Para Siempre

¡Qué horas tan largas!, ¡que noches tan tristes!, siento que respiro pero igual me falta el aire, siento que mi corazón late pero duele…. Que tristeza tan grande, que dolor tan profundo, el sol brilla pero no puedo admirar su esplendor…

Mi amado Presidente, mi querido Comandante, mi amigo, mi Padre Hugo Rafael… no estoy lista para esta despedida física, no estoy lista para decirte Adiós, no estoy lista para no verte más…

Cuantas veces escuchamos y repetimos: “La muerte es parte de la vida”… sin embargo hoy esa frase me duele tanto, la palabra muerte no le sienta mi Comandante, no suena bien junto a su nombre, a su realidad…

Apareciste en mi vida, cuando apenas tenía escasos 12 años, despertando en la adolescencia, cómo olvidar ese 4 de febrero y verlo decir “Por Ahora”, en ese momento tal vez no entendía la transcendencia del momento, recuerdo pensar: Chávez es ese señor, que no quiere a ese CAP que a mí tampoco me gusta, y con la inocencia de mis años, estaba un poco feliz porque gracias a Chávez tenía un descanso del Colegio… Pero también recuerdo ver a mis padres felices, de ver una esperanza para nuestro país. Desde ese día me parecías especial y grande…

Honestamente, durante mis primeros años de adolescencia, no me gustaba la política, estudiar la historia contemporánea de Venezuela me resultaba aburrido, memorizar “logros” de presidentes del país, nombres de partidos políticos, fechas de duración de presidentes, me parecía tan pesado, las fotos de esos presidentes no me inspiraba nada… Más sin embargo: Simón Bolívar, ese nombre, ese hombre sí me interesaba, despertaba toda mi admiración, recuerdo que tuve una profesora excelente de Cátedra Bolivariana, y sus clases eran poemas para mí, disfrutaba oír y estudiar sobre Bolívar. Pero en esa época, para el país, Bolívar sólo era una figura que se “recordaba” un 24 de julio y un 17 de diciembre.

Llegaron mis 18 años, mi mayoría de edad y esa emoción de votar por primera vez tenía un gran significado y valor único, porque cómo olvidar esa primera campaña: Estaba el hombre que me hizo sonreír a mis 12 años, que me hizo pensar que el cambio venía a mi país… Que emoción, que pasión, llena de mi juventud, de esa rebeldía propia de mi edad, estabas TÚ, Hugo, como esa opción de cambio, de esperanza… Esa campaña es imborrable en mi memoria, TE VI, de cerca… fuiste a mi universidad, a esa universidad privada, donde estudiamos esos jóvenes que Gracias a Dios, nunca nos faltó nada, que no sabíamos que era la pobreza, aunque tuviéramos un barrio al frente de la Universidad. Muchos estudiantes fueron a verte solo por curiosidad, su opción era Frijolito, pero tu llegada conmocionó esas aulas, y desbordaste la sala donde diste la charla, yo estaba ahí, casi en primera fila, mi corazón no dejaba de latir fuerte, que emoción verte, te escuchaba hablar, responder todas las preguntas que te hacían, algunas tan tontas y llenas de vacío, pero igual tu respondías sin discriminar, y siempre con una gran sonrisa. Me vi, me vi en tus ojos, sentí que me miraste…

Que emoción dar ese primer voto a TI y ver esa GRAN VICTORIA, jamás imaginé el huracán de cambios que vino para mi País, ver ese abrazo de esperanza entre mis padres, llenos de felicidad, de emoción, está clavado en mi mente. Y con esa victoria, la gran reivindicación de mi héroe, Simón Bolívar, volvió a cabalgar, sus ideas volvían a estar presentes, Gracias a Ti Comandante…

Comenzó el cambio, empezaste a cumplir tus proyectos y empezó esta hermosa lucha… y por supuesto, comento el ataque despiadado contra ti, contra nosotros… Pero TU siempre LIDER, siempre GUIA, nos educaste, nos llenaste de energía, le devolviste esa sabiduría a ese pueblo noble y valeroso, NOS ENSEÑASTE A TRIUNFAR Y VENCER…. NOS LLENASTE DE AMOR, DE AMOR A LA PATRIA….y TAMBIEN DE AMOR POR TI.

Más de 14 años de lucha y batallas ganadas, duras batallas, pero ahí estuve junto ti, en cada una. Volví a verte de cerca, como siempre VICTORIOSO, en esas inmensas marchas, llenas de amor y alegría por ti. Te ví pasar, me volví a ver reflejada en tus ojos.

No ha sido fácil este transitar, “amistades” y familiares se han alejado por ese odio tan fascista y venenoso contra ti, contra nosotros quienes te apoyamos y defendemos. No sé si he sido cobarde, pero muchas veces he preferido callar para no crear discusiones innecesarias, por no alejar “amigos”…. PERDONAME si no te he defendido lo suficiente. Solo sé, que yo he estado contigo SIEMPRE, SIEMPRE MI AMADO PRESIDENTE.

A mi manera, he sacado adelante, esa rebelde roja rojita, no puedo callarme ante la injusticia, me incomoda, eso se me nota. Se me quiebran las piernas cuando veo el sufrimiento del que menos tiene, cuando veo pobreza, hasta cuando veo un animalito indefenso. Me devolviste mi bandera, mi amarillo, azul y rojo, mis OCHO luceros. Hoy AMO a mi País INMENSAMENTE, he tenido la oportunidad de viajar y conocer diferentes culturas, y NADA COMO MI PAIS, aquí están mis raíces, mis luchas, mis mares y montañas, no cambio a mi país por otro.

