Antipaquetismo: el antídoto que nos falta...
- www.aporrea.org
- www.aporrea.org/oposicion/a150481.html

“La primera víctima del “paquete”  fue identificado como Franklin Ordóñez, de 63 años de edad, con residencia en la Colonia Mendoza, vía Ocumare del Tuy a Cúa, quien se dijo, manifestaba a su esposa e hijos: ¿Qué nos vamos hacer con lo que viene?...Respondiéndole su fiel mujer: “Dios aprieta pero no ahorca”, pero el señor Franklin continuaba desesperado y al lado de su radio, en espera de la alocución del ciudadano Presidente Constitucional de la República, señor Carlos Andrés Pérez. Tranquilízate, supimos que le decía su señora esposa, pero el señor Franklin Ordóñez continuaba desesperado; a los pocos minutos de estar oyendo la intervención del señor Presidente de la República exclamó:”Me muero” y cayó al pavimento tornándose su piel color morado y sin dar muestras de vida, de inmediato solicitaron la colaboración de vecinos para trasladarlo a un puesto asistencial, pero al llegar diagnosticaron: muerte por infarto al miocardio…”(Últimas Noticias, Noticias del Tuy, 18-02-1989). Y, después de Franklin (QEPD), vinieron más muertos, más heridos y heridas. Ya el Ejército estaba en las calles de Caracas, ya era 27 de aquel fatídico mes, el “paquetazo” de CAP II, entraba en plena vigencia sobre el fuego asesino de nuestros soldados que, dejaban a un lado el mandato del padre Libertador Simón Bolívar: “Maldito el soldado que empuñe las armas contra su  pueblo.”

 Los autores materiales de ese genocidio  contra nuestro pueblo pobre, tenían, en los altos mandos de nuestra Fuerza Armada Nacional, sus protagonistas: Italo Augusto del Valle Alliegro, para entonces Ministro de la Defensa; Manuel Antonio Heinz Azpúrua -director de la DISIP para la época-; cabo primero de la PM, Jorge Jiménez Sánchez; entre otros imputados por la FGR. El caso, aún no se resuelve. Los autores intelectuales del paquetazo, uno muerto ya y el otro, viviendo en el exterior, desde donde brinda todo su apoyo intelectual al candidato oposicionista Capriles Radonski, nos referimos a  Miguel Rodríguez   y  Moisés Naim, quienes quedaron  por fuera de la imputación de la Fiscalía, hacia ellos la mano de la justicia no llegará, solo aquellos que “empuñaron sus armas contra el pueblo”. Y, más allá, hasta el que dio la orden de su aplicación, menos, el FMI. Mucho menos, su jefe, el imperio de EEUU.

 Las políticas de ajuste del FMI, los llamados paquetazos; tienen toda una historia de sangre, muertos, muertas, heridos y heridas, además, de miseria y represión hacia nuestro pueblo. Han sido, como una plaga que, a donde llegan, traen consigo desesperanza y frustración popular. En muchos casos, se imponen sobre la base de las mentiras de candidatos y candidatas que, al llegar a gobierno se olvidan de sus promesas de pleno empleo, aumentos salariales y demás mentiras blancas y verdes; tal como hiciera Carlos Andrés Pérez, a finales de los 80.  La mentira, se convierte en la promesa fundamental de la campaña electoral de las y los candidatos-agentes del imperio de los EEUU. Y, así como ellos/ellas, el otro mecanismo utilizado por el imperio de EEUU para imponer sus políticas de ajuste neoliberal, de total sometimiento al mercado, es mediante los golpes militares abiertamente fascistas, así ocurrió en Chile (1973-1990). Pinochet, el general que encabezara  aquellas acciones sangrientas y el gobierno que emergiera de las mismas. Alrededor de 38,000 personas fueron ejecutadas, desaparecidas o torturadas, según informes oficiales emitidos en democracia.

 En tiempos más recientes, 2002, las y los venezolanos tuvimos el precedente al paquetazo que hoy intenta aplicarnos el candidato de la ultraderecha fascista, Henrique Capriles Radonski. El golpe de Estado patronal de Carmona Estanga, resume en sus medidas de las pocas horas que duró, el compendio de los “Lineamientos para el programa de gobierno de unidad nacional. 2013-2019”, Mesa de la Unidad Democrática, http://static.eluniversal.com/2012/01/23/lineamientosmesaunidad.pdf (23 de enero de 2012). 

 Ese golpe de Estado, fue el anuncio temprano, muy temprano, de lo que hoy le propone Capriles al pueblo venezolano. El “vota por mí, para joderte” se disfraza con diversidad de mascarillas que, los medios de comunicación se encargan de embellecer con sus actores y actrices, convirtiéndose, tal como lo hicieron en abril de 2002, en los autores intelectuales de la masacre  futura, cargada de “progreso” que promete el candidato burgués al pueblo venezolano.

 El “paquetismo” es una acción criminal que debe ser rechazada por todas y todos los venezolanos de bien, el holocausto del FMI que, a todo lo largo del planeta, deja muerte y miseria. El Antipaquetismo, debe ser la respuesta que debemos dar. Así, como el pueblo judío ha creado el Antisemitismo como coraza de defensa contra aquellas y aquellos que reivindican el holocausto alemán; como bien expresan, las y los diputados del Parlatino, con mayoría revolucionaria en su composición, en comunicado sobre el tema: “Que el Antisemitismo es una percepción determinada de los judíos, que puede expresarse como odio a los judíos. Las manifestaciones retóricas y físicas del antisemitismo, se dirigen contra individuos Judíos y no judíos y o contra sus propiedades, instituciones comunitarias y locales religiosos judíos.” (…) “Que el impacto de tales agresiones en América Latina fue destacado por la Declaración Conjunta contra todo tipo de discriminación y racismo, firmada por los presidentes Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), Luiz Inácio Lula Da Silva (Brasil) y Hugo Chávez Frías (Rep. Bolivariana de Venezuela) en Costa do Sauipe (Diciembre 2008).” Resolviendo las y los diputados del Parlatino los siguientes principios: “Que el Antisemitismo es una manifestación social que vulnera la dignidad humana; Que el Antisemitismo es una manifestación social que vulnera la dignidad humana; Que condenamos la utilización del Antisemitismo como herramienta política; Que llamamos a fortalecer la educación para contener el Antisemitismo; el prejuicio más antiguo, a favor del respeto, la tolerancia y la coexistencia; Que manifestamos que, al actuar en este espíritu, lo hacemos no a favor de un grupo en particular sino en defensa del bien común y de la sociedad en su conjunto.”

 Es por ello que, el Antipaquetismo debemos convertirlo en una cruzada nacional, retomar la historia de lo que ocurriera en los últimos años de la cuarta república y que se le explique a nuestro pueblo, desde las escuelas, lo que fueron esos años de “holocausto” de nuestro pueblo pobre y de las clases medias. El Antipaquetismo debe ser una política de Estado, que debe obligar a la Asamblea Nacional y demás poderes del Estado a realizar sesiones especiales en que se discuta el paquete propuesto por uno de los candidatos en el presente proceso electoral, a definir posición y hacerla pública. El Poder Popular, no está exento de asumir postura ante criminal propuesta, hecha por uno de los candidatos, en el presente proceso electoral. Instamos al Poder Popular, organizaciones comunales, sindicatos y  federaciones, organizaciones campesinas y estudiantiles; asumir postura ante esa criminal propuesta, que solo traería sangre y miseria a nuestra población. No al paquete, es la consigna del día. Movilización popular debe ser nuestra respuesta!!!!


[email protected]

Articulo leido aproximadamente 719 veces
Actualidad