A propósito de la unidad nacional post electoral...
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Por algo la burguesía y su explotador capitalista han mantenido el poder sobre la humanidad durante tanto siglos; y hoy, en su crisis terminal como clase dirigente, como decimos en lenguaje llano, después de las elecciones presidenciales, tira pancadas de ahogado, con ansias locas no solo por recuperar su poder, sino también, negar a ultranza la dialéctica de la historia y el materialismo histórico, que según sus tesis científicas sobre el desarrollo político social de los pueblos, hoy en pleno siglo XXI indican que comenzó, sin posibilidades de retorno, la decadencia definitiva del sistema capitalista; ante la degeneración anti humanista y anti natura de los valores sociales sobre los cuales se sustenta la sociedad planteada por dicho sistema, la sociedad capitalista.

Aun cuando se sabían derrotados en las elecciones presidenciales, consumado el hecho, desde el norte gringo comenzaron las voces agoreras del imperio a tirar señales de cambio de estrategia política con Venezuela, que indudablemente empezaron a rumiar sus más destacados voceros en el concierto de la MUD, y que hoy reivindica como humilde corderito, el derrotado majunche, Henrique Capriles Radonski: “…Felicitamos al pueblo de Venezuela………exhortamos a tomar en cuenta a los más de 6 millones de votos que obtuvo la oposición…” , dicen desde Washington.

Claro que la revolución habrá de tomar en cuenta los resultados de la oposición, para aplicarle los principios marxista-maoístas para resolver la contradicción “unidad y lucha de contrarios” que la nueva realidad política le plantea al Pdte. Chávez, después de las elecciones. Igualmente nuestro Cdte debe recordar con mayor fuerza lo que una vez señalara: “…el diálogo es nuestro espíritu……pero igual recuerdo que no llegué aquí para subordinar, ni mi persona, mucho menos el Gobierno ni el Estado, a los intereses de la burguesía….”. Bien sabe él que la ley de la unidad de los contrarios es la ley fundamental de la naturaleza y la sociedad; y por ende la ley fundamental del pensamiento. Siguiendo con Mao Tsetung, en su trabajo sobre las contradicciones, muy oportuno en el actual momento político que vive Venezuela, nos agrega: “…existen dos tipos de contradicciones sociales: contradicciones entre nosotros y el enemigo y contradicciones en el seno del pueblo… En la etapa actual, el período de la edificación del socialismo, integran el pueblo todas las clases, capas y grupos sociales que aprueban y apoyan la causa de construcción socialista y participan en ella; son enemigos del pueblo todas las fuerzas y grupos sociales que oponen resistencia a la revolución socialista y se muestran hostiles a la edificación socialista o la sabotean.

Las contradicciones entre nosotros y el enemigo son contradicciones antagónicas. En el seno del pueblo, las contradicciones entre las masas trabajadoras no son antagónicas, mientras que las contradicciones entre la clase explotada y la explotadora, además de antagónicas, tienen un aspecto no antagónico.

Lo que llamamos contradicciones en el seno del pueblo, incluyen las siguientes: contradicciones dentro la clase obrera; contradicciones dentro del campesinado; contradicciones dentro de la intelectualidad; contradicciones entre la clase obrera y el campesinado; contradicciones entre la clase obrera y el resto del pueblo trabajador, por una parte, y la burguesía nacional por otra; contradicciones dentro de la burguesía nacional; etc. Nuestro gobierno popular es un gobierno que realmente representa los intereses del pueblo, un gobierno que sirve al pueblo; sin embargo, entre él y las masas populares también existe ciertas contradicciones. Estas comprenden las contradicciones entre los intereses estatales, los intereses colectivos y los intereses individuales; entre dirigentes y dirigidos; y entre el estilo burocrático de proceder de algunos trabajadores estatales y las masas…..” (Discurso pronunciado por el camarada Mao Tsetung en la XI Sesión de la Conferencia Suprema de Estado 27/02/1957). Si bien las ideas del expdte. Chino Mao Tsetung anteriormente expuestas, parecieran escritas hoy y en Venezuela; tratamos de identificarlas con la nueva estrategia imperialista a la cual hago referencia al comienzo y que habilidosamente le toman la palabra al Pdte. Chávez, cuando su discurso pre y pos electoral, plantea insistente y perseverantemente, su plena disposición al diálogo con los sectores que le adversan y resultaron derrotados en las elecciones del 7/0; implorando el nacer de “una derecha política con la cual se pueda conversar”. Idealismo político puro el del Pdte. Chávez, cuando se expresa de esa manera, a sabiendas que esa es la derecha que tenemos y tiene raíces en Venezuela; así como también, que la existente en EEUU que encabeza Obama seguirá siendo peor; son realidades insoslayables en la lucha política del presente siglo, las cuales exigen a los protagonistas de los cambios y transformaciones sociales actuales, por ejemplo, al líder fundamental de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, armarse ideológicamente en la teoría de la ley de las contradicciones, para dar el paso que se desea y que exige la nueva realidad política, con verdadero acierto y avanzar sin mayores contratiempos en la noble meta de construcción del socialismo.

En el espectro político de la derecha venezolana, y particularmente la vanguardia que lidera el voto de los 6 millones y pico obtenidos en las elecciones presidenciales; hay un arco iris de contradicciones que van desde el voto castigo, el voto oligarca, el voto del explotado, el voto del explotador; hasta la contradicción de la burguesía trasnacional y el de la burguesía nacional; así como también las de los voceros de los partidos de derecha que avalaron la referida votación. Si eso es así, un análisis con lógica política revolucionaria, indica que un primer nivel para abordar la contradicción con el adversario es el de diálogo entre las vanguardias en contradicción ó diálogo de liderazgos y/o voceros; cuyas contradicciones si bien son antagónicas como es el caso con oligarcas, capitalistas trasnacionales, burguesía nacional comprometida con intereses extranjeros, etc. Debe realizarse tomando como referencia intereses globales que le son comunes: comercio, energía, ecología, salud, derechos humanos, etc. Un segundo nivel debe abordar la contradicción política del voto castigo, la cual no es otra cosa que un sector de electores descontentos por mala gestión gubernamental a cualquier nivel y que estando bajo influencia chavista, por retaliación contra algo que no le gustó, decide votar por el adversario, independientemente de quien sea. Lo mismo ocurre con el trabajador explotado que vota a favor de su explotador sin saber por qué lo hace.

CASIANO DIAZ / Valencia, 11/10/12- twitter: @DIAZCASIANO [email protected]

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