La muerte del Estado Ideal

¿Gobierno técnico militar cívico clasista o Estado Comunal en control competente por los trabajadores?



Del nepotismo y privilegio militar cívico político, como impuesto orden social suprimiendo al poder popular comunal de los trabajadores y familias que pagan la crisis socio política nacional

Desde la plusvalía ideológica del “socialismo” hacia el Estado capitalista
El Estado “ideal” llamado en Venezuela “socialismo” representa una suerte de identidad confundida, donde el común hombre verdadero que se integra y une a la comunidad a través del trabajo constructivo crítico, solo es admitido en forma de abstracción genérica. Debiendo coexistir al lado del Estado autoritario, que no oye a tiempo al pueblo, actuando como alpinistas sociales, donde el decrecimiento económico global no le afecta mucho al país, -como se hace ver,- a la condición social popular de Venezuela, y sin a embargo los cuantiosos recursos percibidos está quebrado es ineficiente mal administrada y llena de privilegios burgueses; con este ejemplo están enajenando corrompiendo “riquezas súbitas” partes significativas del mismo gobierno, Estado ideal y las comunidades de movimientos sociales y trabajadores, perjudicando la debida real transformación estructural revolucionaria académica y productiva economía política para la socialización eficaz productiva de todos los medios y relaciones jurídicas de producción social nacional enmarcada dentro de la contextual doctrina socialista humanista, inasistiendo al desarrollo económico social endógeno, soberano e independiente, dejando de pasar la oportunidad histórica de convertirse en gobierno socialista concreto aprovechando eficientemente esfuerzos políticos, recursos de territorio y población consiente en electos empleados activos en desarrollo hacia la moral del “Estado ideal,” socialista alcanzando además del conocimiento liberador el PIB de la comunidad estadal como estatal requerido.

Esto evidencia la estructura y superestructura política establecidas biométricamente a la necesidad que los sutilmente sometidos estén convencidos de su efectiva legitimidad protagónica, mientras la inflación y escasez hacen estragos en el pueblo mismo y no enfrentar los problemas causales estructurales, vicios pequeños burgueses de la corrupción en sus diversas modalidades de estilos; entonces para no caer, es imponiéndose como gobierno técnico militar civil, una consecuencia de la constante presión de lo propagado ideológicamente sin su debido respaldo productivo económico social en adelanto real como garantía de la esencia efectiva socialista, solo es vivir del petróleo “el vivir en calidad socialista”

La salud socialista de Estado y el gobierno sería un fraude así, pues su doctrina es burocrática, y se impone al pueblo pagar los costos de las múltiples crisis socio políticas económicas acaecidas.

La sociedad “socialista” de acuerdo al criterio burgués
Además de este sentido, ambiguo, el otro hombre “típico” necesario al “desarrollo” de la re- producción y el intercambio en justicas equitativas para la paz, está fundamentado en la administración de la economía política de modos, relaciones, formas y códigos capitalistas que prevalecen acomodados bajo distintos esquemas mentales, estilos y números; delitos comunes y oficiales, economicismos y dogmas de peculiares oligarquías de nepotismo como visiones de organizaciones administrativas “eficientes” con sus corrupciones y correspondiente impunidades como injusticias sociales y el agregado militar político adherido al derecho humano técnico disciplinado necesario afianzado como “socialismo” militarizado para el cumplimiento de las normas, pues en gran parte el civil ha sido incapaz de solventar para avanzar integralmente ante tal situación crítica, constituyéndose en su generalidad en el básico instrumento de poder asimilado perpetuo militares-civiles como unión de funcionarios supremos, auto impuesto como predominio del poder por el poder mismo, la quirúrgica del dominio al servicio de los privilegios de la clase dominante, donde no hay fuentes de trabajo ni direcciones de control obrero capacitados como empoderados y no se remunera a cada uno de acuerdo al mérito al trabajo con desarrollo en que se emplea, existiendo una inseguridad desigualdad salarial laboral práctica con relación a las diversas capacidades intelectuales, políticas, económicas, sociales, científicas y técnicas operarias y manuales y cargas familiares, careciendo de un esencial enfoque socialista práctico, -la moral practica del Estado Docente entre trabajadores- pertinente a una ¿sociología socialista? en el marco del real socialismo comunal estatal

