Oportunismo y cambio de candidatos
- www.aporrea.org
- www.aporrea.org/actualidad/a152696.html
Desde el punto de vista ideológico la reacción y el oportunismo son  tendencias tan parecidas como gotas de agua, porque el oportunista es en el fondo profundamente reaccionario, y trata siempre  de aprovechar la coyuntura, para sacar provecho político individual, sin importar otros valores.

José Fouche,  fue capaz de derrotar a Robespierre y Napoleón por la capacidad que tuvo para aprovechar las circunstancias históricas. El oportunista a menudo invoca  argumentos y tesis revolucionarias, escoge causas nobles con la única finalidad de justificar sus deseos individuales, un ejemplo patético lo representa la discusión que se pretende librar en el seno de las fuerzas del cambio al plantear la revisión de candidaturas de algunos gobernadores, y reducirla a un problema electoralista, donde los afectados hablan en nombre de la verdadera democracia, aquella que necesita el poder popular y  la soberanía del pueblo para poder vivir y autoconstruirse más allá de los discursos y los lugares comunes.

Los argumentos que intentan sostener el discurso de la revisión de candidaturas en algunas regiones, se alimenta de principios que una Democracia Popular debe intentar cumplir, sin embargo quienes llaman a elecciones por la base, lo hacen desde la óptica de la representación y los derechos democráticos, es decir desde una visión que utiliza códigos de las democracias burguesas, y que termina por reducir el problema a un asunto de participación. Lennin, decía que el contenido político del oportunismo es la aceptación incondicional de la legalidad burguesa. ¿Cómo hacer una selección sin enfrentar a los dueños del poder político?.

El problema no es la cooptación, el gran lio es el uso que hacen los grupos de poder de ese instrumento. Pero es más cómodo nombrar el pecado sin tener que enfrentarse al pecador. ¿Garantiza la elección por la base que nuestros candidatos sean mejores Alcaldes o Gobernadores?. Obviamente  no. 

Al ahondar un poco más en las perversiones que se mueven alrededor del discurso de redefinición de candidaturas nos percatamos de algunos componentes que es necesario analizar, en primer lugar el carácter histórico de esta conducta en cada proceso electoral, en segundo lugar la reincidencia de muchos candidatos en este tipo de actitud de lanzarse al ruedo como el abanderado autentico de las masas, en tercer lugar la invocación sagrada de las bases que dicen tener, pero que hasta ahora no es más que un juego linguistico, porque si algo caracteriza este proceso es que el pueblo noble y generoso está por encima de estas exigencias en gran medida individuales y grupales.

La tarea de los revolucionarios auténticos es dar un ejemplo de humildad y acatar con disciplina la candidatura de quienes fueron postulados, darle un voto de confianza al líder máximo del proceso.

Porque   de los argumentos que hablan de violación de la constitución o del derecho sagrado de elegir, sin embargo esos mismos afectados han sido auto postulados como candidatos, o han dejado que algún grupo definido ideológicamente los nombre sus candidatos, pero el ejemplo más triste es que quienes esgrimen la defensa de la constitución, y la violación del artìculo 67 lo hacen desde la óptica de la fenecida Democracia Representativa al invocar la vieja escuela democrática que tipifica muy bien el concepto de Democracia,  limitándolo al simple hecho  de votar, en ningún momento hemos escuchado en boca de alguno de los paladines constitucionales, argumentos como la discusión de un programa de gobierno Revolucionario con el Pueblo, que se cumpla el articulado Constitucional en cuanto a la celeridad en la respuesta de los organismos gubernamentales, la creación de los Consejos Locales de Planificación Pública, la necesidad de un Poder Popular que garantice los genuinos intereses del Pueblo, lo cual evidencia las características ideológicas de quienes por olfato oportunista están convencidos de que con una postura de esta naturaleza se pueden recoger algunos frutos para la cesta propia.

[email protected]

Articulo leido aproximadamente 969 veces
Actualidad