pasado domingo. De nada vale que se demuestre la imposibilidad de que haya podido recogerse ni siquiera el diez por ciento de lo que dicen haber recibido. El antichavista que quiere elevarse la moral, se traga esos numeritos, desconectando la razón y prendiendo la fe. De lo que no son capaces los recolectores de rúbricas es hacer algo elemental para demostrar que no mienten: publicar esas firmas. Harán lo mismo que hicieron con la solicitud del referéndum, donde las firmas eran chimbas, forjadas, tomadas de la lista de clientes de empresas como el Banco Venezolano de Crédito. No hubo forma; se negaron a publicarlas, tal y como hacen ahora. Es que se trata de algo elemental, pues hasta un banco revisa las firmas antes de pagar un cheque. Los de la Coordinadora DemoKKKrática pretenden que les creamos sin prueba, sin comprobación, sin auditoría. El carácter guisador de la Gentuza del Petróleo se evidencia en hechos sencillos, de conocimiento público. Por ejemplo, ya hace más de un año firmaron un contrato por el cual le entregaron la cobranza del servicio de gas doméstico a la Electricidad de Caracas. Como consecuencia, un proceso fácil, que funcionaba bien, sin colas y en oficinas decentes, se transformó en una pesadilla. Ahora hay que hacerlo en EDC, con inmensas colas en la calle, bajo el sol o la lluvia (esa empresa y Cantv actúan como buhoneros y se apropiaron de las calles con sus taquillas de paso y puntos de pago). Incluso, son tan incompetentes que operaciones sencillas, como la domiciliación de pagos, quedaron fuera de la base de datos. ¿Qué le habrá dado EDC a la Gentuza del Petróleo para que le entregaran la cobranza a una empresa que es incapaz de recaudar decentemente su propio servicio? El olor a guiso que despide esa operación es inconfundible. Precisamente la Gentuza del Petróleo con su sabotaje a las refinerías provocan que Venezuela –no el gobierno, sino todos los venezolanos- deba gastar unos mil millones de dólares en importar gasolina, producto que normalmente se exporta. Uno de los perniciosos efectos de la locura opositora fue haber transformado a las asociaciones de vecinos en un mero apéndice de los partidos políticos. Primero Justicia es el dueño de esas organizaciones en el este caraqueño. De esa forma, ya no existe la representación vecinal y toda la actividad de esos grupos es partidista. Además, se llega al extremo de que los efebos quieren transformarlas en milicias armadas, cuerpos parapoliciales, de sicarios. Como esos muchachos carecen de sentido del ridículo, se dan casos como el de Cumbres de Curumo, donde cada vez que las mujeres salen a tocar cacerolas, se hacen “proteger” por unos pasmarotes que, con fingida apariencia marcial, portan escopetas pajizas. Todo eso delante de los policías del alcalde Enrique Capriles Raronsky de González, que no sólo tolera, sino que organiza esos grupos delictivos. Articulo leido aproximadamente 2243 veces
|