principal | ENcontrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Ideología y Socialismo del Siglo XXI

Para seguir la discusión sobre el PSUV
Por: José Salerno
Fecha de publicación: 24/07/08
imprímelo mándaselo a
tus panas

Es necesario señalar que la construcción de una organización eficaz, democrática, al servicio de los trabajadores y de todos los hombres que sueñan en serio con una sociedad diferente, no es una tarea fácil. Será laboriosa, con muchas dificultades y contrariedades. Sólo podrán hacerla hombres con una gran confianza en la vida y en las posibilidades y cualidades creadoras del hombre para encontrarse a sí mismo y realizar sus sueños de bienestar y felicidad; con los conocimientos, la experiencia y la sabiduría para rectificar sus errores, aprendiendo de las derrotas para encontrar los caminos escondidos entre la madeja de la politiquería y el brillo fatuo de la charlatanería, el dogmatismo, la arrogancia y la prepotencia; con la modestia y la valentía para ser los más comunes, los constructores y elaboradores de proyectos, de sueños. Por ahora, lo que sabemos con alguna certeza, es cómo no puede ni debe ser, esa organización:

Primero: no puede ser un partido político tradicional que dé instrumentos para la participación popular,  devinieron en "chatarra de las necesidades modernas, se anquilosaron bregando por sus propios intereses y olvidaron los comunes. Alimentándose de su minúsculo universo, espacio de narcisismo grupal. Respirando el aire contaminado del sectarismo; se convirtieron en un fin de sí mismos, luchando por pequeñas parcelas de gobierno, por prebendas y privilegios que les permitan seguir medrando, para sobrevivir en base al clientelismo, el reparto de dinero y ser activistas profesionales de la política, que "viven" y se mantienen, económicamente, con esa forma manida y absurda de hacer política, donde el carnetismo priva sobre al talento; el tráfico de influencias y el incondicionalismo, frente a la capacidad y la preparación; la solidaridad automática, ante la lealtad, la consecuencia y la integridad.

Segundo: Tampoco se pueden reproducir las organizaciones de origen y formación comunista descritas por Alfredo Maneiro como organizaciones "con una gigantesca capacidad para triturar internamente al adversario que se atreve a emitir una opinión diferente a la de la dirección, que no "coge línea", que se resiste a ser "borrego" y piensa con su propia cabeza. Lo cargan de motes ridiculizantes: los anarco, los utópicos, los pragmáticos. Hacen gala de una creatividad y construcción lingüistica increíbles para anatematizar, con adjetivos que envilecen la polémica y desvirtúan toda discusión, convirtiéndola en una guerra destructiva, que despedaza a las personas y nunca llega a saberse por qué fue, ni dónde fue sustituida la polémica franca, por la discusión bastarda, de que no se quién se robó una plata, de no se quién se acuesta con la mujer de fulano, de que no sé quién tiene un carro o una casa que no se corresponde con su condición de militante: Todo tipo de intrigas, rumores, calumnias, chismes, comadreos y patrañas que precisamente se hacen para eludir la discusión seria y fecunda.( NOTAS NEGATIVAS. Alfredo Maneiro). Así que no les queda otra alternativa que la de dividirse o peor , desintegrarse o disgregarse entre los diversos partidos que representan la fauna de la politiquería venezolana.

Es posible que la verdadera causa de la degeneración de los partidos políticos esté en las derrotas no asimiladas. La de los años sesenta. Que algunos consideran la "derrota de la izquierda", pero fue la derrota de todo un pueblo que por un momento de su historia se apropio de sus sueños, derrocó la dictadura de Marcos Perez Jimenez y construyó, a fuerza de heroísmo, de grandes esfuerzos y sacrificios, una esperanza, que los errores de su dirección y la fuerza de sus enemigos, se encargaron de arrebatarle. Durante la década de los sesenta el movimiento popular logró importantes avances en los sindicatos y organizaciones civiles y militares, el movimiento estudiantil, casi en su totalidad, estaba incorporado a la lucha contra las injusticias sociales, el entreguismo de los gobiernos de turno, y la perversión de la democracia. Caímos en una trampa y decretamos una guerra que la gente no quería, nos provocaron y permitimos que nos colocaran en el dilema de rendirnos o empuñar las armas. Optamos por lo segundo y nos equivocamos, porque la otra opción no era rendirse, pero así nos lo hicieron creer, porque otros intereses extraños a la lucha de los venezolanos intervinieron y nos involucraron en pugnas internacionales en las que no teníamos ni arte ni parte y en las que sólo éramos peones de las grandes potencias. Después de iniciada esa guerra era muy difícil dar marcha atrás. Cada acción nos comprometía más, la persecuciones, encarcelamientos, asesinatos y torturas aplicadas por el gobierno, nos cegaba de ira y la impotencia ante la muerte de entrañables compañeros amigos y familiares. Sin embargo, esta experiencia dejó varias lecciones que, lamentablemente, muy pocos asimilaron y la historia les ha ido cobrando. El "Porteñazo" (alzamiento militar en Puerto Cabello). El "Carupanazo" y todas la consecuencias negativas que tuvieron no nos enseñaron nada y así el 27 de febrero, 20 años después, el pueblo sin dirección ni organización, sale a las calles y una acción que debió ser calibrada y prevista por las organizaciones existentes, para canalizarla y evitar que se convirtiera, como efectivamente pasó, en una revuelta para saquear y drenar la ira, la frustración y el hambre inmediata de la gente, pero sin objetivos políticos claros. La masacre y el terror, fríamente calculados, planificados y desatados por el gobierno produjo más inhibiciones. La desaprensión y aislamiento de las organizaciones populares: más incredibilidad, pasividad y decepción.

