10 objetivos estratégicos y 5 motores para la Revolución Bolivariana

Cuando se revisa la historia del Proceso Bolivariano uno percibe inmediatamente, a menos que se esté ubicado en la otra orilla de este proceso, que toda la política que ha emprendido el Presidente Hugo Chávez se encuentra enmarcada dentro de un plan estratégico para la conformación de una nueva situación político-social, tanto a nivel nacional como internacional.

No debemos olvidar que todo el proceso de cambio que se ha venido operando en los últimos nueve años, tiene sus causas en las políticas que, tanto a nivel regional e internacional, se habían venido produciendo a partir de los años ’60 y ‘70.

La aparición de las llamadas “democracias representativas”; la creación de organismos interregionales o internacionales que velaban por las políticas económicas y sociales de los países desarrollados; los tratados comerciales que lograron la sumisión de las economías tercermundistas; la creación de redes de (des)información que ofrecían una visión del mundo adaptada a los intereses de las grandes Multi y Transnacionales, en fin, todos estos hechos fueron catalizadores de los acontecimientos sociales que generarían los grandes cambios que se pueden apreciar hoy en el continente y que comienzan a finales de los años ‘80. Esto gracias a que todas las acciones de los seres humanos en el mundo, se conectan e interrelacionan y las consecuencias se reflejan más allá de las fronteras artificiales que han creado para separarnos.

Es así como desde la formulación de los Objetivos Estratégicos hasta la presente fecha, se han venido implementando las distintas propuestas para el logro de las conquistas necesarias en la construcción de una sociedad distinta.

Refresquemos para una mejor comprensión de lo expuesto, los diez Objetivos Estratégicos propuestos por Hugo Chávez antes de que arrancara todo este maremagnun de ideas para la construcción de un nuevo modelo de país:
1) Avanzar en la conformación de una nueva estructura social
2) Articular y optimizar la nueva estrategia comunicacional
3) Avanzar aceleradamente en la construcción del nuevo modelo democrático
4) Acelerar la creación de la nueva institucionalidad del Estado
5) Nueva estrategia integral y eficaz contra la corrupción
6) Desarrollar la nueva estrategia electoral
7) Acelerar la construcción del nuevo modelo productivo, rumbo a la creación del nuevo sistema económico
8) Seguir instalando la nueva estructura territorial
9) Profundizar y acelerar la conformación de una nueva estrategia militar nacional, y 10) Seguir impulsando el nuevo sistema multipolar e internacional.

Viendo esto habría que ser muy ciego o torpe (políticamente hablando), para no percatarse que se ha mantenido un discurso coherente a lo largo de estos años, que se ha venido trabajando e impulsando, desde aquel año de 1998 cuando se comenzó a desmontar el andamiaje que habían construido los políticos de oficio de la Cuarta República apadrinados nada más y nada menos que por los distintos gobiernos de los estados unidos, un proyecto político que no dejaba lugar a dudas, que no le mentía a nadie a cerca de las intenciones del gobierno que comenzaba por aquel año de 1998, creándose un modelo de justicia social que inexorablemente nos conducía al socialismo.

Ciertamente hay puntos donde la tarea es aún muy ardua, pero éstos se encuentran encaminados, ahora, lo más importante es no perder de vista que el Proceso Bolivariano debe tener una continuidad en el tiempo, y no gracias únicamente a un sólo líder (como lo ha expresado el Comandante un millón de veces, él sólo es un soldado más y da muestras a cada rato de ello), sino que cada uno de nosotros debe estar preparado para hacer su parte, los objetivos deben estar presente en nuestro accionar social y político, sólo así garantizaremos que la consigna de “¡No Volverán! “ tenga verdadero sentido histórico.

Actualmente se viene trabajando en la consecución de los 5 motores (y recordemos: ley Habilitante, Poder Comunal, Nueva Geometría, Moral y Luces, y Reforma Constitucional), que son la continuación de los 10 Objetivos Estratégicos, pero su especificidad es indicativo de los tiempos que están corriendo.

La propuesta de caminar hacia la construcción de un Socialismo del siglo XXI, no puede hacerse con las estructuras sociales, políticas y mentales obsoletas, sujetas a las concepciones cuartorepublicanas y capitalistas, por llamarlas de alguna manera, ya que sabemos que éstas nos fueron legadas desde tiempos coloniales y que sólo se habían ido amoldando a las necesidades de los distintos imperios mundiales de ese momento.
La importancia de los 5 motores radica en que se está abriendo la posibilidad cierta, de que el pueblo comience a tomar las riendas en aquellos asuntos que le atañen directamente. Se están creando las condiciones para que el pueblo ejercite el Poder Popular desde los Concejos Comunales, pero es necesario e imprescindible que se le dote de ideas (de una ideología diferente a la existente), con una visión geohistórica de su entorno inmediato, humanista hasta los tuétanos, es decir, no se puede perder de vista al bosque de los problemas sociales, por sólo querer ver el árbol de los asuntos individuales o grupales. Todo se interrelaciona, y nuestro deber es estudiar e inventar, como bien nos aconsejaba El Maestro, para no errar.

Aquellos que creen que lo que se está gestando en el país es algo sin sentido y faena de un loco, hay que decirles que el pueblo está abriendo las puertas de la historia para entrar y quedarse, ya no como el convidado de piedra, sino como el actor principal de esta magnífica construcción (el Proceso Bolivariano) que es obra de todos.

Lo que nos queda entender es que sin unidad de voluntades y acción será imposible enfrentar todos los ataques que nos tienen preparados la canalla servil y el imperio.

La mesa está servida. Aquellas gloriosas acciones donde nuestros antepasados enfrentaron al enemigo, ofreciendo su carne al cañón inmisericorde de los oportunistas y bandidos, no sólo serán reivindicadas, sino que no se deben repetir. El pueblo tiene la oportunidad histórica de empuñar su destino para realizar los cambios tan necesarios en el viejo andamiaje del Estado; la Contraloría Social es una de las herramientas para esta transformación, una vez que el pueblo la asuma ya nadie volverá a las viejas prácticas politiqueras, neoliberales cuartorepublicanas, así el ¡No Volverán! será una de las consignas al lado de: ¡Patria, Socialismo o Muerte!


(*) Historiador/Educador.

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