La justificación ideológica de lo jurídico burgués prevalece insistiendo sin el desclase de privilegios con el dominio de las mayorías parlamentarias, en vez del dominio y control jurídico de hecho en derecho del movimiento de movimientos de trabajadores
La promesa de la igualdad práctica del Estado ideal socialista es una utopía para crecer y requiere de la conciencia y voluntad moral política real basada en su teoría como criterio objetivo de educación industrial al trabajo, como actualidad empleadora y empleados sin precarias condiciones y la distribución equitativa de acuerdo a las necesidades y de acuerdo a competencias en capacidades, contribuyendo afianzar la economía política del Estado Comunal, Chávez 2008, a través de los méritos al concurso moral, desempeños y esfuerzos, pues el ingreso económico existe creciente y verificable en la renta petrolera.

Evidente que para ello es imprescindible además estructuras de operaciones mentales con lógicas administrativas disciplinadas de códigos socialistas no precisas de la burocracia del Estado desarrollista burgués actual, sí con organizaciones en nexos inter comunales civiles militares organizados horizontalmente en súper estructuradas que nutran formativos medios didácticos colectivos del conocimiento moral práctico para planificadas producciones del PIB nacional, junto al carácter psicológico actitudinal del individuo común, -el poder popular capacitado-, una grandiosa labor educativa de docentes sin fronteras en el aparato estatal y su cuota de gobierno a sus empresas básicas respectivas; al trabajo industrioso como necesidad vital de reproducción social coherente a la doctrina socialista humanista y su consumo ideológico en creciente diseño para el metódico adelanto del proceso hacia la esencia unívoca del "Ser" del concreto socialismo humanista en Venezuela

Estado ideal muerto, pues no tiene sentido así hablar de socialismo humanista.
Por ello, el Estado está eclipsado, pues no debemos actuar remediando cada crisis fascista interna o externa, oficial o de oposición que emerge, es planificando contingencias para medir causalidades, disminuir “el riesgo país de creciente deuda”, de ordenar las importantes urgentes necesidades de organización producción y administración de la refrendada sociedad comunal ideal pregonada para la justicia social y la paz, no de acuerdo al criterio dominante burgués del Estado actual, echándole la culpa al color del gato, refinanciando la revolución "socialista" donde prevalece la noción de métodos coloniales devenida como reforma socialdemócrata, técnica, progresista militar cívica, -y no al revés,- que es la realidad apoyada por una amplia votación mayoritaria de la población así subsidiada, estimulando aún más el “financiamiento” del auto subdesarrollo colonialista impuesto desde el oportunismo de clase a las necesidades justificadas del fraude para el mantenimiento del poder en sí mismo, y el mismo Estado y gobierno como instrumentaje impuesto legal y legítimo de dominio político exclusivo divisionista de clases sociales económicas, sin investigaciones ni diseños metodológicos plausibles con la planificación del movimiento de trabajadores, donde los costos de estafas y deudas públicas y sus fascismos arribistas los paga las familias del pueblo llano, “socialismo “sin éticas de ejemplares planes para el desarrollo social sin desclasamientos de privilegios, sin ¿“plan patria”? a babor en ejecución concreta para la unidad básica familiar comunal estatal con servicios de programas tecnológicos educativos ecológicos, industrias, fabricas y universidades ceñidos al derecho al trabajo productivo de doctrina jurídica real socialista como una extensión conducente hacia el desarrollo organizado de los múltiples inéditos movimientos sociales surgidos con el primer aliento de la revolución chavista, lo jurídico con sus hechos, entre y de las comunidades de la clase comunal trabajadora nacional.

¿Gobierno técnico militar cívico o Estado comunal en control eficaz de los trabajadores?


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Alejandro Álvarez Osuna


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