Después de un año del 4 de febrero, la desesperación de algunos dirigentes aborta un golpe de estado,dirigido por Hugo Chávez, que no estaba maduro. Ni en los sentimientos y la conciencia de la gente y ni siquiera entre los militares que lo dirigieron. Fue una especie de " Eyaculación Precoz", muy propia de la llamada "Izquierda Venezolana" incapaz de calibrar y razonar con propiedad y lucidez. Y para que no quede duda de la tozudez y que los pueblos que no tienen memoria están condenados a repetir la historia y de que el hombre es el único animal que choca dos veces con la misma piedra, el 27 de noviembre, otro intento de golpe militar termina de poner, de nuevo, la gran torta y nuevas fuerzas populares dentro y fuera de los cuarteles son desmanteladas, neutralizadas,  amellados su filos o embotonado su estoque. Se repite la historia de los años sesenta. Con algunas diferencias importantes para el análisis concreto pero irrelevante desde punto de vista histórico

Sin embargo lo pueblos nunca se rinden. Es mentira que la pasividad y la decepciones nos invadan por completo. Siempre una llama sigue encendida y en las elecciones de Diciembre de 1993 el pueblo reacciona y obtiene en las urnas electorales una mayoría que la permanente conspiración de militares atrasados, partidos políticos y sectores económicos ligados a los grandes medios de comunicación, desconoce y burla con tracaleras desaparición y manejo de urnas y votos que jamás aparecieron. Todavía hoy no se conoce con exactitud los resultados de esas elecciones; pero existe una percepción generalizada de quien sacó mas votos fue Andrés Velásquez y no Rafael Caldera. Esta fue otra derrota cuya magnitud todavía no se termina de evaluar y mucho menos de asimilarla, con el espíritu crítico que debe privar para saber rectificar, corregir y seguir avanzando. Pero de nuevo queda demostrado que el pueblo no es renuente a participar, que cuando siente o presiente opciones válidas está dispuesto a luchar por ellas, que la ceguera es de los dirigentes impacientes o contaminados de la cultura política impuesta por los partidos políticos tradicionales. El triunfo electoral del 93 se convirtió en una gran derrota para el movimiento popular. Mucho más grande e importante de lo que la mayoría admitimos. Fue una consecuencia de los errores cometidos antes del proceso, entre los cuales debemos anotar los golpes militares extemporáneos y fuera de contexto tanto en el plano interno venezolano, como en el de la situación internacional. La falta de previsión y la desaprensión frente al resultado de las elecciones, fue parte de la equivocación que convirtió un triunfo en las urnas en otra derrota política. Los hechos posteriores lo han ido demostrando: la deformación del movimiento que obtuvo ese gran caudal de votos, que no se puede catalogar solamente como un "fenómeno electoral" pasajero ni tampoco, por supuesto, pasar por alto la circunstancias que lo rodearon. Su posterior división y la posibilidad de su desintegración, la sustancial pérdida del caudal electoral demostrada, pero prevista y anunciada por individualidades que propusieron un repliegue de las fuerzas para defender las posiciones obtenidas y no ir a una derrota segura en elecciones parciales de 95, donde se disputaban solo parcelas de gobierno y no estaba en juego el poder. Las advertencias y prevenciones fueron ignoradas por una dirección arropada y entregada a las luchas fraccionales, el triunfalismo, la arrogancia y la prepotencia en un enfrentamiento interno, que convirtió a las elecciones del 95 en una pugna interna que, desde luego, contribuyó en gran medida a consolidar la derrota política del 93.

No existen derrotas permanentes y muchos menos pueblos rendidos Ejemplos sobran en la historia. La nuestra y la de muchos pueblos de mundo. Nuestra lucha por la independencia tuvo muchas derrotas pero al final la victoria coronó esfuerzos que se hicieron; los Israelitas lucharon miles de años sin rendirse y ahora tienen una patria y una tierra propia.

La lucha continúa. ¡Que nadie se rinda!

jose-salerno@hotmail.com

Articulo leido aproximadamente 241 veces

José Salerno

No hay peor ciego que el que no quiere ver
Sobre los dimes y diretes al camarada Jorge Rodríguez
Carlos Mogollón
Respuesta a Eduardo Cornejo Deacosta
A propósito de la campaña de Jorge Rodríguez
Eduardo Piñate R:(*)
Análisis de votantes
Mario Silva. Estrictamente confidencial
Orlando Enrique Díaz
Brilla por su ausencia en la campaña
Se busca a Jorge Rodríguez candidato del PSUV en Caracas
Eduardo Cornejo Deacosta
PSUV Carabobo: Mario Silva entre los bagres hay guabinas en la conformación del padrón electoral
“Muchas manos ponen el caldo del padrón electoral morado”
Orlando Enrique Díaz
Bochinche, bochinche, bochinche
La unidad contra la desunión
Orlando Enrique Díaz

Leitmotiv
Freddy J. Melo
Qué hacer...
¡Hagamos realidad nuestras utopías!
José Candelario Sánchez
Al camarada Eduardo Cornejo
Fernando Pérez(*)
Copyleft 2002, Aporrea.org