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Sr. Víctor Rodríguez, he analizado su opinión, me parece muy interesante para mantener el debate sobre la Lista Tascón, Este tema no se debe colocar en el olvido, se debe mantener en el debate político, en el debate de las ideas, por lo que representó y el uso que se le da en la actualidad.
Insisto, la lista Tascón representó en su momento un aliado para tratar de contrarrestar la incursión de los terroristas del sabotaje petrolero, a los terroristas antipatria, sin embargo, pregunto, ¿fue efectiva? ¿Existen en las empresas del estado personas que favorecieron el sabotaje petrolero? ¿Se ha convertido la aplicación de la lista Tascón en una cacería de brujas? ¿Es negocio para algunos pseudosrevolucionarios su aplicación? Es de gran importancia nacional encontrarle respuesta a cada uno de estos interrogantes.
Por otro lado, en el socialismo no se debe actuar con la misma violencia e irresponsabilidad de los escuálidos fascistas, valga la redundancia. ¿Por qué ellos tienen sus listas azul y roja (fascistas y revolucionarios) nosotros también debemos tenerlas? En su esencia el socialismo es humano, es solidario, es justicia, responsabilidad, democracia, es paz; por lo tanto se debe permitir el disentir en el terreno político, en la discusión en las ideas; no podemos caer en el mismo terreno, no pedimos el carnet político, pero si practicamos el sesgo político o negociamos a través de una lista discriminatoria. ¿En que nos vamos a diferenciar de las practicas perversas de la cuarta república?
Por supuesto, no podemos permitir el abuso, la violencia, la injusticia; precisamente es allí donde debe actuar la inteligencia y la contrainteligencia para la salvaguarda de las instituciones, de las empresas del Estado, que son los intereses del pueblo, de la soberanía nacional, de la democracia representativa y protagónica; del socialismo y por ende de la patria; todo ello con el respaldo del pueblo.
En las Universidades Nacionales, lamentablemente, sigue vigente la cuarta republica, revisemos, quienes son las autoridades rectorales, quienes comandan las asociaciones profesorales, las federaciones y centros de estudiantes. En ellas impera la vieja política, no se respeta la constitución bolivariana, no se practica la educación para la solidaridad, para lo social, para la libertad, no se practica la democracia. Para el cambio revolucionario de estas universidades se requiere una reforma profunda, la oportunidad de iniciar un cambio sustancial se atrasó cuando se perdió el referendo para reformar la constitución, por lo tanto, debemos buscar soluciones u acciones revolucionarias, socialistas, pero sin imitar el fascismo.
(*)MSc.
Profesor
henderurdaneta@hotmail.com
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