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El Segundo Vicepresidente de la Asamblea Nacional, diputado Roberto Hernández | Credito: VTV |
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La "precaria" mayoría del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV) no da explicaciones al momento de tachar como "autoexcluidos" a quienes, como Roberto Hernández, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, han decidido hacer válida la palabra empeñada en el XIII congreso de esa organización política: contribuir "de manera firme y decidida" en la construcción de un partido revolucionario.
El debate y la discusión, que Hernández considera "absolutamente indispensables", responden a la dialéctica de todo proceso de cambio y transformación, en el que surgen las contradicciones como algo inevitable.
Es un hecho lógico y natural, porque "sin contradicciones no hay avances ni desarrollo". Para el sector de los comunistas que lidera Hernández, se trata de una reafirmación política muy clara y decidida, "los revolucionarios no podemos tener actitudes ambiguas".
¿Cómo siente ahora que está liberado de toda disciplina partidista?
No crea que es algo fácil estar en posiciones distintas a las de un partido en el que uno militó toda la vida. Pero, en realidad, no hemos planteado en absoluto que el Partido Comunista se disuelva en este momento, entre otras cosas, porque el nuevo partido no se ha constituido. Ni siquiera se ha escogido el nombre. De manera que el congreso fundacional, que tendrá lugar en agosto, será el gran escenario en el que se contrastarán los distintos puntos de vista y de definiciones ideológicas. Ese congreso, que se va a extender hasta mediados de noviembre, será la ocasión en la que uno podrá decidir si esa nueva organización corresponde a lo que uno considera que debe ser el partido revolucionario. Nosotros somos luchadores, eso es lo que nos define como revolucionarios y comunistas, y nuestra discusión en el PCV es que fuéramos a luchar por obtener el partido revolucionario que Venezuela necesita en esta etapa.
Al observar la dinámica de este proceso fundacional, en la que participan distintas organizaciones (Podemos, PPT, PCV, entre otras) ¿Qué es lo que se advierte? ¿Qué las posiciones del presidente Chávez no son lo suficientemente revolucionarias? ¿Qué no hay definiciones ideológicas? ¿Qué podría decir usted?
Eso es, precisamente, lo que hemos planteado los 13 miembros del Comité Central. Un partido comunista no puede tener un doble discurso ni ocultar las razones para tomar ciertas decisiones. El XIII Congreso del PCV, celebrado a comienzos de marzo, acordó contribuir en forma decidida y firme a la construcción del partido revolucionario, que encabece la lucha política por el socialismo. Fue una resolución expresa de ese congreso y cuando nosotros hemos planteado que seamos consecuentes con esa decisión, nos conseguimos con que la precaria mayoría del Comité Central señala que no.
Decimos entonces: si ustedes no están de acuerdo con el PSUV, que está en construcción, no es el partido que necesita la revolución bolivariana, digámoslo claramente ¡Ese no es el partido! Nosotros vamos a luchar por la construcción de otro partido que sea verdaderamente revolucionario.
¿No cree que los dogmas que atañen a la organización de un partido comunista están privando en el debate?
Yo no quiero calificar ni ponerle adjetivos a la actitud que tiene la mayoría del Comité Central, entre otras cosas, porque ellos no dan explicaciones. Además, no quiero que la discusión se haga con base a calificativos de carácter personal. De lo que se trata es de saber si quienes decimos que hay una necesidad histórica de formar un partido y que ese partido es el que está propugnando el presidente Chávez o si por el contrario estamos equivocados y hay la necesidad de formar otro instrumento distinto a éste. De manera que serán los hechos, será la vida, la que va a demostrar quién tiene razón.
¿Roberto Hernández se siente "autoexcluido" del PCV, tal como lo advirtió el presidente de esa organización, Jerónimo Carrera?
No. No nos sentimos "autoexcluidos", entre otras cosas, porque esa no es una figura que contemplen los estatus del PCV. Por lo demás, autoexcluidos refiere a un hecho propio, no a que venga un tercero, como sucede en este caso, a decir que seremos considerados como tales. Hemos dicho que no tenemos el más mínimo interés de abandonar las filas del partido y no hay razón para que 16 miembros de 29 digan que seremos autoexcluidos.
