El
agente cubierto-descubierto Aria Cardenas a recibido una grabación en
Abril del 2002 que se autodestruirá en 11 segundos, con manos
temblorosas oprime el play de su zapato-reproductor y oye la voz de su
amigo del alma que en voz trémula le indica: “ha cumplido la misión que
se le ha asignado, me encuentro preso y listo a ser fritado en la Orchila, mi
siguiente orden es regodearse con los militares golpistas para mantener
la operación encubierta-descubierta de absoluto engaño, para que ellos
sigan creyendo que Ud. es un fiel seguidor de Carmona. Aunque me manden
para el otro mundo, Ud. permanezca en su misión cubierta-descubierta
para que Pedrito le de algo mejor que el PAMI de Caldera, al que Ud.
también engaño de manera magistral. Lo felicito solo Ud. y yo, y Julio
Mosquera con el que me comunique hoy, sabemos que Ud. es un absoluto
fiel seguidor de la revolución. No se atreva a decir nada en mi favor,
y menos a abogar por mi vida, eso perjudicaría su cubierta-descubierta misión y Ud. perdería la Orden Vinoni
en su más alta clase. Chao y siga cubierto-descubierto por siempre”.
Cesa la voz y una plasta de ácido sulfúrico cae sobre la grabación y la
hace papilla. El agente triple AC, a pesar de su terrible angustia por
el compadre preso, sabe que su deber esta primero, y se dirige
rápidamente al Ministerio de la Defensa,
a echarse unas curdas con Rosendo y compañía. Creo que en ese momento
se le cayó a AC el bisoñé, y tuvo que detenerse la filmación de esa
tremenda saga teleculebrera cuyo guión lo escribió el insigne Julio
Mosquera y que tiene más capítulos que Henry Potter. Debió el Sr.
Mosquera pasar arduas horas de meditación trascendental para
cristalizar en su portentoso cerebro, la memorable hipótesis con que
nos instruyó en su última entrega en Aporrea, “Pancho es un agente
cuádruple vestido y desnudo al mismo tiempo o sea
cubierto-descubierto”. Que vaina no, lo inescrutables que son los
genios. Claro eso puede interpretarse de que Pancho es un tetrápodo,
más resbaloso que una guabina. Lo extraordinario del Sr. Mosquera es
que usa los métodos deductivo y inductivo simultáneamente, y para
balancear su primer artículo, se contradice, como buen erudito, a si
mismo. Habla del agente AC, diciendo que obtuvo en el gobierno de
Caldera, “un
alto cargo público, aunque irrelevante”, ¿puede ser un alto cargo
irrelevante?. Me quito el sombrero ante tamaña capacidad de diseccionar
la realidad haciéndola ver como fantasía, rompió el record de Petkoff
“estamos mal, pero vamos bien”. Luego en una
diarrea de erudición, desconoce la palabra traición, y la estigmatiza
como un fonema de una lengua muerta del Desierto de Gobi, por tanto
ininteligible e imposible de traducir, y como esa palabra no existe,
como se puede atribuir al cuádruple agente AC que traicionó a alguien.
Estoy escribiendo una carta a la Real Academia de la Lengua Viperina,
para que se nombre por aclamación al Sr. Mosquera como miembro de
número de tan insigne cuerpo. Nadie como el para desconocer vocablos.
Pero no permitiéndonos perder la perplejidad que sus argumentos nos
producen, arremeta lanza en ristre, sobre los aduladores “que no se
atreven a cuestionar ninguna de las declaraciones y decisiones del
Comandante, porque piensan que él tendrá sus razones aunque no nos las
diga”, para luego en una alarde de malabarismo mental concluir su
artículo con una frase lapidaria “Chávez sabe algo que nosotros no
sabemos, el sabe porque lo hace. Así que quédense quietos, dentro de
unos años sabremos realmente la verdad”. ¡QUE BARBARO¡, dan ganas de
vocear como a los grandes de la lidia ¡BRAVO, MAESTRO DE LOS MAESTROS¡.
