Socialismo y Bolivarianismo

Se ha probado por la experiencia de los últimos tres siglos que la «democracia» del capitalismo ha sido una farsa; que más bien ha sido un instrumento de los Estados burgueses para asegurar unas hegemonías económicas y para legitimar toda clase de imperialismos en nombre de la libertad. En conclusión la «democracia» moderna ha sido un fiasco para la humanidad.

El pensamiento político del libertador Simón Bolívar aspiraba a una identidad continental Latinoamérica expresada en la consolidación de una gran república, cuyas características serían la unidad de los pueblos, la solidaridad, la máxima felicidad social y el respeto por la libertad humana; cuyo estilo político sería la nobleza y la gloria emanada del honor y el espíritu altivo; en fin, una nueva elevación humana, libre de ambiciones vulgares y tiranías de cualquier tipo. Este ideal bolivariano se ha concretado y ejemplificado en la vida misma del Libertador y recientemente en las vidas heroicas de hombres como Fidel Castro, el Che Guevara y el comandante Hugo Chávez; por sólo mencionar sus herederos más destacados.

En el caso latinoamericano reciente, dos experiencias de democracias socialistas: la revolución cubana y la revolución bolivariana de Venezuela, han probado que sí se puede lograr otras prácticas democráticas, que aunque no perfectas, sí más consecuentes con la realización de la felicidad de los pueblos, y contrarias a la moral utilitarista burgués que hoy día hunde al mundo en complejas crisis sociales. Con un rumbo parecido de autonomía y soberanía se erigen dos nuevas democracias como la ecuatoriana y la boliviana, democracias éstas sí representativas de sus pueblos.

El conflicto colombiano, cuya raíz es la inequidad en la distribución de la tierra, sigue en su prolongada pugna entre el capitalismo salvaje y las utopías de la izquierda, entre ellas la bolivariana. ¿Cuál será el desenlace de este conflicto? Nadie hoy día lo puede prever.

Si la política tiene como función visionar y ejecutar unas nuevas formas de organización de la sociedad, una visión opuesta al capitalismo y al imperialismo depredador que ha carcomido al continente sería una visión socialista y bolivariana que llevara a nuestros pueblos a otras formas de recuperación y afirmación de la vida.

Lo bolivariano y lo socialista, ensayos políticos, no perfectos pero si perfectibles, constituyen el futuro más deseado para América Latina; sean cual sean las diferencias y las tendencias de la izquierda, nuestra historia nos ha demostrado que debemos dirigirnos hacía esos horizontes so pena de seguir condenados a la dependencia política y a la muerte global que conlleva el capitalismo.

Socialismo y Bolivarianismo: nuestros pueblos lo han demostrado ya.

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