Una de las cosas que se argumenta es que en todo este proceso ha habido arrogancia y atropellos hacia factores que no desean plegarse instantáneamente alPSUV. ¿Usted qué piensa?
No se puede hablar de atropellos. Aquí hay sectores políticos que han expresado puntos de vista contrarios a lo que es el partido socialista unido y lo han hecho, a veces, en forma desconsiderada. Son conocidas las declaraciones de algunos dirigentes de esos partidos. No puedo afirmar que se les ha atropellado.
Pero esas posiciones responden a unos señalamientos que hizo el Presidente de la República.
-No, primero fueron declaraciones de personas que no voy a mencionar, pero que son conocidas. Lo que hubo fue una reacción del Presidente ante esas declaraciones. Creo que estamos ante una situación que reclama mucha seriedad, mucha reflexión, mucha discusión. A mi juicio, la polémica es indispensable, entre otras cosas, porque hay puntos de vista distintos y no veo razón para que podamos discutir de manera seria y serena entre revolucionarios.
¿En algún momento se planteó la creación de un frente, como el que hubo en Chile, antiimperialista y por el socialismo, de distintas fuerzas políticas? ¿Esa iniciativa la hizo el PCV? ¿El presidente Chávez la desechó?
-Frente antiimperialista es una consigna del PCV desde su fundación, en 1931. La unidad nacional antiimperialista. Desde ese año, el partido habló de la revolución de liberación nacional y habló del socialismo. El PCV decía que las fuerzas motrices de esa revolución eran la clase obrera, el campesinado, las capas medias y sectores de la burguesía. Ese era el gran frente que durante 76 años el Partido Comunista ha mantenido.
¿Eso está vigente?
No sólo está vigente. Es lo que existe en la actualidad. Este proceso revolucionario lo están apoyando todos esos sectores sociales, incluyendo sectores de la burguesía. Y eso es así, porque la revolución que tenemos planteada en este momento, es una revolución de liberación nacional en transición hacia el socialismo. Los comunistas hemos dicho que nosotros propugnamos una formación social con diversos modos de producción. Hemos hablado de capitalismo de Estado, capitalismo privado y formas socialistas de producción. Que exactamente es lo que recoge la Constitución Bolivariana.
¿Así es como usted caracteriza al proceso revolucionario?
Si señor; y es la que hemos hecho los comunistas. La hicimos en 1996, antes de que Chávez llegara al poder.
¿Cómo caracterizaría al partido que hace falta para construir esa revolución?
Consideramos que, habida cuenta de que hay diversos modos de producción en Venezuela, hay que formar un partido que impulse el socialismo y las formas socialistas de producción, no sólo en la estructura económica sino a nivel político y cultural. El socialismo es el proyecto específico de la clase obrera, que puede ser asumido por otros sectores de clase o personalidades que provienen de otras clases, porque es una verdad científica que garantiza la realización plena del ser humano. De una cosa estamos seguros los revolucionarios de esta época: el capitalismo no garantiza eso; por el contrario, el capitalismo, el imperialismo, amenaza la existencia de la vida humana en la Tierra.
¿Ese partido es de cuadros o de masas?
De las dos cosas. Un partido está constituido por cuadros y por sectores de la masa popular. Y además, para nosotros los comunistas, los cuadros provienen de la masa popular.
Es verdad que a los partidos revolucionarios provienen sectores que vienen, inclusive de las clases sociales dominantes. Esa es la historia de los partidos comunistas. Carlos Marx y Federico Engels eran de la burguesía alemana; Lenin era de la aristocracia rusa; Fidel Castro es hijo de terratenientes y Gustavo Machado, entre nosotros, que hasta el último aliento de su vida se mantuvo como comunista, venía de la burguesía tradicional venezolana.
Al escucharlo a usted uno se hace a la idea de que la discusión en el PCV es estrictamente semántica. No hay de por medio un problema grueso.
