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Ya es casi un hecho rutinario escribir en esta columna sobre los incesantes
ataques de la administración Bush en contra del Gobierno Bolivariano. A veces provienen de los voceros de la Casa Blanca , otras del Departamento de Estado, otras de los medios de comunicación, otras de pastores exorcizados. Esta semana le tocó el turno a la Dirección de Inteligencia y al propio Departamento de Defensa, el Pentágono. Leer o escuchar lo que John Negroponte, jefe de la inteligencia gringa y Michael Maples, jefe de la inteligencia del Pentágono, declararon sobre Venezuela ante una comisión del Congreso que se encarga de las Fuerzas Armadas es realmente digno de asombro, risa, alerta y mofa. El halcón Negroponte, uno de los artífices de la intervención estadounidense en los asuntos centroamericanos y el sufrimiento de sus pueblos en la década de los 80, afirma que Hugo Chávez ejerce una política exterior "extravagante", repartiendo el dinero del petróleo en otros países e inmiscuyéndose en los asuntos internos de éstos. Qué maravillosa coincidencia entre las palabras del policía mayor de Washington y los dirigentes de la oposición venezolana. ¿Recuerdan a Julio Borges o a Teodoro criticando al Gobierno Bolivariano porque "financia" otros países mientras aquí nos morimos de hambre? Dígannos si estos señores no toman al pie de la letra los dictados de sus jefes en la Casa Blanca. Vean lo que dijo Negroponte según la agencia de prensa AFP: "Negroponte reprochó a Chávez de llevar a cabo esa política exterior "a pesar de las necesidades en su propio país de un verdadero desarrollo económico y social", al existir en Venezuela "un gran problema de pobreza", según él." Cuán difícil es entender que sólo la solidaridad puede hacer que nuestros países se superen y desarrollen Fíjense también como el señor asume que el presidente Chávez será reelegido en diciembre y hasta pitoniso se torna: "El presidente Chávez, si logra la reelección a fines de año, parece listo para seguir utilizando su control del Legislativo y de otras instituciones para seguir sofocando la oposición y reducir la libertad de la prensa". ¿Sofocando a la oposición señor Negroponte? La oposición se ha autosofocado al alejarse de la realidad social del pueblo y al cometer una innumerable cantidad de torpezas políticas, algunas terroristas o criminales, entre las que destacan el golpe, Plaza Altamira, el sabotaje petrolero, el paro ilegal, las guarimbas, el referendo ratificatorio, el retiro de las elecciones legislativas etc... Todos esos actos se convierten a su vez en graves errores políticos y estratégicos de Washington, toda vez que cada una de las acciones enumeradas contó con la venia, la directriz y el financiamiento del gobierno de Bush. La libertad del ejercicio político, así como la libertad de expresión en Venezuela son incuestionables y están a la vista y la experiencia de todos. El descaro de los voceros estadounidenses es gigantesco. El Director de la Inteligencia de Defensa, Michael Maples, por su parte, afirmó que entre los objetivos de Chávez está "socavar la influencia regional de Estados Unidos y unificar a América Latina bajo su ideología izquierdista bolivariana". Le concedemos razón, pues efectivamente nuestro Gobierno trata de colaborar para que los pueblos latinoamericanos se liberen de las imposiciones de EEUU y procura siempre la unificación de América Latina, siguiendo el ejemplo emancipador del Libertador. Lo que ocurre es que precisamente a los imperios les incomodan los líderes o procesos que dotan a los pueblos de referencias e instrumentos de liberación, independencia y justicia. Tal como los reyes evitaban que sus súbditos aprendiesen a leer o a escribir, el gobierno de Bush pretende que los pueblos latinoamericanos permanezcan sumisos a sus designios y antojos capitalistas. Ya lo decía Bolívar "un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción". En este continente la ignorancia se acabó. También agregó Maples que el Gobierno de Chávez se está armando y tiene capacidad para intervenir en cualquier parte del continente. Fíjense en sus palabras: "Estamos muy preocupados... Venezuela está desarrollando una serie de capacidades, tanto para su propia defensa