El sábado 9 de julio se realizó un acto en Caracas, donde distintas organizaciones anunciaron el inicio de la construcción de un partido revolucionario. Este lanzamiento no es casual. Se da en el marco de una serie de marchas y reclamos sindicales y populares por promesas incumplidas por el gobierno de Chávez.
En la semana posterior al acto hubo una movilización en Puerto Cabello (Carabobo) convocada por la Central Sindical combativa Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y sindicatos locales, para defender la cogestión en la empresa estatal eléctrica, en donde la gerencia quiere despedir a un dirigente sindical; hubo una marcha campesina frente al Palacio Miraflores reclamando por la reforma agraria y contra la impunidad para los asesinos de campesinos; y también se realizó una marcha de los trabajadores de la salud. Crece en amplios sectores la necesidad de construir una dirección revolucionaria consecuente.
El evento fue promovido por Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR), junto a los colectivos obreros Verdad Obrera Sindical (acería Sidor de Guayana), Opción Clasista de los Trabajadores (petroleros de Puerto La Cruz-Anzoátegui), Todo el Poder a los Trabajadores (Falcón) y el grupo estudiantil Actívate de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El teatro Imperial, ubicado en el centro de Caracas, desbordó su capacidad con unas 500 personas. La mayor parte de ellos son trabajadores y dirigentes sindicales de la UNT provenientes de los estados de Carabobo, Aragua, Anzoátegui, Táchira, Bolívar, Zulia, Caracas y Miranda. La composición obrera fue predominante: petroleros, metalúrgicos de la acería Sidor, eléctricos, de las fábricas Chrysler, Firestone, Good Year, Pepsi, Coca Cola, Pequivel, de la construcción, sanitarios, maestros, empleados públicos y municipales, entre otros.
Fueron invitados e intervinieron en el acto, Carlos Lanz presidente de ALCASA, empresa estatal de aluminio, que viene impulsando la cogestión revolucionaria, entendida como control obrero; y Joaquín Osorio, dirigente de Fetraelec (Federación de los trabajadores eléctricos) que viene enfrentado a la gerencia de la empresa estatal CADAFE que sabotea la cogestión.
Estuvieron presentes e hicieron saludos internacionalistas Héctor Reyes de la Organización Socialista Internacional (ISO) de EE.UU; un representante de la LCR francesa y quien escribe esta nota, lo hizo en nombre del MST de Argentina y de la UIT-CI. Llegaron saludos del PSOL de Brasil, de Uníos (UIT-CI) y del PST (CITO) ambos de Colombia.
Stalin Pérez, coordinador de la UNT y Vilma Vivas, dirigente docente de San Cristóbal (Táchira), fueron los moderadores del acto. Los objetivos de las fuerzas promotoras del nuevo partido revolucionario fueron desarrollados por los distintos oradores. Hubo coincidencias de que se hace necesaria la construcción de un partido revolucionario para profundizar la revolución y luchar por un verdadero socialismo, donde el gobierno lo ejerzan los trabajadores y el pueblo, en lugar de variantes mal llamadas “socialistas” , reproductores del capitalismo bajo un ropaje populista.
Miguel Ángel Hernández, dirigente de OIR, planteó la necesidad de ir hacia un gobierno de los trabajadores; e hizo un esbozo de las bases programáticas. José Bodas, dirigente petrolero de Opción Clasista de los Trabajadores, hizo énfasis en “que para la verdadera independencia de la industria petrolera respecto del imperialismo y para que efectivamente PDVSA sea nuestra, no basta con que sea del Estado, sino que tiene que estar dirigida por los trabajadores”.
José Meléndez, de Verdad Obrera de SIDOR, dirigente opositor a la burocracia que encabeza Ramón Machuca, planteó que hay que luchar por la reestatización de SIDOR que hoy está controlada mayoritariamente por la empresa argentina Techint.
Gonzalo Gómez, impulsor de la página web Aporrea y dirigente de OIR, resaltó los avances de Venezuela en la lucha antiimperialista, pero llamó la atención sobre la persistencia de convenios con las transnacionales que lesionan la soberanía del país en las áreas de petróleo y gas, políticas reñidas con el rumbo al socialismo y sobre las que los trabajadores deben ser consultados e ir a la recuperación del control, que lograron cuando derrotaron el sabotaje petrolero de la oligarquía.
El cierre del acto quedó para Orlando Chirino, dirigente de OIR y de la UNT. Afirmó, en medio de generalizados aplausos, que “así como los trabajadores comprendieron la necesidad de construir la UNT, también están comprendiendo la necesidad de construir un partido revolucionario de los trabajadores por el socialismo”. Criticó que se pretenda cercenar el derecho de huelga con la reforma del Código Penal que penaliza con años de cárcel la promoción de huelgas. Sentenció “que esta revolución no tendrá destino si no construimos un partido revolucionario”. Al finalizar anunció que uno de los primeros pasos sería constituir inmediatamente un comité impulsor, para avanzar en la construcción de la nueva organización socialista revolucionaria.
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