Como lectura de los
antecedentes, causas y consecuencias del momento histórico que nos toca
vivir, se hace necesario que el proceso de cambios haga uso de sus
mecanismos de transformación para avivar el espíritu revolucionario, típico
de toda sociedad joven.
Una campaña admirable para armar de
conocimiento a la sociedad.
La formación ideológica para estudiar la evolución de las
sociedades, evaluar el grado de madurez de nuestra sociedad según nuestras
leyes, cuáles son las necesidades primarias insatisfechas, cómo las
relaciones de producción pueden limitar el desarrollo de las fuerzas
productivas, evaluar el grado de conciencia y voluntad de cambio para
formar una nueva sociedad.
Conocimiento de los hechos históricos científicamente interpretados,
conocimiento profundo de cómo funcionan las sociedades, que tipos de
organizaciones sociales han existido en la historia de la humanidad, cuales
son sus leyes de funcionamiento y como se pasa de una a
otra.
Para ello se establecerá en cada institución, empresa o lugar de
trabajo (donde existe una disciplina u horario de trabajo) un tiempo de
alimentación ideológica como parte del desarrollo intelectual humano.
Igualmente, los barrios, urbanizaciones o lugares de concentración de
personas deben recibir formación ideológica en forma eficiente, a través
del contacto directo o utilizando los medios masivos de comunicación y
entretenimiento. Que en cada oficina pública se pueda acceder al
conocimiento, como parte de su funcionamiento natural: salas de espera,
instructivos de operación, relaciones humanas, publicidad, que las
instalaciones sean un reflejo de la preparación que han recibido:
eficientes y efectivas, tanto para el servidor público como para el
usuario.
Que se organicen viajes turísticos con formación ideológica, que se
programe una ofensiva en todos los ambientes posibles, utilizando los
mecanismos disponibles, sin necesidad de grandes inversiones de dinero, más
de materia gris y con el tiempo de preparación justo.
Que el conocimiento científico sea una necesidad de
vida.
Encargados:
Todo el contingente de intelectuales con pedagogía para enseñar,
venezolanos con formación en ciencias sociales. Tendrán entonces una misión
los pensadores e intelectuales quienes se adapten a un programa de
formación y compromiso social.
Una batalla de valores
morales.
Es la etapa de implantación en la realidad, darle vida entre los
hombres con base en su fuerza moral y el
ejemplo.
Desplazamiento de los grupos que corrompen los procesos, sin
posibilidad de reproducirse o de institucionalizarse. Esto evitará la
repetición de errores y la aceptación de procedimientos e individualidades
por conformismo o imposición por conveniencia de grupos (procesos en
constante selección de representantes). Desaparición de la sociedad de
cómplices.
Se integrarían los grupos
sociales en base a los talentos naturales, complementando los esfuerzos
como un cuerpo en funcionamiento: en intercambio de misiones e integración
como un todo, como visión. Se evitará la contaminación por
transculturización.
Encargados:
Hombres con armadura moral
reconocida por un pueblo consciente, no los conocidos representantes de
grupos económicos, religiosos, mucho menos políticos que hayan sido
cuestionados e identificados como focos de malversación. Tendrán entonces
una misión los hijos del proceso revolucionario, jóvenes que han superado
los modos capitalistas como costumbre.
Fundación de
Comunidades del Conocimiento (libres)
En vista de la necesidad de libertad de
los grupos humanos, evidenciado a lo largo del proceso de cambios, donde la
traición y el desplazamiento de grandes grupos inicialmente identificados
con la necesidad de cambios profundos, han sido factor de desgaste de los
esfuerzos y desvirtualización de los principios que los mueven, se
requiere de la integración de
las comunidades y/o sectores, en los cuales se desarrollará el trabajo
común (fundadas aún en el interior de la sociedad capitalista) como islas
de armonía, rodeadas de relaciones de justicia, identificando las áreas de
interés sobre las cuales se quiere trabajar.
Son las comunidades
socialistas que buscan la liberación de las fuerzas productivas, el
establecimiento de las relaciones de producción sin propiedad privada,
con un Estado de los
trabajadores y con el poder de
la hermandad del pueblo, como medidas para liberar el desarrollo
tecnológico que pueda resolver los problemas de bienestar social de la
mayoría.
Serán las comunidades donde se
desarrollará la máxima felicidad posible como índice de crecimiento, al
sentirse útil, incluido, formando parte de un todo que crece sin
mezquindad, ni diferencias que subestiman y degradan al ser humano y al
medio ambiente.
Encargados:
Todos los miembros de la
comunidad, como líderes formados y concientes, emprendedores
revolucionarios de hecho y de derecho, la juventud como equipo de avanzada
aplicando los conocimientos en todas las áreas, instituciones educativas de
todos los niveles de enseñanza con posibilidad de crear, expandir e
intercambiar conocimiento. Será la sociedad toda motivada y trabajando por
el bien común.
Estos son algunos planteamientos que se
pueden seguir alimentando con conocimientos de quien quiera participar,
como parte del proceso de revisión, rectificación y
reimpulso.
Nimia Ramírez
CI 8465303
nimiaramirezr@cantv.net