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El futuro de las patrias, las nuevas generaciones, exigen la paz y las soluciones a los problemas ambientales, estos reclamos requieren de unión, conocimiento, conciencia e integración, causa superior al concepto de ideologías. En el mundo de hoy la paz es una necesidad de primer orden en las democracias de los pueblos.
En la globalización, los sistemas políticos son 99% económicos, las economías ideológicas en la práctica, aun cuando los políticos y los economistas acierten o se equivoquen ya no tienen diferencia, todas las ideologías expresan lo mismo, combatir la pobreza, mejorar la salud, la educación, alimentación, vivienda, etc. Cuando hablamos de ideología, continuamos sosteniendo la confusión implícita al suponer que estas están desarrolladas y son autónomas con el mismo grado y sentido en la solución de los problemas sociales. Esto ocurre por varios motivos, uno de ellos, no el menos importante, es que lo usamos como conceptos opuestos, deberíamos hacerlo como sistemas continuos, para superar la desigualdad social.
La realidad nos enseña, la historia nos demostró, con la izquierda rusa, China, la misma Cuba con su proyección turística, que solo las posiciones políticas de los gobiernos y sus intereses, las convierten en polaridades extremas, ya que las formulan como sistemas ideales; en Latinoamérica, está claro por la experiencia vivida que el capitalismo no es una opción de vida, que globalizado exige un cambio inmediato, en la búsqueda de un mejor sistema social. Del comunismo sabemos solo la filosofía de sus miembros en los partidos, es lo que conocemos, argumentan que una vez construido, el comunismo es un sistema social perfecto. Del socialismo, no hay un modelo ideal en el cual basarnos, por lo tanto es un anhelo, la realidad es distinta, lo que vivimos con las revoluciones pacificas, encausadas hasta ahora solo a una mayor participación popular, esta lejos de una revolución política-social, lamentablemente y también, por la influencia neoliberal en los hábitos de las masas, son otro de los mayores frenos en la búsqueda de otro sistema social revolucionario.
Debemos sumar a lo anterior, el escaso convencimiento de muchos de los funcionarios en los gobiernos de izquierda, estos ponen lo suyo, frenando los procesos revolucionarios, el individualismo del que padecen, su escaso conocimiento socialista, afecta la conciencia y la libertad de decisión y acción. Este es un absoluto en la interdependencia cultural, económica, política, con el capitalismo y la subordinación de la explotación a la pobreza con las oligarquías.
Conviene matizar y relativizar el alcance y sentido de estas 2 ideologías vigentes (capitalismo y socialismo) para reflejar mejor la historia que queremos construir, con las variables culturales que se disponen. Partiendo de esta posición, podemos sostener que los sistemas que parten del convencimiento ideológico son ajustables a la situación de dependencia continua entre las 2 ideologías, tratando siempre de superar los conflictos y cada una buscando consolidar un orden social competitivo.
Esto sugiere la importancia de considerar, las considerables diferencias que en orden económico, masa demográfica, territorialidad, presentan los países latinos cuando se les compara uno con otro, sin embargo todos tiene algo en común, casi un idéntico porcentaje de población joven que oscila en el orden del 44% de sus respectivas poblaciones, son ellos los que en la ultima década están desvaneciendo las ideologías por causas superiores al concepto simple de estas, la paz, la unión, la ecología y estas diferencias son necesarias y útiles, pero engañosas, por que no toman en cuenta las diferencias nacionales y las características en común, que están incidiendo en las transformaciones político sociales, solo temporales, por su dependencia económica de la mayoría de las naciones con los Estados Unidos.
De tal manera que sin libertad económica, no podemos hablar de autonomía, soberanía o libertad. En la época de la colonia, Bolívar liberó naciones, para estructurar la gran Colombia en ese entonces era una gran integración, 200 años después lo sigue siendo, pero por el sistema globalizado del capital, actualmente los intereses económicos superan las necesidades morales de las ideologías que persiguen mejoras sociales para los pueblos, y esta es una sensibilidad histórica abierta en América latina.
Por lo general, los movimientos sociales latinos convergen, se fundamentan en una ideología de izquierda, hasta que llegan al poder o acceden a una revolución, luego terminan desapareciendo, con ella la ideología, para terminar transformándose en movimiento político, como élite de reemplazo, estructurando la denominación política en un proceso que termina en crisis de hegemonía populista tratando de sustituir la ideología de derecha, esto no es establecer un sistema revolucionario, entonces partimos de una precaria estructura, a duras penas capas de sostenerse en el periodo por el que pueda sostenerse.
Ahora mismo la variedad de socialismos en Latino América es una farsa, no se puede hablar de gobierno socialista, revoluciones socialistas en Chile, Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina, Ecuador, Venezuela, Bolivia, solo por que se pertenece a un partido de izquierda o por su larga militancia en estos, sin efectos sociales y sin que el proceso al socialismo sea estructurado por las bases del pueblo, con sistemas culturales revolucionarios para construir una alternativa política a proponer a nivel de estado. En la actualidad existe una crisis muy profunda en la ideología socialista dentro de estos sistemas revolucionarios del siglo XXI ¿Cuáles son? Participación popular ¿Cuáles? Revoluciones nacionales, y si están sostenidos por movimientos sociales, si ya son movimientos o partidos políticos, o si realmente están en transición al socialismo. Lo que yo veo es que algunos de estos procesos son revoluciones desde arriba, desplazando, reformulando los aparatos del estado, un intento de reemplazo del centro hegemónico por otro. A nivel de economía existe una tendencia de restablecer el centro económico a la hegemonía política, decisiones 100% económicas energéticas, no ideológicas.
Por esta falta de ideología las políticas, a partir de las revoluciones sociales, hoy igual que antes, padecen los mismos problemas traducidos en la falta de comunicación, prácticamente no hay comunicación directa entre masa y gobierno, se percibe la articulación del gobierno con los grupos económicos dominantes, y estos grupos con estas revoluciones pacificas, continúan sacando ventajas económicas, esto es muestra de un grave problema ideológico y político, profundo con la moral revolucionaria, ante la cual no podemos decir que nos encaminamos a un sistema socialista. Las revoluciones una vez que llegan a la cúspide de su ascenso, no logran sostenerse por no alcanzar a un 70% de la población, para decir que hablamos de una PARTICIPACION REVOLUCIONARIA ideológica a nivel nacional.
eduardo_carvajalyepez@yahoo.com
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