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Haiman el Troudi. | Credito: ORLANDO ALVIÁREZ |
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El escritor e investigador venezolano, Haiman el Troudi, visitó el edificio sede de la nueva Cantv, donde llegó invitado para brindar una conferencia sobre la construcción del Socialismo del Siglo XXI, ante una mesa integrada por gerentes de la empresa. En tal sentido, manifestó que no es imprescindible -como lo fue en Rusia-, priorizar el avance sobre los sectores de la economía privada, ya que en Venezuela, el 80 por ciento del PBI proviene del sector público.
En su exposición, el Troudi, abordó diferentes tópicos sobre la Revolución Bolivariana, comparó la coyuntura de la construcción del Socialismo del Siglo XXI con lo hecho por la sociedad rusa a partir de la Revolución de octubre de 1917.
Se trata de un proceso
Otra definición teórica aportada por el coordinador del programa de investigación sobre el Socialismo del Siglo XXI del Centro Internacional Miranda (CIM), fue que la Revolución Bolivariana se debe entender como un proceso revolucionario y no como un hecho revolucionario.
En tal sentido, el también miembro del Consejo Presidencial del tercer motor constituyente “Moral y Luces”, dividió al proceso bolivariano en cuatro etapas.
La primera entre 1998 y 2001, la denominó como “paliativa”, caracterizada por un populismo nacional enmarcado en la necesidad de paliar, de cubrir necesidades primarias de la población.
La segunda etapa entre 2001 y 2006 caracterizada por el establecimiento de las bases estructurales definidas por el avance de las misiones, el protagonismo del pueblo y el control de los recursos naturales.
La tercera etapa definida como de transición al socialismo en la que nos encontramos en la actualidad y que, según el cálculo de el Troudi, podría demandar un período de entre 5 y 7 años.
La última etapa sería la construcción definitiva del socialismo bolivariano del Siglo XXI a la venezolana.
Lo que no debemos hacer
El investigador y docente aprovechó la oportunidad para, en base a la fallida experiencia del socialismo real, establecer algunas pautas sobre lo que no debe ser el socialismo del Siglo XXI, entre las que se pueden destacar las siguientes:
Ni capitalista de estado.
Ni castrador de la participación y el protagonismo popular.
Ni totalitario, ni practicante de un excesivo centralismo democrático.
Ni populista, ni mesiánico, ni paternalista.
Ni armamentista, ni ateo, ni unipartidista, ni exportador de modelos.