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    Ideología y Socialismo del Siglo XXI

Papel de la mujer en nuestro devenir histórico (II)

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No podríamos determinar el rol ductor, verdadero papel, de la Mujer en nuestro devenir, si no nos remontamos a la historia; sino rescatamos nuestra Memoria Histórica.

Que se sepa, bajo el liderazgo y dirección de la Mujer discurrió la primera etapa (Matriarcal) de la sociedad más justa y humana que se haya conocido en nuestro devenir histórico; la sociedad que dio origen a la humanidad, la sociedad primitiva. Fundamentada en relaciones sociales cooperativas y solidarias; al margen de la Explotación del hombre por el hombre...

Y aunque las clases reaccionarias, en particular la clase capitalista, hagan alusión a ella de manera peyorativa, pretendiendo asociarle con la barbarie, no podrán soslayar su superioridad, en términos de humanidad, respecto al resto de las sociedades que le sucedieron… ¿No serán mas bien aquellos que invaden y saquean pueblos; los que siembran terror y muerte en el mundo entero, los verdaderos Bárbaros?...

En verdad, las Fuerzas Productivas para aquella época no habían alcanzado un nivel óptimo; su desarrollo era sumamente precario. No obstante, bridaban a la comunidad la posibilidad de obtener, por su intermedio, lo necesario para la existencia de todos sus habitantes, por cuanto existía correspondencia y armonía, manifiestas entre aquellas (Fuerzas Productivas) y las Relaciones de Producción, de carácter solidario, reinantes. Lo cual hacía que brotaran a borbollones relaciones sociales solidarias y cooperativas entre los seres humanos…Exactamente lo contrario de lo que acontece hoy día en el marco de la sociedad capitalista, donde las Fuerzas Productivas han alcanzado un desarrollo vertiginoso, pero se encuentran en franca y abierta contradicción con las Relaciones de Producción, de carácter explotador, vigentes. Y rige la ley del más fuerte; la competencia desleal está a la orden del día. El sentido de humanidad brilla por su ausencia!

Sí, la Mujer dirigió aquella primera etapa (Matriarcal), con el “Reconocimiento” de su pueblo, amparada en su jerarquía y Meritos, no requiriendo ninguna fuerza opresora para sustentar su liderazgo. Con dicho Reconocimiento no podía ser de otra forma; prevalecían la fuerza de la costumbre y la tradición: el respeto; por lo que tampoco se requería del Derecho, entendido como código de leyes, para moldear la conducta humana, a favor de ciertos y determinados intereses. Así discurrió dicha sociedad...Al margen de esa maquina Opresora, el Estado, fundamentada en: la división de clases, estatus; unos por encima de otros. Y, no precisamente los mejores dotados, sino los que ostenten el poder; el poder económico.

Entiéndase, en la sociedad Primitiva prevalecía la Jerarquía, sustentada en el “Merito” y el Reconocimiento de la Matriarca. En ningún momento el poder dictatorial ejercido por unos sobre otros; por tanto, no tenía cabida el Estado…

¿Cuál es la diferencia más marcada entre la sociedad primitiva y las sociedades que le sucedieron? Que la primera se las arregló sin Estado. Privaba en ella el Merito, la capacidad; el Reconocimiento…! En cambio sus sucesoras, por estar fundamentadas en la división de clases, una de ellas, la clase dominante, han debido valerse siempre de esa máquina opresora, el Estado, para mantener a raya a su antípoda. Y prevalece el estatus; el poder en si mismo… A los seres humanos se les coloca precio; son tarifados, quien posea un millón de dólares eso vale; quien posea un bolívar eso vale y quien nada posea nada vale!

Repito, la Matriarca por contar con el “Reconocimiento” de su pueblo no requería ejército militar alguno para sustentar su Jerarquía; tenía delante de sí un pueblo que le reconocía y admiraba, por su calidad humana; por su ética solidaria; por su don para dirigir. Pero cuando correspondió al hombre, convertido en patriarca, “dirigir”, en el ocaso de aquella sociedad (etapa Patriarcal) lo hizo “Imponiéndose”; atropellando a su propio pueblo. Valiéndose de un ejército militar para subyugarle y sostenerse en el poder. Mandando al basurero de la historia todo lo que “su” pueblo había edificado, bajo la dirección de la Mujer… ¿Cómo precisar entonces los elementos sicológicos, de sensibilidad y humanidad que asisten a la Mujer y le otorgan ese carácter distintivo tan singular?...

Si hoy tuviéramos que establecer un balance en retrospectiva, con “Haberes” y “Deberes”; si tuviéramos que saldar cuentas con la historia, tendríamos que concluir forzosamente que la mujer tiene entre sus “Haberes” el Merito trascendente insoslayable de haber dirigido la sociedad en base al merito, la capacidad y bajo un esquema de solidaridad y cooperativismo, por encima de clases y estatus; a nosotros (los hombres) nos acompaña, desde hace más de seis mil años, una raya, convertida en suerte de azaro para la humanidad y por la que ha tenido que pagar un precio muy alto. Esa raya está inserta en nuestra cuenta, “Deberes”.

Porque, cuando “correspondió” al hombre “dirigir” la sociedad, no hizo sino insertar elementos divisorios en su seno (apropiándose, a sangre y fuego, los Fundamentales Medios de Producción y conformando un ejercito militar para oprimir al pueblo y sostener el Robo), auspiciando la división de clases en la misma; caldo de cultivo para la aparición de la explotación del hombre por el hombre. Así surgió la primera sociedad de carácter explotador en la humanidad, la sociedad esclavista, hermana de las sociedades feudal y capitalista.

Por eso las clases reaccionarias, fundamentadas en el Machismo, el racismo y la discriminación, se llenan de ira cuando hacemos alusión a estos tópicos, desde la perspectiva Materialista de la historia. Por eso han lanzado a la Mujer, su papel trascendente, al cesto de basura; por ello la presentan hoy día como simple símbolo sexual…

La Mujer por ser Esperanza y devenir tendrá que sugerir algo más que un ramo de flores –que nunca está demás- cada vez que se conmemore un aniversario suyo (día de la mujer)… Si es que desea rescatar su dignidad y con ello la vigencia de la humanidad.

Sin la Mujer no habrá revolución y transformación posibles.

Viva la Mujer, trabajadora por excelencia, pero no un día, TODOS LOS DÍAS!

Prof.

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