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    Ideología y Socialismo del Siglo XXI

7 de setiembre de 2008 fallece Celia Hart Santamaría

Celia Hart: Siempre con nosotros por la revolución

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Fecha de publicación:
Todavía hoy, a un año de ocurrido, no lo podemos creer. Cuando en la
mañana del 8 de setiembre recibimos la noticia del accidente que cortó
la sonrisa de Celia, y se llevó también a su hermano Abel, sentimos la
sensación de que un huracán más fuerte y dañino de los que habían
pasado por Cuba y todo el Caribe, nos sacaba del lugar donde estábamos
y nos arrastraba a un sitio imposible, inexistente, una pesadilla de
la que esperábamos salir invocando a los hados de los buenos sueños.
Pero era irremediable. Había ocurrido una desgracia humana de esas de
las que es muy difícil recuperarse.

Quince días antes habíamos coincidido con ella en Buenos Aires en el
Congreso del Movimiento Socialista de los Trabajadores. Como siempre
contagiaba todo y a todos y a todas con su alegría y la profundidad de
su razonamiento. La reunión de Revista de América en la que
preparábamos la declaración internacional exigiendo la libertad de los
"Cinco héroes cubanos" encarcelados por el imperio yanqui, nos llevó
también a construir la manera de participar, con un libro de sus
trabajos, en la Feria del libro de la Habana, montando un stand de
Revista de América y otras iniciativas que ella estaba organizando en
la Isla. También estábamos pensando en recibirla en Venezuela por los
días del triste accidente y tenía ya invitaciones para Panamá y otros
países de Nuestra América. Iniciativas que su inesperada partida
frustró.

Hay frases que se dicen de los grandes hombres y mujeres y que se
hacen celebres. A veces nos viene la tentación de repetirlas corriendo
el riesgo de caer en el lugar común, pero en este caso estamos seguros
que corresponde. Dijo Federico Engels hablando de su entrañable amigo
Carlos Marx, "nada de lo humano le era ajeno". Nada de lo humano le
era ajeno a Celia. Su sonrisa contagiaba con un perfume caribe todos
los espacios en los que participaba. Pero no por alegre era menos
profunda, decidida y aguda polemista, cuando le tocaba defender a los
amores políticos de su vida: el Ché y Trotsky. Nada de lo humano puede
serles ajeno a los que de verdad luchan por la emancipación de la
humanidad.

"Trotskista tardía" según ella misma se definía, logró sintetizar en
tres o cuatro principios el significado y la actualidad del
pensamiento del viejo revolucionario ruso que no por casualidad, según
sus propias palabras, terminó sus días en América Latina. Logró
también unirlo al pensamiento y la práctica del eterno joven rebelde,
el Che Guevara. Sin forzar falsas analogías lograba demostrar esa
coincidencia en los principios de la revolución permanente y clasista
desde el punto vista de la clase obrera, entre esos dos enormes
personajes de la historia de las revoluciones del siglo XX.

La simbiosis entre ellos es un debate que recorre el movimiento
radical de izquierda a nivel mundial. Aquellos que intentan oponerlos
no podrán hacerlo después de los trabajados de Celia, al menos no
podrán hacerlo por esos principios en los que ella demostró,
coincidían.

Revolución socialista contra socialismo en un solo país. Revolución
permanente contra revolución por etapas. Internacionalismo proletario
versus coexistencia pacífica. Años después de que ella empezará a
defender su posición sobre las síntesis de su "trotsko guevarismo",
salió a luz un libro del Che, encerrado por décadas en los cajones del
olvido por el temor burocrático: "Apuntes Críticos a la Economía
Política". Donde Guevara coincidía en el pronóstico con el Bolchevique
ruso que hoy descansa en Coyoacán, sobre la inminente vuelta al
capitalismo de la ex URSS de seguir el rumbo que estaba desarrollando.
Eso por supuesto, había sido escrito treinta años antes de la
implosión del primer experimento de construcción de socialismo en la
historia de la humanidad.

Batallando desde su ordenador por la ideas del socialismo
revolucionario, no dejaba de mantener engrasado el fusil. Fue
corresponsal de Aporrea.org en Cuba, sitio de web que lamentaba no
poder leer, por las restricciones de acceso a la Red que subsisten
anacrónicamente en la Isla donde habita la primera revolución
socialista de América Latina. Rémoras, justificadas o no, como tantas
otras debilidades o deformaciones de esa Revolución. Estaba
participando, como "otro millón de cubanos" en el apasionante debate
que recorre hoy Cuba, sobre como seguir construyendo el socialismo. Un
debate que va a tener consecuencias profundas en toda Nuestra América.
Y se había integrado al Consejo de Redacción de Revista de América.

Amante del proceso de la Revolución Bolivariana, no ocultaba sus
críticas a los errores que apreciaba se daban en ella. Tampoco dejó de
criticar la burocratización del proceso o el endémico mal de la
corrupción. Tuvo el coraje de debatir con su "comandante Chávez",
luego de la muerte de Tirofijo, máximo conductor de las FARC, cuando
el líder de la Revolución en Venezuela, criticó como "pasada de moda
la lucha armada". O en las oportunidades en que creyó que debía
hacerlo, sin dejar de proclamar que veía a Chávez como sucesor de
Fidel Castro.

Esta misma Revolución Bolivariana le hizo un importante homenaje y
junto a ella al viejo León bolchevique, al publicar, las ediciones de
la Presidencia de la Nación, por iniciativa del presidente del Centro
Internacional Miranda, Luis Bonilla Molina, un libro con una selección
de sus trabajos "Celia Hart Santamaría: Escritos Políticos 2003 -
2008". Un enorme esfuerzo de compilación realizado por el
revolucionario panameño Olmedo Beluche, quién a un año del
fallecimiento de Celia nos regala un cuento inédito de esta trotskista
cubana y revolucionaria del mundo, "Las tardes de Ofelia". Ese trabajo
se puede encontrar completo en el sitio de web
www.mareasocialista.com.

Hace un año que nos quedamos sin poder disfrutar de su sonrisa plena.
Hace un año que nos hacen falta sus escritos, sus análisis, su energía
revolucionaria. Intentamos cubrir ese vacío enorme asumiendo nuestro
propio compromiso con la revolución socialista. Pero no es lo mismo
sin ella. Extrañamos sus respuestas agudas a nuestros mails, su
capacidad polémica, su sensibilidad para distinguir cuando la palabra
socialismo es usada sinceramente o como encubrimiento de una traición.
Nos hace falta Celia y por eso hemos decidido obstinadamente que siga
con nosotros, aquí, presente.
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Stalin Pérez Borges



Personalidades del mundo científico y marxista, compartirán sus saberes del 26 al 27 de mayo, 2012
Reunión Mundial de Economístas Políticos, en México
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Contra el fraude interpretativo
Reinaldo Iturriza López
Pueblo e izquierda
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