Debo decirle, y es lo que se ve de manera muy clara, que no hay diferencias de fondo entre lo que nosotros estamos planteando y lo que decidió el XIII congreso del partido, que es el máximo organismo de dirección. Hemos dicho que hay que llevar a la práctica lo que se decidió en ese congreso.
¿Cómo calificaría entonces la posición que ha asumido la mayoría del Comité Central del PCV?
Yo no quiero usar calificativos. El planteamiento que hemos hecho al interior del partido y que ahora hacemos públicamente es que no podemos tener actitudes ambiguas. Los revolucionarios nos caracterizamos, precisamente, por luchar por la verdad a velas desplegadas. No podemos ocultarle al pueblo cuál es la política que seguimos. Tenemos que definirnos, de manera muy clara.
¿Cómo queda la pluralidad dentro del proceso revolucionario cuando se habla de un solo partido político?
Ya sabemos que no será uno solo, porque hay otros que no ingresan a ese partido. Pero como lo dije anteriormente, la discusión es absolutamente indispensable. Para mí es una necesidad dialéctica. La cuestión básica para los marxistas es que la dialéctica son las contradicciones y que son las contradicciones las que impulsan el desarrollo.
¿No será que la mayoría del Comité Central del PCV advierte que sin debate y sin pluralidad, el surgimiento de una figura autoritaria tiene la alfombra roja tendida?
Puedo decirle que los marxistas leninistas, si es que finalmente nos incorporamos al estar definitivamente establecidas las características de ese nuevo partido, vamos a discutir.
No vamos allí a obedecer lo que dice un hombre o un grupo de hombres. Nosotros vamos a llevar nuestros puntos de vista, y de eso pueden estar absolutamente seguros.
REGISTRO VERBAL
La construcción de un partido revolucionario surge como una necesidad impostergable, entre otras cosas, porque "la situación que vive el país va mucho más allá de lo que pudiera haberse pensado", sostiene Roberto Hernández, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional. "En Venezuela se están haciendo transformaciones revolucionarias, ha nadie se ha perseguido por razones políticas, no se ha censurado ni se ha clausurado un medio". Hernández reclama, como una característica fundamental de este proceso, la "existencia del debate". Este planteamiento trae consigo una pregunta inevitable. ¿Acaso el 27 de mayo no se va a cerrar una televisora? "Vamos a ser claros, es estrictamente legal, se vence una concesión y el Estado no está obligado a renovarla; nadie puede decir que se está clausurando a un canal de televisión".
-Así como la gente no se creyó el cuento de que el 11 de abril de 2002 hubo un vacío de poder, tampoco va a creer la especie de que cesó concesión. La impresión es que se cerró un canal de televisión.
-Pero vamos también a ser claros.
¿Qué papel ha jugado ese canal? ¿Ese canal ha estado ajustado a las normas legales, al ordenamiento jurídico venezolano y a lo que establece la Constitución? ¿A la información veraz y oportuna? Ese canal ha sido un partido político y en el golpe de abril le ocultó información al pueblo venezolano.
De manera que a lo largo de ocho años, ese canal no ha cumplido con las mínimas normas del periodismo honesto.
-¿Es una respuesta política la que está dando el Gobierno? -En el fondo lo es. No vamos a ocultarlo. No se renueva la concesión, porque no se han cumplido con las normas del periodismo honesto. Sencilla y llanamente. Eso no lo ha ocultado nadie aquí. Ahora se pretende armar un alboroto internacional, porque aquí nadie se lo cree.
PERFIL
Abogado y sociólogo
. Militante del Partido Comunista de Venezuela.
Defendió a los presos
políticos bajo los gobiernos de la democracia representativa.
Ha sido diputado
en distintos períodos, electo en las planchas del PCV.
Fue consultor jurídico
de diversas organizaciones públicas (la Asociación Venezolana de Periodistas, el Ente Nacional del Gas y la AN).
Actualmente es diputado
a la Asamblea Nacional por el estado Yaracuy. Además ocupa la segunda vicepresidencia de esa institución.