¿Se habrá dado cuenta nuestro maestro en ilusiones que se llamó
ADULADOR a si mismo?. En
el intermedio arremete contra el periodista Walter Martínez, comparando
la designación del agente secreto AC, con la salida “tragicómica” del
primero. Recuerdo que el amigo Mosquera se dedicó en
ese tiempo, a restarle importancia al suceso
(www.aporrea.org/dameletra.php?docid=16933), indicando entre otras
cosas que había otros asuntos importantes como los “Cientos de
campesinos, incluyendo niños, han sido asesinados por reclamar el
derecho a la tierra. Muchos más son atropellados a diario por dueños de
fincas, patronos de la agroindustria, terratenientes y sus sicarios”,
que quienes apoyaban al Sr. Martínez eran unos frívolos. Sucede que lo
que el Sr. Mosquera nombra como asuntos importantes, siguen siendo
noticia en el país semana tras semana, ¿Por qué ahora Sr. Mosquera, si
tiene tiempo para dedicarse a este asunto tan frívolo?. O será que
cuando el periodista habló de quienes se colocan boinas rojas para
robar, se estaba refiriendo a alguien por Ud. conocido. O la corrupción
para un gran sabio como Ud., es un asunto muy frívolo para perder
tiempo analizándolo. Es verdad que la salida de Walter Martínez fue
tragi-cómica, porque fue una tragedia para nuestro flanco
internacional, y quienes pusieron la parte cómica fue desde Yuri
Pimentel, pasando por Blanca Eckart hasta el propio Presidente Chávez,
pues los que se pusieron “cómicos” ante la pantalla fueron todos ellos.
Honrosa distinción del Sr. Martínez y de los dos periodistas de VTV, de
ser los primeros y únicos censurados por el gobierno. Vaya ironía,
mientras los periodistas opositores despotrican, insultan, difaman e
inventan a más no poder, y nada les pasa, aquellos de nuestra trinchera
que se atreven a cuestionar algunas actividades que les resultan
sospechosas, son rápidamente silenciados. Menos mal que al CAAEZ no
pudieron los infiltrados encubrirlo, creo que en esto falto la mano
experta del agente cubierto-descubierto, con sus capacidades de
camaleón, ese escándalo jamás hubiera visto la luz. Pero todos esos
razonamientos sobre la sinceridad y la honestidad en la revolución, son
nimiedades ante los portentosos poderes analíticos del Sr. Mosquera que
en su segunda entrega (www.aporrea.org/dameletra.php?docid=20713),
puesto que su primer escrito a falta de fundamentos estaba flotando en
el aire y como no podíamos esperar muchos años para conocer la ansiada
respuesta a tan intrincado laberinto, nos
reveló para deleite y aliento de nosotros pobres lumpenes ignorantes,
el secreto del santo santorum del proceso, AC es un agente
cubierto-descubierto de Chávez. ¡Padre Bendito¡, este tipo se comió un
plato de caraotas a medianoche del día previo, para tener una pesadilla
tal que le hace hablar tantas ilogicidades a la velocidad de la luz.
Sr. Mosquera ¿habrá sido Ud. un empleado del PAMI o de la Gobernación
del Zulia en los tiempos que el agente AC dirigía la
encubierta-descubierta misión de dirigirlos?¿o se lucro en algunas de
las misiones secretas del agente cuádruple?. Por que tanto invento
dicho con tanta vehemencia no puede ser gratuito. El problema amigo Mosquera es que los que seguimos este proceso no somos pendejos, para creer en las
maniobras de distracción utilizadas profusamente en la IV
república, “manejamos información superconfidencial por eso dejen de
hablar paja”, “la ropa sucia se lava en casa”, “contrarrevolucionarios
que quieren manchar el proceso con sus falsas denuncias de corrupción”,
“el estaba infiltrado en el campo enemigo”, etc. Todas esas fruslerías
no se las creen ni en su casa. La única verdad que reluce a pleno día
es que aquí se esta premiando la incompetencia, la corrupción y la
traición, que más vale un buen compadrazgo que un buen currículum, que
mas vale una buena jalonada que una vida de rectitud. Y que hay actos
del Presidente Chávez que por mas que se le de todas las vueltas del
mundo y por más que Ud. invente todas las teorías locas o interesadas
que se le puedan ocurrir, resultan mas que lamentables, porque causan y
causaran tanto daño al proceso que rogamos a Dios que no sean de
carácter irreversible, que cuando se den cuenta del error ya todos nos
habremos ido por el despeñadero. Bueno tal vez Ud. no Sr. Mosquera,
porque en el país de cinematógrafo en que Ud. vive, tanta jaladera al
agente secreto puede ser preámbulo de un camburcito. La
revolución no se dirige como una pulpería, conversando todos los días
con los compadres y amigos, sino buscando con pinza y lupa, entre el
mare mágnum de lacras y maquiavélicos, a los honestos, a los justos y a
los competentes. NO HAY REGLA, NORMA O LEY SUPERIOR A LA QUE NOS DICTA NUESTRA
CONCIENCIA SAQUEMOS DEL TEMPLO DEL PUEBLO A LOS MERCADERES DEL MISMO Gracias por escucharme Antonio Bermúdez antber_2002@yahoo.com
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