Junto a ti he crecido, pasé de ser la adolescente, a ser profesional, a ser esposa y lo más hermoso, ser MAMÁ, y me diste un regalo con la nueva Ley del Trabajo: más tiempo con nuestros hijos, tu HOMBRE, siempre has conocido el importante papel de la mujer, en la familia, para el país. Mi hermoso hijo se gestó entre dos padres rebeldes, CHAVISTAS, le pusimos nombre de ángel protector y revolucionario.

Y como mamá revolucionaria, mi pequeño bebé de meses fue a marchar por ti, sus canciones de cuna son el Himno Nacional y Chávez Corazón del Pueblo. Mi bebito con su dedito inocente marcó la pantalla para votar por ti, el pasado 7 de octubre y qué orgullo. Mi bebito vio a sus padres y abuelos celebrar OTRO TRIUNFO MÁS.

Pero querido Presidente, también mi bebito ha sido testigo de estos días de angustia, ha sido testigo de mis oraciones por tu salud, ha visto esperanza y alegría en mi rostro… pero hoy… hoy ve mi llanto, mi dolor, mi inmensa tristeza, qué difícil se me hace sonreír a su bella carita… No puedo creer esto, no asimilo esta amarga realidad, no entiendo…. ¿por qué mi VENCEDOR, no pudo lograr otra victoria?, tal vez la más importante de todas, por qué no pudiste ganar la batalla por tu vida, por qué se va tu cuerpo?

Ay mi amado Comandante!, que impotencia, que dolor. No puedo entender que ya no veré tu rostro, tu sonrisa, que ya no oiré tus chistes y tus canciones, que no oiré tus cadenas de enseñanzas, que no te veré más al lado de tu pueblo querido…. Mi sueño de poder abrazarte ya no se hará realidad…. Cuánto LO AMO!. Cierro los ojos y te veo llegando triunfante como aquel 13 de abril… pero luego tengo que volver a abrirlos y sentir el vacío.

Qué difícil fue ver su ataúd, me derrumbé… estoy derrumbada. La única explicación y consuelo que encuentro es que los GRANDES HOMBRES duran poco en este plano terrenal para poder convertirse en INMORTALES.

Quiero imaginar a Bolívar recibiéndote en el Cielo de los Grandes, me lo imagino dándote un fuerte abrazo de bienvenida y decirte GRACIAS. Me imagino ahora una sonrisa pícara del Che, porque tu querido Comandante le enseñaste que se puede hacer revolución sin balas.

Ahora estás con los Grandes mi amado Presidente, estas con Bolívar, con Miranda, con Zamora, te reciben con aplausos: Martir Luther King, John Lennon, Gandhi, el Ché Guevara, la Madre Teresa, Lenin, Marx, Malcom X, y todos esos grandes hombres y mujeres que han puesto su vida para lograr un nuevo y mejor mundo. Ahí, querido Papá, tienes tu lugar reservado…

Agradezco a la vida por haber tenido la oportunidad de estar en la tierra al mismo momento que tú, agradezco a Dios que te haya puesto a nacer en VENEZUELA, que seas VENEZOLANO como yo. Agradezco que te vi y que te vi triunfar miles de veces. Agradezco que hayas sido mi Presidente, mi guía, mi maestro y agradezco profundamente que seas un GRAN AMOR! … Porque eso es lo que he sentido y es lo que mueve ahora, un gran amor y sabes… EL AMOR NUNCA MUERE.

Te vas con la GLORIA, te vas INVICTO, te vas SIENDO PRESIDENTE!

Vuela libre amado Comandante, llegó de nuevo la oportunidad de caminar en Paz por tu querida sabana, te llegó la hora de descansar feliz luego de tantos años de entrega, trabajo y lucha. Te reencuentras ahora con Maisanta y tu querida abuela. Vuelves a darle un abrazo revolucionario a nuestros camaradas que también se marcharon a la libertad plena: abraza a Willian, a Lina, a Carlos a Luis y a todos los que han dado su vida defendiendo a nuestro Pais.

Regálale arañitas al Niño Jesús!

Gracias amado Presidente, por todos estos años de entrega, Gracias por dar la vida por mi País, GRACIAS POR DEJARLE PATRIA A MI HIJO!!! Gracias, gracias, gracias infinitas…..

Sólo te pido una cosita más, envíanos la fortaleza para superar este duro golpe, para superar el dolor por tu ausencia física, ilumina el camino de quienes ahora tenemos la tarea de seguir tu legado, tu ejemplo, tu lucha. Dale fuerzas a tus padres, a tus amados hijos, a nosotros tus fieles combatientes.

Se va tu presencia, pero queda tu amor, tu semilla, vives en mi hijito, en mi corazón, y en el corazón de millones de venezolanos que te seguiremos y amaremos hasta el día que también nos toque partir.

ERES ETERNO, IMBORRABLE, quedas sembrado en nuestras luchas, POR AHORA Y PARA SIEMPRE!

TE AMO CHAVEZ, TE AMO, TE AMO, TE AMO!

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!


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