“La lucha interior da al partido fuerza y vitalidad; La prueba más grande de la debilidad de un Partido, es el AMORFISMO, y la ausencia de fronteras netamente delimitadas; El partido se fortalece depurándose”
(Extracto de una carta de Lassalle a Marx).
Lo dicho por mí anterior mente “lo difícil en una revolución, no es llegar al poder, sino mantenerse en él”. Esto no es para que se quede como una simple frase teórica. Esto es para que reflexionemos, profundamente, del enorme peso y la enorme responsabilidad, que tenemos cuando estemos ejerciendo una tarea por grande o pequeña que ésta sea. Por que si la hacemos bien con conciencia, con amor, con profundo sentido revolucionario, estaremos contribuyendo a que los logros tácticos y estratégicos de la revolución, sean una realidad. El comportamiento negativo, así sea de una secretaria, crea y genera una visión negativa.
La lucha ideológica activa, es un arma poderosísima, para combatir a fondo el cáncer de la burocracia y la corrupción. Cada revolucionario debe ser portador de ésta poderosísima arma.
La burocracia y la corrupción, combate a muerte, la lucha ideológica y maneja a la perfección, una paz sin principios, dejando pasar por debajo de la mesa, estilos de trabajo viciados. Olvidándose, con esto, que no importa un trabajo mal hecho, mientras este bien con mis allegados, y mis amigos. Primero esta la seguridad en mi puesto, que los intereses de la patria. Sin importarle que esto y sumando lo de otros que actúan igual, llevando con ellos al proceso a la descompocisión política.
Cuáles podrían ser, los males más conocidos, que figuran en la mayoría de los funcionarios (grandes, medianos y pequeños), que detenten cargos públicos y políticos, de cualquier tipo en la revolución ‘?
Veamos: Dicho funcionario, ve que alguien en su trabajo, procede en forma incorrecta, pero como es un conocido, amigo, compañero, viejo subordinado, o jefe superior. No se le hace, la crítica constructiva, manteniendo con Él una lucha de principios y más aún, se le permite seguir en el error. Primero está la paz y su amistad, que los intereses de la comunidad, y por ende los de la revolución.
Permitir de pronto una llamada de atención superficial, sin tratar de resolver a fondo el problema. Aquí no sólo, se está perjudicando, al funcionario infractor, sino a toda la colectividad.
No tener claridad, desde el punto de vista teórico y práctico, lo que es el principio de la crítica y la autocrítica. No saber, para que sirve y cómo se usa.
No saber qué es el principio de la UNIDAD ---LUCHA ---UNIDAD. Y cuál es su aplicación practica.
No tener el valor de decir las cosas en la cara, y abocarse a charlatanear por la espalda.
Callar en las reuniones y entretenerse, en habladurías banales y sin principios, después de las reuniones.
Pensar primero en los intereses egocéntricos, personalistas y olvidarse de los intereses colectivos.
Nada de lo que NO me concierne de manera personal me interesa. Me importa un bledo lo que concierne a los demás.
No objetar nada aunque haya faltas, que dañen al colectivo.
Defenderse, a fondo de críticas, ciertas y precisas. Argumentando, falsedades y engaños.
Preocuparse por que lo tomen en cuenta siempre, así tenga que pasar, por encima de sus compañeros y los principios.
No quererse someter, a las decisiones, de la mayoría, y colocarse, por encima de las críticas ciertas y precisas.
No reconocer que la disciplina, es absolutamente necesaria.
Desconocer la importancia de luchar, contra todos los puntos de vista, erróneos y dejar de discutirlos, partiendo del principio de la unidad del progreso y del trabajo.
Dedicarse, a los ataques personales, sacando a relucir, agravios y venganzas personales, olvidando lo dicho anteriormente, sobre el principio de Unidad---Lucha---Unidad. Es decir: --- Deseo tú elevación Política e Ideológica---Por eso te critico---Para que con ello, lo hagas mejor y seas mejor. Aplicar este PRINCIPIO, siguiendo estos pasos es utilizar correctamente esta valiosa herramienta.
(Este capitulo continuará en el Nº XVI).
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