En los espacios del alma donde los recuerdos nutren la existencia y se agigantan con el paso de los discos luminosos, penetra un lente, la nitidez de la imagen presagia y evidencia un revelado de amor, si allí esta él en un plano inmortal signo de corpulencia y ternura porque la vida nos regaló en cada una de sus fotografías un infinito manojo de afecto, luchas y encuentros.
Hoy recorro contigo una vez más las calles de nuestro Río Caribe querido, celebramos las ocurrencias de tantos personajes populares y disfrutamos del eterno concierto marino. Vamos Aníbal que la noche nos aguarda para elevar una copa en cualquier esquina, y para aplaudir los versos de algún compañero ebrio de luna y alcohol.
Por favor retrata aquel lucerito el ultimo en dormirse, y cuando venga el alba con su avalancha de luz me ocultare para que la dama de colores te tome las fotos que quiera, seguro estoy de exponerlas en las múltiples salas del tiempo y ante la presencia anhelada de mis nietos, expresare con manifiesto orgullo, él es Aníbal Bastardo, Anibita el amigo de siempre, el caballero de la madrugada.
* Poeta y compositor Riocaribero.
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