William Ojeda y el síndrome de Caldera
- www.aporrea.org
- www.aporrea.org/oposicion/a149803.html
            Con aquel discurso del 4 de febrero de 1992 transmitido en cadena nacional, Caldera simplemente liquidó a sus adversarios y se enrumbó derechito hacia Miraflores.

            ¿Tremenda jugada política, premeditada por el viejo zorro? Obviamente la respuesta exacta ya no podemos saber. Pero que esa posibilidad existe y es bien grande, de eso no puede haber dudas.

            De hecho, en aquella oportunidad varios sectores del país se llenaron de esperanzas, las que en los años subsiguientes el mismísimo Caldera ahogó en el más hondo de los pozos de la mentira. Que Dios lo perdone.

            Con la llegada de Chávez al poder, hoy sí hay esperanza. Mejor dicho, hay realidades.

            El próximo 7-O ya la oposición se ve derrotada. Bueno, pues así como resultó el discurso de 1992, bien pudiera resultar este otro ya que las circunstancias son, digamos, muy similares en algunos aspectos. ¿Por qué no? Tendríamos que preguntarle a William Ojeda si eso es así.

            De seguro se crea una nueva aura de esperanza en algunos sectores de la oposición, que a esas alturas está desorientada y a la espera de un gurú. Así que Ojeda surge como un buen oponente para alguna gobernación. Incluso pudiera jugar con los sueños de la oposición y utilizar todo eso como una escalera para el 2019. Tremendo delirio.

            Bien amigos, prepárense. Ya vamos a empezar a oír a varios de esos opositores hablando “caray ese sí es un demócrata”.  Vaya que la historia sí se repite y William Ojeda se prepara para ahogar esperanzas en el mismo pozo de 1992.

            En todo caso, se le olvida a nuestro gran estratega que en esta oportunidad va a chocar de frente con otro pueblo, con otra conciencia, otro país. Ya no necesitamos ese tipo de limosnas.

[email protected]

Articulo leido aproximadamente 2015 veces
Actualidad