como también para darse una mayor capacidad que le permitiría operar en cualquier parte de Sudamérica y Latinoamérica y dentro del área del Golfo''. Es decir, este señor tiene la desfachatez de engañar a sus congresistas y llegar incluso a dejar entrever que nuestro país está comprando equipos, no para modernizar su Fuerza Armada, sino para intervenir en el continente y hasta nos presenta como una amenaza para la seguridad del territorio de EEUU, pues suponemos que se refiere al Golfo de México, en las costas del Sur Este de Norteamérica. Lo que falta es que digan que, igual que Sadam Husein, tenemos un misil apuntando a Washington y en unos minutos podemos atacar su territorio. Esa fue una de las gigantescas calumnias de EEUU sobre Irak, aparte de la jamás comprobada existencia de armas de destrucción masiva, para garantizar la invasión de 2003. Se le ven las costuras completas al plan de Bush, se le veían antes del golpe y antes del sabotaje, antes del referendo y antes del retiro de diciembre. Sin duda estamos despertando conciencias latinoamericanistas e independentistas en toda la América Latina , incluyendo a Puerto Rico. Esta sólo ha sido una arremetida más de un gobierno que le teme tanto a la soberanía de los pueblos, que hasta torna idiota a su inteligencia para justificar sus intervenciones. Para ellos se trata de desestabilización, para nosotros de liberación. Ellos son una élite apátrida, nosotros somos pueblos soberanos. *Colombia se entrega aún más * "La negociación ha tenido por objeto abrir de manera permanente el mercado de Estados Unidos para nuestros productos, a fin de generar empleo a partir de la inversión y recursos para erradicar la pobreza. (...) Entre mayores posibilidades de exportación se asomen en el horizonte, más inversión se presenta, y al presentarse más inversión hay posibilidades de mejor atención de lo social, de mayor generación de empleo". No, no son palabras de Carlos Andrés Pérez en 1989, ni de Menem en los años 90, ni de Miguel Rodríguez, ni de Teodoro Petkof en 1997, ni de Bush en la Cumbre de las Américas en el 2005. Se trata, nada más y nada menos, que del presidente Álvaro Uribe, tras madrugonar a su pueblo con la firma entreguista de un tratado de libre comercio con EEUU, a pesar de que las negociaciones le eran desde todo punto de vista desfavorables a Colombia. El hombre nos echa el cuento del goteo neoliberal: cuando hay mucho crecimiento y mucho comercio con los grandes, las riquezas comienzan a rebosarse y van goteando hacia las bases atacando la pobreza. Cuán lamentable nos parece la situación de nuestros hermanos colombianos. En guerra interna y sometidos a la voluntad de Washington en lo político, en lo militar, en la lucha anti drogas y ahora en lo comercial y económico. Las gigantescas asimetrías entre ambas economías no fueron consideradas. Uribe habla de darle subsidios a quienes se arruinen con la masiva y desleal competencia gringa. Hay pues arruinados de antemano. Los sectores agrícolas y farmacéuticos colombianos han reclamado los términos desequilibrados del acuerdo. La izquierda democrática ha llamado al pueblo a protestar. Aún debe ser ratificado en los Congresos de ambos países el TLC. Todo indica que es un hecho, a menos que la presión social en Colombia logre un milagro. Algunos empresarios colombianos aplauden a su gobierno esperando tener acceso a la producción estadounidense. Tanto acceso tendrán que esos productos inundarán sus mercados y empresas, en pocos años las harán historia. Bien sabe el pueblo colombiano que el libre comercio y más con un gigante, no sólo no combate la pobreza, sino que termina por profundizarla. Queda ahora más atada que nunca la República de Colombia a los designios de la Casa Blanca. Los grupos de izquierda comienzan a reagruparse. Ojalá se trate de un punto de inflexión y que esta firma apresurada haga despertar a un pueblo que desde siempre ha querido vivir en paz y en libertad. De ser reelecto Uribe, no nos extrañaría verlo convocar un referendo para que Colombia pase a ser un Estado más de la unión estadounidense. ¡Colombianos, seguid el ejemplo que Caracas dio! Jorge Arreaza M. Internacionalista Articulo leido aproximadamente 1962 veces
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